Mensaje del Papa León XIV para la
Cuaresma, 17 Feb 2026
Reza y
comparte os ofrece el mensaje del Papa León XIV en varios momentos para que lo
conozcáis y lleguéis a él con facilidad. Sencillo y profundo nos introduce en
el corazón de Dios que nos escucha y se compadece de la realidad de su pueblo.
La Cuaresma es el tiempo en el que la Iglesia, con
solicitud maternal, nos invita
a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para
que nuestra fe recobre su
impulso y el corazón no
se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas.
Todo
camino de conversión comienza cuando nos dejamos alcanzar por la Palabra y la acogemos con
docilidad de espíritu. Existe, por tanto, un vínculo entre el don de la Palabra de Dios, el espacio
de hospitalidad que le
ofrecemos y la
transformación que ella realiza. Por eso, el itinerario cuaresmal se
convierte en una ocasión propicia para escuchar la voz del Señor y renovar la decisión de seguir a Cristo, recorriendo con Él
el camino que sube a
Jerusalén, donde se cumple el misterio
de su pasión, muerte y resurrección.
Escuchar
Este año me gustaría llamar la
atención, en primer lugar,
sobre la importancia de dar
espacio a la Palabra a través de la escucha, ya que la disposición a
escuchar es el primer signo
con el que se manifiesta el deseo
de entrar en relación con el otro.
Dios
mismo, al revelarse a Moisés desde la
zarza ardiente, muestra que la escucha
es un rasgo distintivo de su ser: «Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en
Egipto, y he oído los gritos
de dolor» (Ex 3,7). La
escucha del clamor de los oprimidos es el comienzo de una historia de liberación, en la que el Señor involucra también a Moisés, enviándolo a abrir un camino
de salvación para sus hijos reducidos a la esclavitud.
Es
un Dios que nos atrae, que hoy también nos conmueve con los pensamientos que hacen vibrar su
corazón. Por eso, la
escucha de la Palabra en
la liturgia nos educa para una escucha más verdadera de la realidad.
Entre las muchas voces que atraviesan
nuestra vida personal y social, las Sagradas Escrituras nos hacen capaces de reconocer la voz que clama desde el sufrimiento y la injusticia,
para que no quede sin
respuesta. Entrar en esta disposición interior de receptividad significa
dejarnos instruir hoy por Dios
para escuchar como Él,
hasta reconocer que «la
condición de los pobres representa un grito que, en la historia de la humanidad, interpela constantemente nuestra
vida, nuestras sociedades,
los sistemas políticos y
económicos, y especialmente a la Iglesia».[1]
ACCIÓN:
Oír y escuchar van relacionados, pero no siempre que oímos
escuchamos, nos interpela, o nos mueve el corazón.
Analizamos estas
acciones y las ponemos junto a Jesús que sube a Jerusalén.
¿Qué gesto puede recoger nuestra respuesta?


Pascua 26, LEÓN XIV. Es parte del mensaje del Papa y nos invita a oír y escuchar la realidad de nuestro mundo, como Dios lo escucha. Reflexión, oración y acción nos ayudarán en el camino de Cuaresma.
ResponderEliminarAnimo.