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viernes, 20 de marzo de 2026

OS INFUNDIRÉ MI ESPÍRITU

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OS INFUNDIRÉ MI ESPÍRITU

 

GUÍA DE ORACIÓN 22-03-26,  V Domingo de Cuaresma

 

GUÍA: Llegamos al quinto domingo de la Cuaresma. El próximo es Domingo de Ramos. Recorremos nuestro camino, lo realizado en esta Cuaresma y lo presentamos al Señor para que lo purifique y mejore. Hacemos nuestra oración unidos a la Iglesia e intensificando los compromisos para recuperar lo que haya quedado incompleto. Nos dice : Os infundiré mi Espíritu. Ayudados por él, con su misericordia nos preparamos para esta última semana. SILENCIO DE REFLEXIÓN, DE PERDÓN, DE CONSTANCIA.

 

Lectura de la profecía de Ezequiel (37,12-14):

 

Así dice el Señor: «Yo mismo abriré vuestros sepulcros, y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel. Y, cuando abra vuestros sepulcros y os saque de vuestros sepulcros, pueblo mío, sabréis que soy el Señor. Os infundiré mi espíritu, y viviréis; os colocaré en vuestra tierra y sabréis que yo, el Señor, lo digo y lo hago.» Oráculo del Señor.

 

GUÍA: Yo mismo abriré vuestros sepulcros, os sacaré… Dios hace su parte de salvación y transforma lo débil para dar su fortaleza.  Sentimos la Palabra realizada en nosotros y nos encontramos  fortalecidos por él. Pedimos perdón por lo que no hemos conseguido. Intentamos asegurar los compromisos durante la semana. SILENCIO DE TOMA DE CONCIENCIA, DE HUMILDAD, DE PETICIÓN.

 

SALMO

Sal 129,1-2.3-4ab.4c-6.7-8

 

R/. Del Señor viene la misericordia,

la redención copiosa

 

Desde lo hondo a ti grito, Señor;

Señor, escucha mi voz,

estén tus oídos atentos

a la voz de mi súplica. R/.

 

Si llevas cuentas de los delitos, Señor,

¿quién podrá resistir?

Pero de ti procede el perdón,

y así infundes respeto. R/.

 

Mi alma espera en el Señor,

espera en su palabra;

mi alma aguarda al Señor,

más que el centinela la aurora.

Aguarde Israel al Señor,

como el centinela la aurora. R/.

 

Porque del Señor viene la misericordia,

la redención copiosa;

y él redimirá a Israel

de todos sus delitos. R/.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,8-11):

 

Los que viven sujetos a la carne no pueden agradar a Dios. Pero vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Pues bien, si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justificación obtenida. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros.

 

GUÍA: El espíritu de Dios resucitó a Cristo. Él vive en vosotros. También os resucitará junto con él.  Resucitó a Cristo. Vive en vosotros, Os resucitará. Tres verbos que nos hacen pensar en la resurrección de cristo, en la nuestra, y en esa presencia de Cristo en nosotros.    Porfundicemos cada frase, sintamos su realización en nosotros. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE GLORIFICACIÓN, DE AGRADECIMIENTO.

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (11,3-7.17.20-27.33b-45):

 

En aquel tiempo, las hermanas de Lázaro mandaron recado a Jesús, diciendo: «Señor, tu amigo está enfermo.»

Jesús, al oírlo, dijo: «Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.»

Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba.

Sólo entonces dice a sus discípulos: «Vamos otra vez a Judea.»

Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa.

Y dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»

Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará.»

Marta respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día.»

Jesús le dice: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?»

Ella le contestó: «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.»

Jesús sollozó y, muy conmovido, preguntó: «¿Dónde lo habéis enterrado?»

Le contestaron: «Señor, ven a verlo.»

Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban: «¡Cómo lo quería!»

Pero algunos dijeron: «Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que muriera éste?»

Jesús, sollozando de nuevo, llega al sepulcro. Era una cavidad cubierta con una losa.

Dice Jesús: «Quitad la losa.»

Marta, la hermana del muerto, le dice: «Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días.»

Jesús le dice: «¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?»

Entonces quitaron la losa.

Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo: «Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado.»

Y dicho esto, gritó con voz potente: «Lázaro, ven afuera.»

El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario.

Jesús les dijo: «Desatadlo y dejadlo andar.»

Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

 

GUÍA: Jesús va a casa de Marte y María. Tiene pendiente su petición para el hermano. Cuando llega ya ha muerto Lázaro. Jesús dice a Lázaro sal fuera y salió. Lo resucitó. Todos se admiraban. Creemos en Jesús resurrección y vida. Señor, ven con nosotros y aumenta nuestra fe. SILENCIO DE FE, DE CONFIANZA, DE CONTEMPLACIÓN.

 

CONTEMPLAMOS A JESÚS, A LOS QUE ESCUCHAN,  NOS UNIMOS A ELLOS, SENTIMOS LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU EN NOSOTROS Y EN LA VIDA. ORAMOS.

 

PRESENTAMOS  NUESTRO CAMINO  AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU.

 

INVOCAMOS  A MARÍA. HABLAMOS CON ELLA.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS. PADRE NUESTRO…

 

 

CANTAMOS

Somos un pueblo que camina

Y juntos caminando podremos alcanzar

Otra ciudad que no se acaba

Sin penas ni tristezas, ciudad eternidad

 

Somos un pueblo que camina

Que marcha por el mundo buscando otra ciudad

Somos errantes peregrinos

En busca de un destino, destino de unidad

Siempre seremos caminantes

Pues sólo caminando podremos alcanzar

Otra ciudad que no se acaba

Sin penas ni tristezas, ciudad eternidad


Somos un pueblo que camina

Y juntos caminando podremos alcanzar

Otra ciudad que no se acaba

Sin penas ni tristezas, ciudad eternidad

 


Sufren los hombres, mis hermanos

Buscando entre las piedras la parte de su pan

Sufren los hombres oprimidos

Los hombres que no tienen ni paz ni libertad

Sufren los hombres, mis hermanos

Mas tú vienes con ellos y en ti alcanzarán

Otra ciudad que no se acaba

Sin penas ni tristezas, ciudad eternidad

 

Somos un pueblo que camina

Y juntos caminando podremos alcanzar

Otra ciudad que no se acaba

Sin penas ni tristezas, ciudad eternidad

 https://www.oblatos.com/somos-un-pueblo-que-camina/

martes, 17 de marzo de 2026

CUARESMA 26, LEÓN XIV , 4

 



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CUARESMA 26, LEÓN XIV ,  4

 

Mensaje del Papa León XIV para la Cuaresma, 17 Feb 2026

 

 

Hemos ido viendo el mensaje del Papa León XIV para esta Cuaresma. Este fragmento es el último. Recorramos el último tramo. Ha sido un buen camino para la Cuaresma. Pedimos a Dios que nos fortalezca para realizarlo.

 

 

En este horizonte, la conversión no sólo concierne a la conciencia del individuo, sino también al estilo de las relaciones, a la calidad del diálogo, a la capacidad de dejarse interpelar por la realidad y de reconocer lo que realmente orienta el deseo, tanto en nuestras comunidades eclesiales como en la humanidad sedienta de justicia y reconciliación.

 

Queridos hermanos, pidamos la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás. Y comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor.

 

Los bendigo de corazón a todos ustedes, y a su camino cuaresmal.

 

Vaticano, 5 de febrero de 2026, memoria de santa Águeda, virgen y mártir.

LEÓN XIV PP.

 

 

ACCIÓN:

¿Una acción para esta semana? Conversión, cambio. Se desprenden algunas importantes: en la conciencia personal, relaciones, diálogo, la realidad, orientación de los deseos. Quédate con una y haz ejercicio. ¡¡Éxito!!

 

viernes, 13 de marzo de 2026

INVADIÓ A DAVID EL ESPÍRITU DEL SEÑOR

 



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INVADIÓ A DAVID EL ESPÍRITU DEL  SEÑOR


GUÍA DE ORACIÓN 15.03-26,  IV Domingo de Cuaresma «Laetare»

 

GUÍA: Invadió a David el Espíritu del Señor. También hoy sigue invadiendo el Espíritu, nuestros corazones. En esta oración nos abrimos a su venida y  acogemos el don de la Palabra para seguir con fuerza el camino comenzado en el Bautismo, o la Confirmación. Confiamos en él y le pedimos nos ayude a seguir sus sendas. SILENCIO DE TOMA DE CONCIENCIA, DE ESCUCHA, DE ESPERANZA.


 Lectura del primer libro de Samuel (16,1b.6-7.10-13a):

 

En aquellos días, el Señor dijo a Samuel: «Llena la cuerna de aceite y vete, por encargo mío, a Jesé, el de Belén, porque entre sus hijos me he elegido un rey.»

Cuando llegó, vio a Eliab y pensó: «Seguro, el Señor tiene delante a su ungido.»

Pero el Señor le dijo: «No te fijes en las apariencias ni en su buena estatura. Lo rechazo. Porque Dios no ve como los hombres, que ven la apariencia; el Señor ve el corazón.»

Jesé hizo pasar a siete hijos suyos ante Samuel; y Samuel le dijo: «Tampoco a éstos los ha elegido el Señor.»

Luego preguntó a Jesé: «¿Se acabaron los muchachos?»

Jesé respondió: «Queda el pequeño, que precisamente está cuidando las ovejas.»

Samuel dijo: «Manda por él, que no nos sentaremos a la mesa mientras no llegue.»

Jesé mandó a por él y lo hizo entrar: era de buen color, de hermosos ojos y buen tipo.

Entonces el Señor dijo a Samuel: «Anda, úngelo, porque es éste.»

Samuel tomó la cuerna de aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. En aquel momento, invadió a David el espíritu del Señor, y estuvo con él en adelante.

 

GUÍA: Eliseo, profeta, busca al que será el rey de su pueblo. Dios se lo hace ver. Lo unge y queda nombrado rey. Cada persona es ungida para su misión. Tenemos las capacidades necesarias para ella. Hay que buscar esa misión para la que Dios nos ha dado la vida y nos proporciona energía. Confiamos y avanzamos por ella. SILENCIO DE APERTURA, DE CONFIANZA, DE EMPEÑO.

 

SALMO

Sal 22,1-3a.3b-4.5.6

 

R/. El Señor es mi pastor, nada me falta

 

El Señor es mi pastor, nada me falta:

en verdes praderas me hace recostar,

me conduce hacia fuentes tranquilas

y repara mis fuerzas. R/.

 

Me guía por el sendero justo,

por el honor de su nombre.

Aunque camine por cañadas oscuras,

nada temo, porque tú vas conmigo:

tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

 

Preparas una mesa ante mí,

enfrente de mis enemigos;

me unges la cabeza con perfume,

y mi copa rebosa. R/.

 

Tu bondad y tu misericordia

me acompañan todos los días de mi vida,

y habitaré en la casa del Señor

por años sin término. R/.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (5,8-14):

 

En otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el Señor. Caminad como hijos de la luz –toda bondad, justicia y verdad son fruto de la luz–, buscando lo que agrada al Señor, sin tomar parte en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien denunciadlas. Pues hasta da vergüenza mencionar las cosas que ellos hacen a escondidas. Pero la luz, denunciándolas, las pone al descubierto, y todo lo descubierto es luz. Por eso dice: «Despierta, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y Cristo será tu luz.»

 

GUÍA: La verdad, la justicia, la bondad, son fruto de  la luz. Una frase para pensar y profundizar. Vemos en qué medida participamos de ella. ¿Nuestra verdad, justicia y bondad proceden de Dios, le tienen en cuenta? Levántate de entre tus fallos, anda y consigue tus sendas. Búscalas. SILENCIO DE LUZ, DE VERDAD, DE ENCUENTRO.

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (9,1.6-9.13-17.34-38):

 

En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y escupió en tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego y le dijo: «Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado).»

Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban: «¿No es ése el que se sentaba a pedir?»

Unos decían: «El mismo.»

Otros decían: «No es él, pero se le parece.»

Él respondía: «Soy yo.»

Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista.

Él les contestó: «Me puso barro en los ojos, me lavé, y veo.»

Algunos de los fariseos comentaban: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado.»

Otros replicaban: «¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?»

Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego: «Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?»

Él contestó: «Que es un profeta.»

Le replicaron: «Empecatado naciste tú de pies a cabeza, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?»

Y lo expulsaron.

Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo: «¿Crees tú en el Hijo del hombre?»

Él contestó: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?»

Jesús le dijo: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es.»

Él dijo: «Creo, Señor.» Y se postró ante él.

 

GUÍA: Un ciego es curado de su ceguera por Jesús. Va a lavarse a la piscina de Siloé. Le preguntan quién le ha curado y no lo sabe. Cuando vuelve a ver a Jesús se le manifiesta como Hijo del hombre y cree en él, le adora. En el interior reconocemos a Jesús, agradecemos su salvación y con fe, le adoramos. SILENCIO DE CONOCIMIENTO, DE FE, DE ADORACIÓN.

 

RECOGEMOS NUESTROS PENSAMIENTOS, SENTIMIENTOS, DESEOS. LOS PRESENTAMOS A JESÚS, DIALOGAMOS CON ÉL.

 

NOS DIRIGIMOS A MARÍA QUE NOS AYUDA A VER MEJOR.

 

LLAMAMOS A DIOS, NUESTRO PADRE, CON LA ORACIÓN DE JESÚS. NOS VINCULAMOS A SUS PETICIONES. PADRE NUESTRO…

 

CANTAMOS:

 

Letra y acordes: *capo en 3er traste Am Dm G7 C DIOS ES FIEL, GUARDA SIEMPRE SU ALIANZA, F Dm E7 Am LIBRA AL PUEBLO DE TODA ESCLAVITUD. A7 Dm G7 C SU PALABRA RESUENA EN LOS PROFETAS Dm Am E7 Am RECLAMANDO EL BIEN Y LA VIRTUD. Am Dm G7 C Pueblo en marcha por el desierto ardiente: F Dm E7 Am horizontes de paz y libertad. A7 Dm G7 C Asamblea de Dios eterna fiesta; Dm Am E7 Am tierra nueva perenne heredad. Si al mirar hacia atrás somos tentados de volver a Egipto seductor, el Espíritu empuja con su fuerza a avanzar por la vía del amor. El maná es un don que el cielo envía, pero el pan hoy se cuece con sudor. Leche y miel nos dará la tierra nueva si el trabajo es fecundo y redentor. Y Jesús nos dará en el Calvario su lección: «Hágase tu voluntad». Y su sangre, vertida por nosotros, será el precio de nuestra libertad. -------------------------------------------------- Notas de mandolina:

 

https://www.youtube.com/watch?v=ojjSobBSF5E 

martes, 17 de febrero de 2026

CUARESMA 26, LEÓN XIV. 1

 

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CUARESMA 26, LEÓN XIV. 1

 

Mensaje del Papa León XIV para la Cuaresma, 17 Feb 2026

 

Reza y comparte os ofrece el mensaje del Papa León XIV en varios momentos para que lo conozcáis y lleguéis a él con facilidad. Sencillo y profundo nos introduce en el corazón de Dios que nos escucha y se compadece de la realidad de su pueblo.

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

La Cuaresma es el tiempo en el que la Iglesia, con solicitud maternal, nos invita a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recobre su impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas.

 

Todo camino de conversión comienza cuando nos dejamos alcanzar por la Palabra y la acogemos con docilidad de espíritu. Existe, por tanto, un vínculo entre el don de la Palabra de Dios, el espacio de hospitalidad que le ofrecemos y la transformación que ella realiza. Por eso, el itinerario cuaresmal se convierte en una ocasión propicia para escuchar la voz del Señor y renovar la decisión de seguir a Cristo, recorriendo con Él el camino que sube a Jerusalén, donde se cumple el misterio de su pasión, muerte y resurrección.

 

Escuchar

 

Este año me gustaría llamar la atención, en primer lugar, sobre la importancia de dar espacio a la Palabra a través de la escucha, ya que la disposición a escuchar es el primer signo con el que se manifiesta el deseo de entrar en relación con el otro.

 

Dios mismo, al revelarse a Moisés desde la zarza ardiente, muestra que la escucha es un rasgo distintivo de su ser: «Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor» (Ex 3,7). La escucha del clamor de los oprimidos es el comienzo de una historia de liberación, en la que el Señor involucra también a Moisés, enviándolo a abrir un camino de salvación para sus hijos reducidos a la esclavitud.

 

Es un Dios que nos atrae, que hoy también nos conmueve con los pensamientos que hacen vibrar su corazón. Por eso, la escucha de la Palabra en la liturgia nos educa para una escucha más verdadera de la realidad.

 

Entre las muchas voces que atraviesan nuestra vida personal y social, las Sagradas Escrituras nos hacen capaces de reconocer la voz que clama desde el sufrimiento y la injusticia, para que no quede sin respuesta. Entrar en esta disposición interior de receptividad significa dejarnos instruir hoy por Dios para escuchar como Él, hasta reconocer que «la condición de los pobres representa un grito que, en la historia de la humanidad, interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y especialmente a la Iglesia».[1]

 

ACCIÓN:

Oír y escuchar van relacionados, pero no siempre que oímos escuchamos, nos interpela, o nos mueve el corazón.

 Analizamos estas acciones y las ponemos junto a Jesús que sube a Jerusalén.

¿Qué gesto puede recoger nuestra respuesta?

 

sábado, 5 de abril de 2025

REALIZO ALGO NUEVO

 

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REALIZO ALGO NUEVO

 

GUÍA DE ORACIÓN 06-04-25  V Domingo de Cuaresma, Ciclo C

GUÍA: Realizo algo nuevo. No es lo antiguo. Nos quedamos cubiertos por el don de la Palabra y vemos que sigue teniendo mensaje para nosotros hoy. Hoy es el día del Señor, Él nos guía y nos transforma. Su promesa se extiende por toda la la tierra, cubre nuestras heridas y las sana. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, COMPRENSIÓN, BÚSQUEDA.

 

Lectura del libro de Isaías (43,16-21):

 

Esto dice el Señor, que abrió camino en el mar y una senda en las aguas impetuosas; que sacó a batalla carros y caballos, la tropa y los héroes: caían para no levantarse, se apagaron como mecha que se extingue. «No recordéis lo de antaño, no penséis en lo antiguo; mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis? Abriré un camino por el desierto, corrientes en el yermo.

Me glorificarán las bestias salvajes, chacales y avestruces, porque pondré agua en el desierto, corrientes en la estepa, para dar de beber a mi pueblo elegido, a este pueblo que me he formado para que proclame mi alabanza».

 

GUÍA: Me glorificarán las bestias salvajes. Todos los seres darán gloria al Señor. Contemplamos con ellos las grandeza, la misericordia y su presencia salvadora. Invocamos su gracia para que bendiga y proteja el orbe de toda la tierra. La justicia y la paz se besan, escuchamos. SILENCIO DE MANIFESTACIÒN, DE PRESENCIA, DE CAMINO NUEVO.

 

Salmo

Sal 125,1-2ab.2cd-3.4-5.6

 

R/. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres

 

Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión,

nos parecía soñar:

la boca se nos llenaba de risas,

la lengua de cantares. R.

 


Hasta los gentiles decían:

«El Señor ha estado grande con ellos.»

El Señor ha estado grande con nosotros,

y estamos alegres. R.

 

Recoge, Señor a nuestros cautivos

como los torrentes del Negueb.

Los que sembraban con lágrimas

cosechan entre cantares. R.

 

Al ir, iba llorando,

llevando la semilla;

al volver, vuelve cantando,

trayendo sus gavillas. R.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (3,8-14):

 

Hermanos:

Todo lo considero pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor.

Por él lo perdí todo, y todo lo considero basura con tal de ganar a Cristo y ser hallado en él, no con una

justicia mía, la de la ley, sino con la que viene de la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios y se apoya en la fe.

Todo para conocerlo a él, y la fuerza de su resurrección, y la comunión con sus padecimientos, muriendo su misma muerte, con la esperanza de llegar a la resurrección de entre los muertos.

No es que ya haya conseguido o que ya sea perfecto: yo lo persigo, a ver si lo alcanzo como yo he sido alcanzado por Cristo.

Hermanos, yo no pienso haber conseguido el premio. Sólo busco una cosa: olvidándome de lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que está por delante, corro hacia la meta, hacía el premio, al cual me llama Dios desde arriba en Cristo Jesús.

 


GUÍA: Conocimiento de Cristo nos hace unirnos a una vida nueva. Todas las cosas recapituladas en él. Me lanzo hacia lo que está por delante, hacia la meta. Nos transforma en personas nuevas apoyadas en él y construyendo la ciudad futura. SILENCIO DE ENCUENTRO, DE COMUNIÓN, DE ESPERANZA.

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (8,1-11):

 

En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba.

Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron:

– «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?».

Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo.

Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo.

Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo:

– «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra».

E inclinándose otra vez, siguió escribiendo.

Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer en medio, que seguía allí delante.

Jesús se incorporó y le preguntó:

– «Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?».

Ella contestó:

– «Ninguno, Señor».

Jesús dijo:

– «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más».

 

GUÍA: El que esté sin pecado, que tire la primera piedra.  La mujer espera la respuesta. Todos se van. Nadie la condena. Y Jesús tampoco. En las situaciones difíciles podemos ser acusados por cosas diversas. Jesús ante la mujer acusada deja que ellos decidan. Nuestro corazón en medio del barullo espera en Jesús que salva. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE CAMINO, DE FUTURO.

 

HACEMOS SÍNTESIS DE LO ESCUCHADO Y ORADO. AGRADECEMOS SU PRESENCIA Y PALABRA.

 

PEDIMOS A MARÍA QUE ACOMPAÑE EL CAMINO DEL ADVIENTO Y NOS FORTALEZCA EN LA FE.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO.


CANTAMOS:

PEREGRINO, A DONDE VAS (EXODO Y LIBERACIÓN) 707

 

mim      lam    SI7                                cejilla III

mim                        SOL              lam               SI7

Peregrino a dónde vas? Si no sabes a dónde ir...

    mim                       RE                 mim

Peregrino por un camino que va a morir.

         mim                   SOL         lam            SI7

Si el desierto es un arenal, el desierto de tu vivir,

            mim                     RE                  mim

quién te guía y te acompaña en tu soledad?

 

          LA       mim                   SOL             mim

SOLO ÉL, MI DIOS, QUE ME DIO LA LIBERTAD

        lam          DO    RE     mim

SOLO ÉL, MI DIOS, ME GUIARÁ (Bis)

 

      mim                        SOL              lam                 SI7

Peregrino que a veces vas sin un rumbo en tu caminar.

       mim                      RE                  mim

Peregrino que vas cansado de tanto andar.

              mim                 SOL           lam                      SI7

Buscas fuentes para tu sed, y un rincón para descansar,

              mim                            RE                 mim

vuelve, amigo! que aquí en Egipto lo encontraras.

 

SOLO ÉL, MI DIOS…

 

        mim                 SOL         lam               SI7

Peregrino sin un porqué, Peregrino sin una luz,

       mim                   RE                   mim

Peregrino por el camino que va a la cruz.

           mim                 SOL       lam             SI7

Dios camina en tu soledad, ilumina tu corazón,

         mim                     RE                    mim

compañero de tus senderos buscando amor.

 

SOLO ÉL, MI DIOS…

 

https://www.youtube.com/watch?v=KdunueQxamY

sábado, 29 de marzo de 2025

VOLVERÉ DONDE MI PADRE

 

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VOLVERÉ DONDE MI PADRE

 

GUÍA DE ORACIÓN 30-03-25  IV Domingo de Cuaresma «Laetare»

GUÍA: El Evangelio nos habla del Hijo Pródigo que vuelve a la sa ce su padre. El Libro de Josué nos cuenta cómo se liberan del país de Egipto. Dios los cuide en el desierto  con el maná  y les ofrece una tierra nueva donde vivir. Nos senitmos acompañados por el Padre y  recibimos su misericordia. SILENCIO DE ACEPTACIÓN, DE

PRESENCIA, DE ACCIÓN.

 

Lectura del libro de Josué (5,9a.10-12):

 

En aquellos días, dijo el Señor a Josué:

– «Hoy os he quitado de encima el oprobio de Egipto.»

Los hijos de Israel acamparon en Guilgal y celebraron allí la Pascua al atardecer del día catorce del mes, en la estepa de Jericó.

El día siguiente a la Pascua, comieron ya de los productos de la tierra: ese día, panes ácimos y espigas tostadas.

Y desde ese día en que comenzaron a comer de los productos de la tierra, cesó el maná.  Los hijos de Israel ya no tuvieron maná, sino que ya aquel año comieron de la cosecha de la tierra de Canaán.

GUÍA: Los hijos de Israel celebran la Pascua. Nos acercamos a ella y saboreamos el perdón. El desierto se hace largo y el pueblo sufre la marcha, La nueva tierra se hace propiedad y conforta a los que están cansados.  SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE MARCHA, DE CONSTRUCCIÓN.

Salmo

Sal 33,2-3.4-5.6-7

 

R/. Gustad y ved qué bueno es el Señor

 

Bendigo al Señor en todo momento,

su alabanza está siempre en mi boca;

mi alma se gloria en el Señor:

que los humildes lo escuchen y se alegren. R

 

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,

ensalcemos juntos su nombre.

Yo consulté al Señor, y me respondió,

me libró de todas mis ansias. R.

 

Contempladlo, y quedaréis radiantes,

vuestro rostro no se avergonzará.

El afligido invocó al Señor,

él lo escucha y lo salvó de sus angustias. R.

 

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (5,17-21):

 

Hermanos:

Si alguno está en Cristo es una criatura nueva. Lo viejo ha pasado, ha comenzado lo nuevo .

Todo procede de Dios, que nos reconcilió consigo por medio de Cristo y nos encargó el ministerio de la reconciliación.

Porque Dios mismo estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, sin pedirles cuenta de sus pecados, y ha puesto en nosotros el mensaje de la reconciliación.

Por eso, nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo exhortara por medio de de nosotros. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios.

 

GUÍA:  En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. El camino del mar Rojo lo pasamos en verdad y con amor. Guardemos las necesidades y caminemos en la verdad. Abrir el corazón y llenarlo de ternura para llegar al Padre, con el Hijo, en el Espíritu Santo. SILENCIO DE CONOCIMIENTO, DE SABIDURÍA, DE AMOR.

 Lectura del santo evangelio según san Lucas (15, 1-3.11-32):

 

En aquel tiempo, solían acercaron a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo:

– «Ese acoge a los pecadores y come con ellos.»

Jesús les dijo esta parábola:

– «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: «Padre, dame la parte que me toca de la fortuna.»

El padre les repartió los bienes.

No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo,se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente.

Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada.

Recapacitando entonces, se dijo:

«Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros. «

Se levantó y vino a donde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos.

Su hijo le dijo: «Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo, «

Pero el padre dijo a sus criados:

«Sacad en seguida la mejor túnica y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado.»

Y empezaron a celebrar el banquete.

Su hijo mayor estaba en el campo.

Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.

Este le contestó:

«Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud.»

El se indignó y no quería entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo.

Entonces él respondió a su padre:

«Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado.»

El padre le dijo:

«Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado»».

GUÍA: Padre, he pecado contra ti, no merezco ser llamado hijo tuyo. Es el sentimiento del hijo arrepentido. Y el padre, compadecido,…se le echó al cuello y lo cubrió de besos. Era su perdón, su alegría por la vuelta del hijo encontrado de nuevo. Lo contemplamos y nos identificamos con este hijo que vuelve a casa. SILENCIO DE R SILENCIO DE ESPERANZA, DE COMUNICACIÓN, DE ENTREGA AL BIEN.

 

HACEMOS SÍNTESIS DE LO ESCUCHADO Y ORADO. AGRADECEMOS SU PRESENCIA Y PALABRA.

 

PEDIMOS A MARÍA QUE ACOMPAÑE EL CAMINO Y NOS FORTALEZCA EN LA FE.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO.

/ Padre, yo busco tu amor, Padre, vuelvo a ti;

mira que tu hijo soy, Padre, vuelvo a ti /2

 

Lo reconozco, a veces olvidé

que eres mi Padre y que a mi lado estás,

que soy tu hijo y me aceptas como soy,

sólo me pides: «vive en sinceridad».

 

Quiero sentirte cercano a mí, Señor,

oír tu voz, que me habla al corazón,

sentirme libre desde tu libertad,

ser signo vivo de la fraternidad.

 

/ Padre, yo busco tu amor, Padre, vuelvo a ti;

mira que tu hijo soy, Padre, vuelvo a ti /2

 

Fuente:https://youtu.be/9VwEMCXw4uk

https://www.youtube.com/watch?v=9VwEMCXw4uk