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sábado, 29 de marzo de 2025

VOLVERÉ DONDE MI PADRE

 

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VOLVERÉ DONDE MI PADRE

 

GUÍA DE ORACIÓN 30-03-25  IV Domingo de Cuaresma «Laetare»

GUÍA: El Evangelio nos habla del Hijo Pródigo que vuelve a la sa ce su padre. El Libro de Josué nos cuenta cómo se liberan del país de Egipto. Dios los cuide en el desierto  con el maná  y les ofrece una tierra nueva donde vivir. Nos senitmos acompañados por el Padre y  recibimos su misericordia. SILENCIO DE ACEPTACIÓN, DE

PRESENCIA, DE ACCIÓN.

 

Lectura del libro de Josué (5,9a.10-12):

 

En aquellos días, dijo el Señor a Josué:

– «Hoy os he quitado de encima el oprobio de Egipto.»

Los hijos de Israel acamparon en Guilgal y celebraron allí la Pascua al atardecer del día catorce del mes, en la estepa de Jericó.

El día siguiente a la Pascua, comieron ya de los productos de la tierra: ese día, panes ácimos y espigas tostadas.

Y desde ese día en que comenzaron a comer de los productos de la tierra, cesó el maná.  Los hijos de Israel ya no tuvieron maná, sino que ya aquel año comieron de la cosecha de la tierra de Canaán.

GUÍA: Los hijos de Israel celebran la Pascua. Nos acercamos a ella y saboreamos el perdón. El desierto se hace largo y el pueblo sufre la marcha, La nueva tierra se hace propiedad y conforta a los que están cansados.  SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE MARCHA, DE CONSTRUCCIÓN.

Salmo

Sal 33,2-3.4-5.6-7

 

R/. Gustad y ved qué bueno es el Señor

 

Bendigo al Señor en todo momento,

su alabanza está siempre en mi boca;

mi alma se gloria en el Señor:

que los humildes lo escuchen y se alegren. R

 

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,

ensalcemos juntos su nombre.

Yo consulté al Señor, y me respondió,

me libró de todas mis ansias. R.

 

Contempladlo, y quedaréis radiantes,

vuestro rostro no se avergonzará.

El afligido invocó al Señor,

él lo escucha y lo salvó de sus angustias. R.

 

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (5,17-21):

 

Hermanos:

Si alguno está en Cristo es una criatura nueva. Lo viejo ha pasado, ha comenzado lo nuevo .

Todo procede de Dios, que nos reconcilió consigo por medio de Cristo y nos encargó el ministerio de la reconciliación.

Porque Dios mismo estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, sin pedirles cuenta de sus pecados, y ha puesto en nosotros el mensaje de la reconciliación.

Por eso, nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo exhortara por medio de de nosotros. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios.

 

GUÍA:  En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. El camino del mar Rojo lo pasamos en verdad y con amor. Guardemos las necesidades y caminemos en la verdad. Abrir el corazón y llenarlo de ternura para llegar al Padre, con el Hijo, en el Espíritu Santo. SILENCIO DE CONOCIMIENTO, DE SABIDURÍA, DE AMOR.

 Lectura del santo evangelio según san Lucas (15, 1-3.11-32):

 

En aquel tiempo, solían acercaron a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo:

– «Ese acoge a los pecadores y come con ellos.»

Jesús les dijo esta parábola:

– «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: «Padre, dame la parte que me toca de la fortuna.»

El padre les repartió los bienes.

No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo,se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente.

Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada.

Recapacitando entonces, se dijo:

«Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros. «

Se levantó y vino a donde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos.

Su hijo le dijo: «Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo, «

Pero el padre dijo a sus criados:

«Sacad en seguida la mejor túnica y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado.»

Y empezaron a celebrar el banquete.

Su hijo mayor estaba en el campo.

Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.

Este le contestó:

«Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud.»

El se indignó y no quería entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo.

Entonces él respondió a su padre:

«Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado.»

El padre le dijo:

«Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado»».

GUÍA: Padre, he pecado contra ti, no merezco ser llamado hijo tuyo. Es el sentimiento del hijo arrepentido. Y el padre, compadecido,…se le echó al cuello y lo cubrió de besos. Era su perdón, su alegría por la vuelta del hijo encontrado de nuevo. Lo contemplamos y nos identificamos con este hijo que vuelve a casa. SILENCIO DE R SILENCIO DE ESPERANZA, DE COMUNICACIÓN, DE ENTREGA AL BIEN.

 

HACEMOS SÍNTESIS DE LO ESCUCHADO Y ORADO. AGRADECEMOS SU PRESENCIA Y PALABRA.

 

PEDIMOS A MARÍA QUE ACOMPAÑE EL CAMINO Y NOS FORTALEZCA EN LA FE.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO.

/ Padre, yo busco tu amor, Padre, vuelvo a ti;

mira que tu hijo soy, Padre, vuelvo a ti /2

 

Lo reconozco, a veces olvidé

que eres mi Padre y que a mi lado estás,

que soy tu hijo y me aceptas como soy,

sólo me pides: «vive en sinceridad».

 

Quiero sentirte cercano a mí, Señor,

oír tu voz, que me habla al corazón,

sentirme libre desde tu libertad,

ser signo vivo de la fraternidad.

 

/ Padre, yo busco tu amor, Padre, vuelvo a ti;

mira que tu hijo soy, Padre, vuelvo a ti /2

 

Fuente:https://youtu.be/9VwEMCXw4uk

https://www.youtube.com/watch?v=9VwEMCXw4uk

martes, 25 de marzo de 2025

TEMA: MENSAJE CUARESMA 25, 2

 

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TEMA: MENSAJE CUARESMA 25, 2

 Papa Francisco

 

 

El camino de Cuaresma va adelante. ¿Cómo lo vamos haciendo?. Pidamos al Espíritu Santo la luz y la fuerza para avanzar por  él. Este segundo fragmento tiene su mensaje. Veamos qué nos dice y cómo podemos llevarlo a la práctica.

 

 

Mensaje de Cuaresma 2025 

 

En segundo lugar, hagamos este viaje juntos. La vocación de la Iglesia es caminar juntos, ser sinodales [2]. Los cristianos están llamados a hacer camino juntos, nunca como viajeros solitarios. El Espíritu Santo nos impulsa a salir de nosotros mismos para ir hacia Dios y hacia los hermanos, y nunca a encerrarnos en nosotros mismos [3]. Caminar juntos significa ser artesanos de unidad, partiendo de la dignidad común de hijos de Dios (cf. Ga 3,26-28); significa caminar codo a codo, sin pisotear o dominar al otro, sin albergar envidia o hipocresía, sin dejar que nadie se quede atrás o se sienta excluido. Vamos en la misma dirección, hacia la misma meta, escuchándonos los unos a los otros con amor y paciencia.

En esta cuaresma, Dios nos pide que comprobemos si en nuestra vida, en nuestras familias, en los lugares donde trabajamos, en las comunidades parroquiales o religiosas, somos capaces de caminar con los demás, de escuchar, de vencer la tentación de encerrarnos en nuestra autorreferencialidad, ocupándonos solamente de nuestras necesidades. Preguntémonos ante el Señor si somos capaces de trabajar juntos como obispos, presbíteros, consagrados y laicos, al servicio del Reino de Dios; si tenemos una actitud de acogida, con gestos concretos, hacia las personas que se acercan a nosotros y a cuantos están lejos; si hacemos que la gente se sienta parte de la comunidad o si la marginamos [4]. Esta es una segunda llamada: la conversión a la sinodalidad.

 

 

ACCIÓN:

Ir juntos y en sinodalidad, con la fuerza del Espíritu Santo. Algo muy importante en la Iglesia. ¿Te sientes incluido/a en este programa que ofrece el Papa Francisco? Reflexiona y contesta. Háblalo con tus amigos/as.

 

 

viernes, 21 de marzo de 2025

LA ZARZA ARDÍA

 

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LA ZARZA  ARDÍA

GUÍA DE ORACIÓN, 23-03-25, III Domingo de Cuaresma, Ciclo C

 

GUÍA: Dios se muestra a Moisés en una zarza que arde sin consumirse. Aquí estoy, dice Moisés. Dios ha visto la opresión del pueblo y ha oído sus quejas. Hoy puede decirnos también lo mismo. Su presencia está en medio de su pueblo. Reconozcamos las situaciones que se dan a nuestro alrededor y cómo responde Dios. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE CONFRONTACIÓN, DE RESPUESTA.

 

Lectura del libro del Éxodo (3,1-8a.13-15):

 

En aquellos días, Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián; llevó el rebaño trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, el monte de Dios. El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas. Moisés se fijó: la zarza ardía sin consumirse.

Moisés se dijo: «Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable, a ver cómo es que no se quema la zarza.»

Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza: «Moisés, Moisés.»

Respondió él: «Aquí estoy.»

Dijo Dios: «No te acerques; quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado.»

Y añadió: «Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob.» Moisés se tapó la cara, temeroso de ver a Dios.

El Señor le dijo: «He visto la opresión de mi pueblo en Egipto, he oído sus quejas contra los opresores, me he fijado en sus sufrimientos. Voy a bajar a librarlos de los egipcios, a sacarlos de esta tierra, para llevarlos a una tierra fértil y espaciosa, tierra que mana leche y miel.»

Moisés replicó a Dios: «Mira, yo iré a los israelitas y les diré: «El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros.» Si ellos me preguntan cómo se llama, ¿qué les respondo?»

Dios dijo a Moisés: «»Soy el que soy»; esto dirás a los israelitas: `Yo-soy’ me envía a vosotros».»

Dios añadió: «Esto dirás a los israelitas: «Yahvé (Él-es), Dios de vuestros padres, Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, me envía a vosotros. Éste es mi nombre para siempre: así me llamaréis de generación en generación».»

 

GUÍA: Moisés pide información pero acepta el envío que le hace Dios. Son formas de responder a la invitación de Dios y a la necesidad del pueblo. Veamos cómo respondemos nosotros, cómo conocemos la realidad de nuestro entorno, cómo buscamos solución. SILENCIO DE BÚSQUEDA, DISCERNIMIENTO, ACCIÓN.





Salmo

Sal 102,1-2.3-4.6-7.8.11

 

R/. El Señor es compasivo y misericordioso.

 

Bendice, alma mía, al Señor,

y todo mi ser a su santo nombre.

Bendice, alma mía, al Señor,

y no olvides sus beneficios. R/.

 

Él perdona todas tus culpas

y cura todas tus enfermedades;

él rescata tu vida de la fosa

y te colma de gracia y de ternura. R/.

 

El Señor hace justicia

y defiende a todos los oprimidos;

enseñó sus caminos a Moisés

y sus hazañas a los hijos de Israel. R/.

 

El Señor es compasivo y misericordioso,

lento a la ira y rico en clemencia;

como se levanta el cielo sobre la tierra,

se levanta su bondad sobre sus fieles. R/.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (10,1-6.10-12):

 

No quiero que ignoréis, hermanos, que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube y todos atravesaron el mar y todos fueron bautizados en Moisés por la nube y el mar; y todos comieron el mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual, pues bebían de la roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo. Pero la mayoría de ellos no agradaron a Dios, pues sus cuerpos quedaron tendidos en el desierto. Estas cosas sucedieron en figura para nosotros, para que no codiciemos el mal como lo hicieron aquéllos. No protestéis, como protestaron algunos de ellos, y perecieron a manos del Exterminador. Todo esto les sucedía como un ejemplo y fue escrito para escarmiento nuestro, a quienes nos ha tocado vivir en la última de las edades. Por lo tanto, el que se cree seguro, ¡cuidado!, no caiga.

 


GUÍA: San Pablo hace el paralelismo del desierto con las realidades presentes. La vida tiene sus dificultades y requiere la fe, esperanza y amor para andar por ella. Nos confrontamos con las acciones del pueblo de Moisés y vemos nuestras acciones en la vida de cada uno. Todo es gracia, decía en otro lugar. Hoy nos toca  identificarnos con la santidad de Dios y con el hacer del pueblo. Dios cuida a su pueblo pero quiere su fidelidad. Interiorizamos. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE PERDÓN, DE ESPERANZA.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (13,1-9):

 

En una ocasión, se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían.

Jesús les contestó: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.»

Y les dijo esta parábola: «Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: «Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde?» Pero el viñador contestó: «Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, la cortas».»

 

GUÍA: Somos espectadores de desgracias, accidentes, cualquier cosa puede acontecernos en un momento. El estar atentos a dar fruto, a seguir la voz de Dios es importante para ser fieles a su Palabra. Espíritu de Dios ven sobre nosotros, cambia nuestros corazones hacia tus mandatos, danos la paz  y líbranos del mal. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE ADORACIÓN, DE FIDELIDAD.

 

PRESENTAMOS NUESTRA ORACIÓN, ABRIMOS EL CORAZÓN AL ESPÍRITU SANTO PARA RECIBIR SUS DONES.

HABLAMOS EN EL SILENCIO DEL CORAZÓN Y RECONOCEMOS LA PRESENCIA DEL DIOS MISERICORDIOSO.

INVOCAMOS A MARÍA, MADRE Y MAESTRA DE ORACIÓN. ESCUCHAMOS SU VOZ.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS:

    mi DO                  RE

Caminaré hoy en tu presencia

          mi               DO                RE

y sentiré que en cada paso estás,

                   la           RE              mi

dando sentido a cuanto me rodea

                       DO                            SOL

para que en todo sienta que Tú estás.

               mi DO                  RE

Caminaré hoy en tu presencia

          mi               DO                RE

y sentiré que en cada paso estás,

                 la           RE              mi

dando sentido a cuanto me suceda

                       DO                      SOL

para que en todo te pueda cantar.

 

https://www.youtube.com/watch?v=TB0gOPCxy7U 

martes, 11 de marzo de 2025

TEMA: MENSAJE CUARESMA 2025

 

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TEMA: MENSAJE CUARESMA 2025, Papa Francisco, 1

 

 

Estamos en cuaresma y  el Papa Francisco presente el mensaje para unirnos con toda la Iglesia.  Caminemos y colaboremos en la unión y la esperanza.

 

Mensaje del Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas:



Con el signo penitencial de las cenizas en la cabeza, iniciamos la peregrinación anual de la santa cuaresma, en la fe y en la esperanza. La Iglesia, madre y maestra, nos invita a preparar nuestros corazones y a abrirnos a la gracia de Dios para poder celebrar con gran alegría el triunfo pascual de Cristo, el Señor, sobre el pecado y la muerte, como exclamaba san Pablo: «La muerte ha sido vencida. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está tu aguijón?» ( 1 Co 15,54-55). Jesucristo, muerto y resucitado es, en efecto, el centro de nuestra fe y el garante de nuestra esperanza en la gran promesa del Padre: la vida eterna, que ya realizó en Él, su Hijo amado (cf. Jn 10,28; 17,3) [1].

En esta cuaresma, enriquecida por la gracia del Año jubilar, deseo ofrecerles algunas reflexiones sobre lo que significa caminar juntos en la esperanza y descubrir las llamadas a la conversión que la misericordia de Dios nos dirige a todos, de manera personal y comunitaria.

Antes que nada, caminar. El lema del Jubileo, “Peregrinos de esperanza”, evoca el largo viaje del pueblo de Israel hacia la tierra prometida, narrado en el libro del Éxodo; el difícil camino desde la esclavitud a la libertad, querido y guiado por el Señor, que ama a su pueblo y siempre le permanece fiel. No podemos recordar el éxodo bíblico sin pensar en tantos hermanos y hermanas que hoy huyen de situaciones de miseria y de violencia, buscando una vida mejor para ellos y sus seres queridos. Surge aquí una primera llamada a la conversión, porque todos somos peregrinos en la vida. Cada uno puede preguntarse: ¿cómo me dejo interpelar por esta condición? ¿Estoy realmente en camino o un poco paralizado, estático, con miedo y falta de esperanza; o satisfecho en mi zona de confort? ¿Busco caminos de liberación de las situaciones de pecado y falta de dignidad? Sería un buen ejercicio cuaresmal confrontarse con la realidad concreta de algún inmigrante o peregrino, dejando que nos interpele, para descubrir lo que Dios nos pide, para ser mejores caminantes hacia la casa del Padre. Este es un buen “examen” para el viandante.

 


ACCIÓN.

 Leemos el fragmento del mensaje y dejamos que pase al corazón, que nos libere y hagamos punto de cercanía para vivir en la esperanza.

 

 

viernes, 7 de marzo de 2025

CLAMAMOS AL SEÑOR

 

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CLAMAMOS AL SEÑOR

GUÍA DE ORACIÓN 09-03-25,  I Domingo de Cuaresma

 

GUÍA:  El pueblo habla a Dios de sus desgracias, presenta sus ofrendas, agradece las hazañas de Dios en su favor. Dios miró la opresión y se volcó en su defensa. Está presente entre ellos y los defiende. Hoy sigue presente, cuida de todas las situaciones, su providencia se hace realidad. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE CONFIANZA, DE FE.

 

Lectura del libro del Deuteronomio (26,4-10):

Dijo Moisés al pueblo: «El sacerdote tomará de tu mano la cesta con las primicias y la pondrá ante el altar del Señor, tu Dios. Entonces tú dirás ante el Señor, tu Dios: «Mi padre fue un arameo errante, que bajó a Egipto, y se estableció allí, con unas pocas personas. Pero luego creció, hasta convertirse en una raza grande, potente y numerosa. Los egipcios nos maltrataron y nos oprimieron, y nos impusieron una dura esclavitud. Entonces clamamos al Señor, Dios de nuestros padres, y el Señor escuchó nuestra voz, miró nuestra opresión, nuestro trabajo y nuestra angustia.

El Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, en medio de gran terror, con signos y portentos. Nos introdujo en este lugar, y nos dio esta tierra, una tierra que mana leche y miel. Por eso, ahora traigo aquí las primicias de los frutos del suelo que tú, Señor, me has dado.» Lo pondrás ante el Señor, tu Dios, y te postrarás en presencia del Señor, tu Dios.»

 

GUÍA: Clamamos a ti, Señor.  Ponemos ante ti nuestros delitos. Tu corazón misericordioso sabe comprender que somos débiles y necesitados. Guárdanos de todo mal. Ven con nosotros y salva los caminos tortuosos  que nos oprimen. SILENCIO DE HIJOS CONFIADOS,  DE PERDÓN, DE AGRADECIMIENTO.

 

Salmo

Sal 90,1-2.10-11.12-13.14-15

R/. Está conmigo, Señor, en la tribulación

Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.» R/.

No se te acercará la desgracia,
ni la plaga llegará hasta tu tienda,
porque a sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en tus caminos. R/.

Te llevarán en sus palmas,
para que tu pie no tropiece en la piedra;
caminarás sobre áspides y víboras,
pisotearás leones y dragones. R/.

«Se puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación,
lo defenderé, lo glorificaré.» R/.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (10,8-13):

La Escritura dice: «La palabra está cerca de ti: la tienes en los labios y en el corazón.» Se refiere a la palabra de la fe que os anunciamos. Porque, si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás. Por la fe del corazón llegamos a la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación. Dice la Escritura: «Nadie que cree en él quedará defraudado.» Porque no hay distinción entre judío y griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan. Pues «todo el que invoca el nombre del Señor se salvará.»

 

GUÍA:  Por la fe del corazón llegamos a la justificación. San Pablo se lo dice a  los romanos. La fe arraiga en los corazones confiados y dispuestos a la esperanza. Espíritu de Dios, limpia la oscuridad de los ojos y del corazón. Haznos fuertes en el amor. Que tú justificación llegue a todos y nos alimente de tu gracia. SILENCIO DE PRESENCIA, DE ENCUENTRO, DE UNIÓN.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (4,1-13):

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo.
Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre.
Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan.»
Jesús le contestó: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre».
Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo y le dijo: «Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me lo han dado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mi, todo será tuyo.»
Jesús le contestó: «Está escrito: Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto».
Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo: Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: «Encargará a los ángeles que cuiden de ti», y también: «Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras».
Jesús le contestó: Está mandado: «No tentarás al Señor, tu Dios».
Completadas las tentaciones, el demonio se marchó hasta otra ocasión.

GUÍA: Jesús es tentado en el desierto. El diablo le ataca pero él confía en el Padre y es fiel. Un cuadro para presentar nuestro desierto, nuestras tentaciones, nuestra fidelidad. Vivamos en la verdad, El camino de la fe sea iluminado y de compromiso. SILENCIO DE LUZ, DE FE, DE COMPROMISO.

 

RECIBIMOS AL ESPÍRITU QUE NOS FORTALECE.

PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS UN COMPROMISO.

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS

 

1.- El pueblo gime de dolor; VEN Y SÁLVANOS. A Dios levanta su clamor, VEN Y SÁLVANOS. OYE PADRE, EL GRITO DE TU PUEBLO OYE CRISTO, VEN Y SÁLVANOS.

2.- El pueblo está en la esclavitud; VEN Y SÁLVANOS. El pueblo clama libertad VEN Y SÁLVANOS.

 3.- Moisés será el libertador VEN Y SÁLVANOS. Su brazo es fuerza del Señor VEN Y SÁLVANOS.

4.- El pueblo empieza a caminar; VEN Y SÁLVANOS. Vencida queda la opresión VEN Y SÁLVANOS.

5.- La marcha es dura, ciega el sol VEN Y SÁLVANOS. Se acerca ya la redención, VEN Y SÁLVANOS.


https://www.youtube.com/watch?v=B0ryayzGd_Q

martes, 19 de marzo de 2024

TEMA: MENSAJE CUARESMA 24, 3

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TEMA : MENSAJE CUARESMA 24, 3

 

Estamos terminando la Cuaresma. Llega la Semana Santa, la Pascua. Nos unimos a Jesús que camina hacia su hora y su muerte, resurrección. Nos arrastra con él y queremos vivir con él. Reflexionemos cambiemos los caminos extraviados.

 

 

La forma sinodal de la Iglesia, que en estos últimos años estamos redescubriendo y cultivando, sugiere que la Cuaresma sea también un tiempo de decisiones comunitarias, de pequeñas y grandes decisiones a contracorriente, capaces de cambiar la cotidianeidad de las personas y la vida de un barrio: los hábitos de compra, el cuidado de la creación, la inclusión de los invisibles o los despreciados. Invito a todas las comunidades cristianas a hacer esto: a ofrecer a sus fieles momentos para reflexionar sobre los estilos de vida; a darse tiempo para verificar su presencia en el barrio y su contribución para mejorarlo. Ay de nosotros si la penitencia cristiana fuera como la que entristecía a Jesús. También a nosotros Él nos dice: «No pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan» (Mt 6,16). Más bien, que se vea la alegría en los rostros, que se sienta la fragancia de la libertad, que se libere ese amor que hace nuevas todas las cosas, empezando por las más pequeñas y cercanas. Esto puede suceder en cada comunidad cristiana.

En la medida en que esta Cuaresma sea de conversión, entonces, la humanidad extraviada sentirá un estremecimiento de creatividad; el destello de una nueva esperanza. Quisiera decirles, como a los jóvenes que encontré en Lisboa el verano pasado: «Busquen y arriesguen, busquen y arriesguen. En este momento histórico los desafíos son enormes, los quejidos dolorosos —estamos viviendo una tercera guerra mundial a pedacitos—, pero abrazamos el riesgo de pensar que no estamos en una agonía, sino en un parto; no en el final, sino al comienzo de un gran espectáculo. Y hace falta coraje para pensar esto» (Discurso a los universitarios, 3 agosto 2023). Es la valentía de la conversión, de salir de la esclavitud. La fe y la caridad llevan de la mano a esta pequeña esperanza. Le enseñan a caminar y, al mismo tiempo, es ella la que las arrastra hacia adelante.[1]

Los bendigo a todos y a vuestro camino cuaresmal.

FRANCISCO

 

ACCIÓN:

Acojamos la palabra del Papa y colaboremos en este camino sinodal de la cuaresma. Con Jesús, podemos caminar en una vida nueva y resucitada.




viernes, 15 de marzo de 2024

METERÉ MI LEY EN SU PECHO



 

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METERÉ MI LEY EN SU PECHO


GUÍA DE ORACIÓN, Domingo 5º de Cuaresma - Ciclo B

GUÍA: Todos me conocerán. Será una alianza nueva. En el silencio del corazón te reconocemos. Recibimos el perdón de los pecados y te acogemos como padre y Señor. Espíritu de Dios, ven sobre nosotros, purifícanos, conviértenos a ti.  SILENCIO DE AMISTAD, DE FILIACIÓN, DE COMPROMISO.

Lectura del profeta Jeremías (31,31-34):


Mirad que llegan días –oráculo del Señor– en que haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva. No como la alianza que hice con sus padres, cuando los tomé de la mano para sacarlos de Egipto: ellos quebrantaron mi alianza, aunque yo era su Señor –oráculo del Señor–. Sino que así será la alianza que haré con ellos, después de aquellos días –oráculo del Señor–: Meteré mi ley en su pecho, la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Y no tendrá que enseñar uno a su prójimo, el otro a su hermano, diciendo: "Reconoce al Señor." Porque todos me conocerán, desde el pequeño al grande –oráculo del Señor–, cuando perdone sus crímenes y no recuerde sus pecados.


GUÍA: Meteré mi ley en su pecho, la escribiré en su corazón. Todo queda limpio y libre del mal. Una nueva alianza para caminar juntos en el camino que tú nos propones. Ser tu pueblo y tú serás nuestro Dios. En el silencio del corazón te reconocemos y acompañamos. SILENCIO DE CONOCIMIENTO, DE FIDELIDAD Y DE RESPUESTA.


Sal 50


R/. Oh Dios, crea en mí un corazón puro

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,

por tu inmensa compasión borra mi culpa;

lava del todo mi delito,

limpia mi pecado. R/.


Oh Dios, crea en mí un corazón puro,

renuévame por dentro con espíritu firme;

no me arrojes lejos de tu rostro,

no me quites tu santo espíritu. R/.


Devuélveme la alegría de tu salvación,

afiánzame con espíritu generoso:

enseñaré a los malvados tus caminos,

los pecadores volverán a ti. R/.


Lectura de la carta a los Hebreos (5,7-9):


Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado. Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna.

GUÍA: A pesar de ser Hijo aprendió, sufriendo a obedecer. Jesús, aquí estamos. Agradecemos tu misión salvadora, tu don perfecto al Padre. Todo es gracia para nosotros. Puedes avanzar por el camino de la pasión y unirnos a tu sufrimiento. Libéranos del mal. Fortalécenos en el bien. SILENCIO DE AGRADECIMIENTO, DE UNIÓN,  DE COMPAÑÍA. 

Lectura del santo evangelio según san Juan (12,20-33):


En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la fiesta había algunos griegos; éstos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban: «Señor, quisiéramos ver a Jesús.»

Felipe fue a decírselo a Andrés; y Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús.

Jesús les contestó: «Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este. mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará. Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré?: Padre, líbrame de esta hora. Pero si por esto he venido, para esta hora. Padre, glorifica tu nombre.»

Entonces vino una voz del cielo: «Lo he glorificado y volveré a glorificarlo.»

La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno; otros decían que le había hablado un ángel.

Jesús tomó la palabra y dijo: «Esta voz no ha venido por mí, sino por vosotros. Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora el Príncipe de este mundo va a ser echado fuera. Y cuando yo sea elevado sobre la tierra atraeré a todos hacia mí.»

Esto lo decía dando a entender la muerte de que iba a morir.


GUÍA: Estás en el camino de la misión. Todo se agolpa en torno a ti. Reconoces que vas al Padre. Abre, Señor, nuestros ojos para conocerte, nuestro corazón para amarte. Que nuestro arrepentimiento limpie los pecados y nos lleve hasta la vida eterna. SILENCIO DE PERDÓN, DE CONFIANZA, DE FE.


RECOGEMOS LA SÍNTESIS DE NUESTRA ORACIÓN: UNA FRASE PARA RECORDAR.

PRESENCIA, FE, AGRADECIMIENTO, RESPUESTA.

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE, PARA QUE NOS ACOMPAÑE EN EL CAMINO.

CON JESÚS NOS DIRIGIMOS AL PADRE: PADRE NUESTRO…


CANTAMOS. 

PADRE, VUELVO A TI 

Querido Padre, cansado vuelvo a Ti, haz que conozca el don de tu amistad. Vivir por siempre el gozo del perdón, y en tu presencia tu fiesta celebrar. Pongo en tus manos mis culpas, ¡oh, Señor! Estoy seguro de que eres siempre fiel. Dame la fuerza para poder andar buscando en todo hacer tu voluntad.

 PADRE, YO BUSCO TU AMOR, PADRE, VUELVO A TI MIRA QUE TU HIJO SOY, PADRE, VUELVO A TI (2)

 Lo reconozco, a veces olvidé, que eres mi padre y que a mi lado estás, que soy tu hijo y me aceptas como soy; solo me pides: Vive en sinceridad. Quiero sentirte cercano a mí, Señor, oír tu voz, que me habla al corazón. Sentirme libre desde tu libertad, ser signo vivo de la fraternidad

https://www.youtube.com/watch?v=24LhmQYHShk

martes, 5 de marzo de 2024

POESÍA, Cuaresma 2024

 

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POESÍA, Cuaresma  2024

 

Una reflexión sobre la vida y la Cuaresma. María Navarro nos la presenta con cariño y apoya nuestra reflexión para avanzar hacia el Señor. ¿Cómo va transcurriendo este tiempo? Quitar el polvo del camino, y enderezar lo torcido, desde el Evangelio, puede ser una buena decisión. Adelante.

 

 

CUARESMA  2024

 

Estrenamos este tiempo

que la iglesia nos ofrece,

para ver que en nuestra historia

algo nuevo hoy florece.

Es un tiempo favorable,

para revisar aquello,

que a lo largo del camino,

se va llenando de polvo.

Conocemos las sequías,

que azotan a muchos pueblos,

haciendo dura la tierra

por el azote del viento.

Además de lo que ensucia

lo peor es respirar,

porque atenta a la salud,

sin poderlo evitar.

Algo parecido pasa,

en la vida del espíritu,

cuando es fuerte la sequía

y un gran polvo habita dentro.

Busquemos alguna forma

de podernos sumergir

en el mar del Evangelio,

para poder resurgir.

Es un manantial de vida,

que no se acaba jamás,

Bebamos de su mensaje

y hagámoslo realidad,

que el tiempo pasa volando

y ya no vuelva jamás.

María

 

ACCIÓN:

¿Qué acción te parece buena para la Cuaresma?  El Evangelio, la reconciliación con Dios y los hermanos, la solidaridad activa. ¿Cuál prefieres tú? Añádela, gracias.