viernes, 12 de junio de 2026

OS HE LLEVADO SOBRE ALAS DE ÁGUILA

 

REZA Y COMPARTE

OS HE LLEVADO SOBRE ALAS DE ÁGUILA


GUÍA DE ORACIÓN 14-06-26 XI Domingo del Tiempo Ordinario

 

GUÍA: En la oración observamos las acciones de Dios en favor nuestro. Descubrimos su grandeza y su poder. Nos sentimos llevados en sus alas. Padre, necesitamos tu presencia, la confianza para aceptar tu voluntad y tus caminos. Hacemos silencio y nos presentamos ante ti. SILENCIO DE PRESENCIA, DE BÚSQUEDA, DE CONFIANZA.

 

Lectura del libro del Éxodo (19,2-6a):

En aquellos días, los israelitas llegaron al desierto del Sinai. y acamparon allí, frente al monte. Moisés subió hacia Dios.
El Señor lo llamó desde el monte, diciendo: «Así dirás a la casa de Jacob, y esto anunciarás a los israelitas: «Ya habéis visto lo que he hecho con los egipcios, y cómo a vosotros os he llevado sobre alas de águila y os he traído a mi. Ahora, pues, si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza, vosotros seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa.»»

 

GUÍA: Ya habéis visto lo que he hecho por vosotros. Lo vemos, agradecemos, estamos a la escucha. Si de verdad escucháis mi voz, seréis mi propiedad personal, un reino de sacerdotes, una ciudad consagrada. Ahora nos lo dice a nosotros. Es el momento de sentirnos propiedad de Dios, consagrada. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE VALORACIÓN, DE DECISIÓN.

 

SALMO

 

Sal 99,2.3.5

R/. Nosotros somos su pueblo y ovejas de su rebaño

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R/.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R/.

El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades. R/.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (5,6-11):

 

Cuando nosotros todavía estábamos sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros. ¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos del castigo! Si, cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, estando ya reconciliados, seremos salvos por su vida! Y no sólo eso, sino que también nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.

 

GUÍA: Cristo murió por nosotros. Ahora, estando ya reconciliados, seremos salvos. Recibimos la reconciliación. Padre Dios, Sigues actuando para salvar a tu pueblo. Te damos gracias. Confiamos en ti, te necesitamos. Fortalece nuestra voluntad y envía a tu Espiritu Santo. Desde nuestro interior te reconocemos como Padre. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE UNIÓN, DE DESEO.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,36–10,8):

En aquel tiempo, al ver Jesús a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.»
Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Éstos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Celote, y Judás Iscariote, el que lo entregó.
A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayáis a tierra de gentiles, ni entréis en las ciudades de Samaría, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.»

 

GUÍA: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.» Jesús envía a los trabajadores. Que su voz cale en nuestro corazón, que sintamos la necesidad y la urgencia.  El Espíritu nos impulsa. Hagamos espacios de atención y recorrido. Confiemos en él. SILENCIO DE ATENCIÓN, DE CONOCIMIENTO, DE EMPEÑO.

RECIBIMOS AL ESPÍRITU QUE NOS ENCAMINA HACIA EL MONTE DEL SEÑOR.

 

PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS EL COMPROMISO DE LA SEMANA.

 

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE, ACOMPAÑÁNDOLA EN EL CAMINO HACIA JESÚS

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS:


MENSAJERO DE TU AMOR

Intro: E Bm E A F# B7 E E A En mensajero de tu amor conviérteme B7 E que mis palabras hagan eco de tu voz A Asus2 A por donde quiera que yo vaya llevaré B7 E mi testimonio de que existes ¡oh mi Dios! Proclamaré de tu grandeza y tu victoria pregonaré que eres el dueño de la creación Padre de compasión y de misericordia te glorificaré y tu nombre exaltaré Bm E A B7 Lléname de tu gracia y tu sabiduría G#m C#m y sea tu protección la voz que diga A Asus2 Bm "No tengas miedo, Yo estoy contigo" E A B7 Lléname de tu generosidad G#m C#m pon en mí un corazón dispuesto a dar B A Asus2 B7 E que refleje tu amor con mi buen obrar A sacerdote, profeta y rey estoy llamado por el bautismo en tu Espíritu consagrado a ser discípulo, a la santidad me invitas tiendes tu mano en la que me sostendré Bm E A E Jesús Señor, Camino Verdad y Vida A B7 E E7 dispuesto estoy contigo a edificar A Ésta es mi misión, ven conmigo Señor E delante de mí, tu palabra en mi voz B7 A Am te quiero servir, quiero ser; E mensajero de tu amor Lléname de tu gracia y tu sabiduría...


https://www.youtube.com/watch?v=paJke2X2s-U

viernes, 5 de junio de 2026

CUERPO Y SANGRE DE CRISTO, FESTIVIDAD.

 

REZA Y COMPARTE

CUERPO Y SANGRE DE CRISTO, FESTIVIDAD.

 

GUÍA DE ORACIÓN 07-06-26 Cuerpo y la Sangre de Cristo A

GUÍA : Estamos en el monte con Moisés y el pueblo. Escuchamos sus recuerdos y las hazañas que ha ido realizando en su favor. Lo aplicamos a nuestro camino en los días que hemos caminado con él. Vemos que ha sido grande con nosotros a pesar  de las dificultades. Comprendemos su presencia y sus caminos. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE ACCIÓN DE GRACIAS, DE FIDELIDAD EN EL CAMINO.

 

Lectura del libro del Deuteronomio (8,2-3.14b-16a):

Moisés habló al pueblo, diciendo: «Recuerda el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto; para afligirte, para ponerte a prueba y conocer tus intenciones: si guardas sus preceptos o no. Él te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, que tú no conocías ni conocieron tus padres, para enseñarte que no sólo vive el hombre de pan sino de todo cuanto sale de la boca de Dios. No te olvides del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto, de la esclavitud, que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, con dragones y alacranes, un sequedal sin una gota de agua, que sacó agua para ti de una roca de pedernal; que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres.»

 

GUÍA; Estamos aquí, con tu pueblo. Somos hijos tuyos aunque fallamos, en ocasiones. Tú nos enseñas los caminos, haz que los recorramos con fidelidad y amor. Danos tu luz y tu verdad, danos ese pan del cielo que sacia nuestra hambre. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE ADMIRACIÓN, DE CAMINO.

 

SALMO

Sal 147,12-13.14-15.19-20

R/. Glorifica al Señor, Jerusalén

Glorifica al Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión:
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R/.

Ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz. R/.

Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos. R/.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (10,16-17):

El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan.

 

GUÍA: El pan que compartimos, el cáliz que bebemos, ¿No es comunión con el cuerpo y sangre de Cristo?  Unidos a él nos vamos transformando según Jesús y en comunión con él. Todo va identificándonos con él. Guarda nuestros corazones en tu amor y consérvanos en tu verdad. SILENCIO DE ENCUENTRO, DE VISIÓN, DE MANIFESTACIÓN.

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,51-58):

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»
Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
Entonces Jesús les dijo: «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre
 tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.»

 

GUÍA: Estamos ante ti, Señor. Recibimos tus palabras y queremos captarlas, comprenderlas con verdad y amor. Eres comida y bebida para el que se acerca a ti. Alimenta nuestra mente, nuestro corazón, nuestra vida. Que tu presencia nos asegure en la vida eterna. Visualizamos la confianza, el amor expandido en nuestra vida. SILENCIO DE CONFIANZA, DE PRESENCIA, DE AMOR.

 

 

RECIBIMOS AL ESPÍRITU QUE NOS ENCAMINA HACIA EL MONTE DEL SEÑOR.

 

PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS EL COMPROMISO DE LA SEMANA.

 

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE, ACOMPAÑÁNDOLA EN EL CAMINO HACIA JESÚS

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS:

El pan que compartimos…

https://www.youtube.com/watch?v=cQdFeXni37I



miércoles, 3 de junio de 2026

MES DE JUNIO,1

REZA Y COMPARTE

MES DE JUNIO,1

 

El mes de Junio está dedicado, en la Iglesia, al Corazón de Jesús. Vamos a recordarle y ofrecerle nuestro corazón. Oración y acción.

 

La encíclica “dilexit nos” del Papa Francisco nos ayuda en la reflexión, oración y acción.

 

Frases claves para entender la encíclica:

1.     «El símbolo del corazón expresa el amor de Jesucristo.»

2.     «Necesitamos recuperar la importancia del corazón en un mundo consumista.»

3.     «El corazón es el centro anímico y espiritual del ser humano.»

4.     «Sin el corazón, no hay sustancia en nuestras acciones.»

5.     «Las preguntas decisivas sobre nuestra existencia nos llevan a nuestro corazón.»

6.     «El hombre contemporáneo corre el riesgo de perder su centro.»

7.     «El corazón unifica y armoniza nuestra historia personal.»

8.     «El Corazón de Cristo es el núcleo viviente del primer anuncio.»

9.     «Jesús nos trata como amigos, no como esclavos.»

10.                          «El amor de Cristo se manifiesta en sus gestos y palabras.»

11.                          «La devoción al Corazón de Cristo es una relación personal con Él.»

12.                          «El corazón humano es el lugar donde se encuentra la dignidad de cada persona.»

13.                          «El amor divino de Cristo se expresa en su humanidad.»

14.                          «La verdadera espiritualidad debe traducirse en acciones concretas de amor.»

      15.                          «La reparación implica un compromiso social y una transformación del corazón.»


   Dedicaremos momentos para la reflexión, oración y compromiso.

  Que María nos acompañe en este camino. Que el Espíritu Santo nos ilumine y fortalezca.


                                            ¡ FELIZ MES DE JUNIO !



sábado, 30 de mayo de 2026

TÓMANOS COMO HEREDAD TUYA

 

REZA Y COMPARTE


TÓMANOS COMO HEREDAD TUYA


GUÍA DE ORACIÓN, 31-05-26, Domingo. Santísima Trinidad, solemnidad – A

 

Guía: Celebramos el Domingo de la Santísima Trinidad, el siguiente a Pentecostés. Honramos al Padre, al Hijo y al Espíritu. Como hijos nos encomendamos a ellos. Les presentamos nuestra existencia y proclamamos su gloria. Adoramos con los ángeles y con todos los seres del mundo. SILENCIO DE CONOCIMIENTO, DE APERTURA, DE GLORIA.


 

Lectura del libro del Éxodo (34,4b-6.8-9):

 

En aquellos días, Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra. El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor.

El Señor pasó ante él, proclamando: «Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad.»

Moisés, al momento, se inclinó y se echó por tierra. Y le dijo: «Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque ése es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya.»

 

GUÍA: Moisés sube al monte  del Señor. Intercede por su pueblo. Pide perdón y se lo ofrece por heredad. En este día de la Santísima Trinidad, estamos con él. Hacemos esa misma oración de perdón, de ofrecimiento de acogida en su heredad. SILENCIO DE PRESENTACIÓN, DE OFRECIMIENTO, DE PERDÓN.

 

SALMO

 

Dn 3,52-56

 

R/. A ti gloria y alabanza por los siglos

 

Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres,

bendito tu nombre santo y glorioso. R/.

 

Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R/.

 

Bendito eres sobre el trono de tu reino. R/.

 

Bendito eres tú, que sentado sobre querubines

sondeas los abismos. R/.

 

Bendito eres en la bóveda del cielo. R/.

 

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (13,11-13):

 

Alegraos, enmendaos, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros. Saludaos mutuamente con el beso ritual. Os saludan todos los santos. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con todos vosotros.

 

GUÍA: La gracia de Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo, estén siempre con vosotros. Deseos de Pablo a los Corintios.  La Santísima Trinidad, centro de la gracia, del amor y de la comunión. Los hacemos nuestros y nos ponemos en su presencia. SILENCO DE CONFIANZA, DE AGRADECIMIENTO, DE COMUNIÓN

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (3,16-18):

 

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.

 

GUÍA: San Juan nos enfoca también el amor del Padre que envía a su Hijo para salvar al mundo. El Hijo que salva, produce la fe como don del Espíritu Santo. Lo contemplamos en la Trinidad y en nuestra vida cristiana. Padre, agradecemos tu amor en el Hijo y en tu Espíritu enviado a cada uno de los creyentes. Gloria a ti, Señor. SILENCIO DE FE, DE ADORACIÓN, DE UNIÓN.

 

RECOGEMOS LA SÍNTESIS DE NUESTRA ORACIÓN: UNA FRASE PARA RECORDAR.

PRESENCIA, FE, AGRADECIMIENTO, RESPUESTA.           

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE, PARA QUE NOS ACOMPAÑE Y AYUDE EN NUESTRO CAMINO.

CON JESÚS Y EL ESPIRITU, NOS DIRIGIMOS AL PADRE: PADRE NUESTRO…

CANTAMOS.

BENDIGAMOS A LA SANTÍSIMA TRINIDAD Juan Morales Montero / NuevoTrigo


https://www.youtube.com/watch?v=ZlXhP9U8uBM

miércoles, 27 de mayo de 2026

MAGNIFICA HUMANITAS, LEÓN XIV

 REZA Y COMPARTE 


MAGNIFICA HUMANITAS, LEÓN XIV

 


El Papa León XIV, nos ha presentado esta Encíclica: Magnifica Humanitas.. Agracemos su reflexión y enfoque. Vamos conociéndola y reflexionando.




                      ¡¡   FELICIDADES11


domingo, 24 de mayo de 2026

VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO

 

REZA Y COMPARTE

VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO

GUIA DE ORACIÓN 24-05-26 Domingo de Pentecostés

 

GUÍA : A los cincuenta días de la Resurrección, viene el Espíritu Santo. Los discípulos y María estaban reunidos, La casa se llenó de viento y quedaron investidos de  él y su gracia. Empezaron a hablar otras lenguas. Cada uno los oía hablar en ropia lengua. Estamos en el grupo y visualizamos el momento. Nos dejamos invadir por el Espìritu. SILENCIO DE ACOGIDA,DE INMERSIÓN, DE SABIDURÍA.

 

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (2,1-11):

AL cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, se produjo desde el cielo un estruendo, como de viento que soplaba fuertemente, y llenó toda la casa donde se encontraban sentados. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse.
Residían entonces en Jerusalén judíos devotos venidos de todos los pueblos que hay bajo el cielo. Al oírse este ruido, acudió la multitud y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Estaban todos estupefactos y admirados, diciendo:
«¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos, elamitas y habitantes de Mesopotamia, de Judea y Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia y Panfilia, de Egipto y de la zona de Libia que limita con Cirene; hay ciudadanos romanos forasteros, tanto judíos como prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las grandezas de Dios en nuestra propia lengua».

 

GUÍA: El pueblo contempla los hechos. La expectación es grande  todos se sienten tocados por ese don del Espíritu. Con ellos nos unimos al evento y descubrimos la fuerza de Dios que se hace presente entre los hombres. El tiempo del Espìritu. Interiorizamos y acogemos lo que trae para cada uno de nosotros. Con María aprendemos a vivir la nueva vida de la Iglesia naciente. SILENCIO DE GRACIA, DE PRESENCIA, DE CONOCIMIENTO

 

SALMO

Sal 103,1ab.24ac.29bc-30.31.34

R/. Envía tu Espíritu, Señor,
y repuebla la faz de la tierra

Bendice, alma mía, al Señor:
¡Dios mío, qué grande eres!
Cuántas son tus obras, Señor;
la tierra está llena de tus criaturas. R/.

Les retiras el aliento, y expiran
y vuelven a ser polvo;
envías tu espíritu, y los creas,
y repueblas la faz de la tierra. R/.

Gloria a Dios para siempre,
goce el Señor con sus obras;
que le sea agradable mi poema,
y yo me alegraré con el Señor. R/.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (12,3b-7.12-13):

HERMANOS:
Nadie puede decir: «Jesús es Señor», sino por el Espíritu Santo.
Y hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. Pero a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común.
Pues, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo.
Pues todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.

 

GUÍA: Todos hemos recibido el mismo Espíritu con diferentes dones y carismas. Cada uno lo recibe para su bien y el bien de todos no sólo para el bien propio. Te haces presente con tus dones. Espíritu Santo, en tus dones eres espléndido, fuente del mayor consuelo. SILENCIO DE SUPERACIÓN Y DE ESPERANZA, SILENCIO DE AMOR

Palabra de Dios

Secuencia

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, 
dulce huésped del alma,

descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequia,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas,
infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (20,19-23):

AL anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
«Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

 

GUÍA:  Paz a vosotros: Como el Padre me envió yo os envío. Momento de escucha de aceptación de compromiso. Lo que perdonéis quedará perdonado. Lo que retengáis quedará retenido. Un envío con poderes en nombre de Jesús. Jesús nos envía por el Bautismo a lo largo del tiempo a anunciar la buena nueva del evangelio. Pongamos intensidad en nuestra vida cristiana. SILENCIO DE RECIBIR, COMPARTIR, LLEVAR A OTROS

 

 

RECIBIMOS AL ESPÍRITU QUE NOS ENCAMINA HACIA EL MONTE DEL SEÑOR.

 

PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS EL
COMPROMISO DE LA SEMANA




INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE, ACOMPAÑÁNDOLA EN EL CAMINO

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS:  Ven y derrámate sobre este lugar.

https://www.youtube.com/watch?v=GHewaM2ntAw