sábado, 29 de marzo de 2025

VOLVERÉ DONDE MI PADRE

 

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VOLVERÉ DONDE MI PADRE

 

GUÍA DE ORACIÓN 30-03-25  IV Domingo de Cuaresma «Laetare»

GUÍA: El Evangelio nos habla del Hijo Pródigo que vuelve a la sa ce su padre. El Libro de Josué nos cuenta cómo se liberan del país de Egipto. Dios los cuide en el desierto  con el maná  y les ofrece una tierra nueva donde vivir. Nos senitmos acompañados por el Padre y  recibimos su misericordia. SILENCIO DE ACEPTACIÓN, DE

PRESENCIA, DE ACCIÓN.

 

Lectura del libro de Josué (5,9a.10-12):

 

En aquellos días, dijo el Señor a Josué:

– «Hoy os he quitado de encima el oprobio de Egipto.»

Los hijos de Israel acamparon en Guilgal y celebraron allí la Pascua al atardecer del día catorce del mes, en la estepa de Jericó.

El día siguiente a la Pascua, comieron ya de los productos de la tierra: ese día, panes ácimos y espigas tostadas.

Y desde ese día en que comenzaron a comer de los productos de la tierra, cesó el maná.  Los hijos de Israel ya no tuvieron maná, sino que ya aquel año comieron de la cosecha de la tierra de Canaán.

GUÍA: Los hijos de Israel celebran la Pascua. Nos acercamos a ella y saboreamos el perdón. El desierto se hace largo y el pueblo sufre la marcha, La nueva tierra se hace propiedad y conforta a los que están cansados.  SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE MARCHA, DE CONSTRUCCIÓN.

Salmo

Sal 33,2-3.4-5.6-7

 

R/. Gustad y ved qué bueno es el Señor

 

Bendigo al Señor en todo momento,

su alabanza está siempre en mi boca;

mi alma se gloria en el Señor:

que los humildes lo escuchen y se alegren. R

 

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,

ensalcemos juntos su nombre.

Yo consulté al Señor, y me respondió,

me libró de todas mis ansias. R.

 

Contempladlo, y quedaréis radiantes,

vuestro rostro no se avergonzará.

El afligido invocó al Señor,

él lo escucha y lo salvó de sus angustias. R.

 

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (5,17-21):

 

Hermanos:

Si alguno está en Cristo es una criatura nueva. Lo viejo ha pasado, ha comenzado lo nuevo .

Todo procede de Dios, que nos reconcilió consigo por medio de Cristo y nos encargó el ministerio de la reconciliación.

Porque Dios mismo estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, sin pedirles cuenta de sus pecados, y ha puesto en nosotros el mensaje de la reconciliación.

Por eso, nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo exhortara por medio de de nosotros. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios.

 

GUÍA:  En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. El camino del mar Rojo lo pasamos en verdad y con amor. Guardemos las necesidades y caminemos en la verdad. Abrir el corazón y llenarlo de ternura para llegar al Padre, con el Hijo, en el Espíritu Santo. SILENCIO DE CONOCIMIENTO, DE SABIDURÍA, DE AMOR.

 Lectura del santo evangelio según san Lucas (15, 1-3.11-32):

 

En aquel tiempo, solían acercaron a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo:

– «Ese acoge a los pecadores y come con ellos.»

Jesús les dijo esta parábola:

– «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: «Padre, dame la parte que me toca de la fortuna.»

El padre les repartió los bienes.

No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo,se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente.

Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada.

Recapacitando entonces, se dijo:

«Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros. «

Se levantó y vino a donde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos.

Su hijo le dijo: «Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo, «

Pero el padre dijo a sus criados:

«Sacad en seguida la mejor túnica y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado.»

Y empezaron a celebrar el banquete.

Su hijo mayor estaba en el campo.

Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.

Este le contestó:

«Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud.»

El se indignó y no quería entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo.

Entonces él respondió a su padre:

«Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado.»

El padre le dijo:

«Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado»».

GUÍA: Padre, he pecado contra ti, no merezco ser llamado hijo tuyo. Es el sentimiento del hijo arrepentido. Y el padre, compadecido,…se le echó al cuello y lo cubrió de besos. Era su perdón, su alegría por la vuelta del hijo encontrado de nuevo. Lo contemplamos y nos identificamos con este hijo que vuelve a casa. SILENCIO DE R SILENCIO DE ESPERANZA, DE COMUNICACIÓN, DE ENTREGA AL BIEN.

 

HACEMOS SÍNTESIS DE LO ESCUCHADO Y ORADO. AGRADECEMOS SU PRESENCIA Y PALABRA.

 

PEDIMOS A MARÍA QUE ACOMPAÑE EL CAMINO Y NOS FORTALEZCA EN LA FE.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO.

/ Padre, yo busco tu amor, Padre, vuelvo a ti;

mira que tu hijo soy, Padre, vuelvo a ti /2

 

Lo reconozco, a veces olvidé

que eres mi Padre y que a mi lado estás,

que soy tu hijo y me aceptas como soy,

sólo me pides: «vive en sinceridad».

 

Quiero sentirte cercano a mí, Señor,

oír tu voz, que me habla al corazón,

sentirme libre desde tu libertad,

ser signo vivo de la fraternidad.

 

/ Padre, yo busco tu amor, Padre, vuelvo a ti;

mira que tu hijo soy, Padre, vuelvo a ti /2

 

Fuente:https://youtu.be/9VwEMCXw4uk

https://www.youtube.com/watch?v=9VwEMCXw4uk

3 comentarios:

  1. "Volveré donde mi padre"nos enseña a reflexionar, Cambiar de formas de hacer. Volver al Padre, sentir su amor y perdón. Hacemos la oración y compartimos.

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  2. Quiero, Señor, "sentirme libre desde tu libertad, ser signo vivo de la fraternidad." Me gusta la frase. Espíritu santo, ayúdanos a conseguirlo. Libertad y fraternidad. Interiorizamos.

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  3. "Se levantó y vino a donde estaba su padre". El hijo en su experiencia recapacita y piensa en su padre, recuerda que allí hay pan y trabajo. Se levanta y va haica su padre. Es el proceso de la vuelta a casa. Lo reflexionamos y vemos cómo hacemos nosotros.

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