REZA Y
COMPARTE
ESCUCHADME
Y VIVIRÉIS
GUÍA DE
ORACIÓN 02-08-26, XVIII Domingo del
Tiempo Ordinario
GUÍA: Escuchadme y viviréis.
Una llamada
a la oración, a escuchar y dar
respuesta.
Nos disponemos a escucharle, tenerle en cuenta
y responder en fidelidad.
¿Qué nos
dice y qué le decimos?
SILENCIO
DE ENCUENTRO, DE ESCUCHA, DE DE HIJOS.
Lectura
del libro de Isaías (55,1-3):
Así dice el
Señor: «Oíd, sedientos todos, acudid por agua, también los que no tenéis
dinero: venid, comprad trigo, comed sin pagar vino y leche de balde. ¿Por qué
gastáis dinero en lo que no alimenta, y el salario en lo que no da hartura?
Escuchadme atentos y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos. Inclinad
el oído, venid a mí: escuchadme, y viviréis. Sellaré con vosotros alianza
perpetua, la promesa que aseguré a David.»
GUÍA: Sedientos todos, acudid por agua.
Isaías llama al pueblo.
La voz de Dios se hace oír y espera respuesta.
Les propone
una alianza perpetua.
En el
interior escuchamos y recibimos la palabra.
Dios nos ofrece una alianza para siempre.
Visualizamos
y nos sentimos atraídos por su voz.
Dejamos
espacio para su presencia.
SILENCIO DE ESCUCHA, DE CONOCIMIENTO, DE
OFRECIMIENTO.
SALMO
Sal 144
R/. Abres tú
la mano, Señor, y nos sacias de favores
El Señor es
clemente y misericordioso,
lento a la
cólera y rico en piedad;
el Señor es
bueno con todos,
es cariñoso
con todas sus criaturas. R/.
Los ojos de
todos te están aguardando,
tú les das
la comida a su tiempo;
abres tú la
mano,
y sacias de
favores a todo viviente. R/.
El Señor es
justo en todos sus caminos,
es bondadoso
en todas sus acciones;
cerca está
el Señor de los que lo invocan,
de los que
lo invocan sinceramente. R/.
Lectura
de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,35.37-39):
¿Quién podrá
apartarnos del amor de Cristo?: ¿la aflicción?, ¿la angustia?, ¿la
persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada? Pero en
todo esto vencemos fácilmente por aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido
de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro,
ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos
del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro.
GUÍA: Pablo se pregunta ¿Quién podrá
apartarnos del amor de Cristo?
En el
silencio intentamos dar una respuesta personal.
Él está
convencido que nada nos puede separar del amor de Dios manifestado en cristo
Jesús. Lo valoramos.
Visualizamos
nuestras situaciones, y dificultades y cómo influyen en nosotros.
Pedimos luz
y fuerza al Espíritu Santo.
SILENCIO
DE RECONOCIMIENTO, DE COMPRENSIÓN, DE MANIFESTACIÓN.
Lectura
del santo evangelio según san Mateo (14,13-21):
En aquel
tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí
en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por
tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y
curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle:
«Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a
las aldeas y se compren de comer.»
Jesús les
replicó: «No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.»
Ellos le
replicaron: «Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces.»
Les dijo:
«Traédmelos.»
Mandó a la
gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces,
alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio
a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta
quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos
cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.
GUÍA: Jesús se va a un sitio tranquilo,
después de la muerte del Bautista.
Se encuentra
con un gentío que le espera. ¿Le esperamos?
Le da
lástima de ellos, cura a los enfermos. ¿Qué hacemos nosotros?
Dadles
vosotros de comer, sólo tenía cinco panes y dos peces.
Jesús los
multiplica. Nos sentimos implicados en el momento. ¿Qué hacemos?
SILENCIO
DE ADMIRACIÓN, DE CONFIANZA, DE COMPAÑÍA.
RECOGEMOS
LOS PENSAMIENTOS, LOS SENTIMIENTOS VIVIDOS. LOS OFRECEMOS AL ESPÍRITU PARA QUE
LOS HAGA REALIDAD.
INVOCAMOS
A MARÍA Y LA ACOMPAÑAMOS EN SU CAMINO, HABLAMOS CON ELLA.
NOS
DIRIGIMOS AL PADRE AGRADECIENDO EL REGALO DE SU HIJO Y LAS OPORTUNIDADES DE
BIENESTAR EN CADA DÍA. DECIMOS PAUSADAMENTE: PADRE NUESTRO…
CANTAMOS:
CÚRAME
Si
pudiera borrar las cosas que enferman tanto mi alma, si pudiera desdecirme de
tanta palabra airada si pudiera deshacer, tanto daño como he hecho si pudiera
comprender que un abrazo es un comienzo Si pudiera confiar en tu amor y no en
mis fuerzas Si pudiera caminar hacia Ti y abrir mi puerta Si pudiera descifrar
las marañas de mi mente Si pudiera no sentirme tan enferma, tan doliente....
MÍRAME, PUES TU MIRADA ME ILUMINA EL CORAZÓN TÓCAME CON TU CARICIA QUE BENDICE
MI ORACION ESTRÉCHAME CON TU ABRAZO ALZAME, TENME EN TUS BRAZOS ACOMPÁÑAME POR
SIEMPRE Y NO TEMERÉ EL CANSANCIO GUIAME, DAME TU MANO, PARA NO PERDER LA SENDA
MUÉSTRAME CON TU PRESENCIA LA BELLEZA DE ESTA TIERRA CURAME CON TU AMOR
LIMPIAME, SANA MI VIDA CANTARÉ TU DESMESURA CADA UNO DE MIS DÍAS. Yo quiero
darte posada quiero ampliar la mirada ser refugio para otros despojarme, darlo
todo quiero acogerte en mi casa cúrame, Señor...mi Dios... cúrame el alma
cúrame el alma cúrame el alma.
https://www.youtube.com/watch?v=oP0KhMtZpbA

















