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domingo, 1 de febrero de 2026

LOS HUMILDES DE LA TIERRA

 

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LOS HUMILDES DE LA TIERRA

 

GUÍA DE ORACIÓN, IV Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A

 

GUÍA: Preparamos la oración de hoy. Una mirada a los humildes de la tierra desde Sofonías, San Pablo y San Mateo. Hacemos silencio en nuestro interior y sentimos esa ráfaga de viento del Espíritu de Dios,  que atraviesa a la humanidad de todos los siglos. Gracias, Padre Dios por tu presencia en cada persona con tu Espíritu de amor. SILENCIO DE VISIÓN, DE CONTEMPLACIÓN, DE GRACIAS.

 

Lectura de la profecía de Sofonías (2,3;3,12-13):

 

BUSCAD al Señor los humildes de la tierra,

los que practican su derecho,

buscad la justicia, buscad la humildad,

quizá podáis resguardaros

el día de la ira del Señor.

Dejaré en ti un resto,

un pueblo humilde y pobre

que buscará refugio en el nombre del Señor.

El resto de Israel no hará más el mal,

no mentirá ni habrá engaño en su boca.

Pastarán y descansarán,

y no habrá quien los inquiete.

 

GUÍA: Seguimos sintiendo ese viento de humildad en la humanidad y en nosotros. Sofonías invita a todos a buscar al Señor, desde la justicia y el derecho, desde la humildad.  El resto de Isael servirá al Señor, no habrá engaño en su boca. Hacemos ese camino y como resto de Israel, confiamos en el Señor. SILENCIO DE PAZ, DE ACOGIDA, DE SERVICIALIDAD.

 

SALMO

Sal 145,7.8-9a.9bc-10

 

R/. Dichosos los pobres en el espíritu,

porque de ellos es el reino de los cielos

 

El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente,

hace justicia a los oprimidos,

da pan a los hambrientos.

El Señor liberta a los cautivos. R/.

 

El Señor abre los ojos al ciego,

el Señor endereza a los que ya se doblan,

el Señor ama a los justos.

El Señor guarda a los peregrinos. R/.

 

Sustenta al huérfano y a la viuda

y trastorna el camino de los malvados.

El Señor reina eternamente,

tu Dios, Sion, de edad en edad. R/.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,26-31):

 

FIJAOS en vuestra asamblea, hermanos: no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos

aristócratas; sino que, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar lo poderoso.

Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor.

A él se debe que vosotros estéis en Cristo Jesús, el cual se ha hecho para nosotros sabiduría de parte de Dios, justicia, santificación y redención.

Y así —como está escrito—: «el que se gloríe, que se gloríe en el Señor».

 

GUÍA: Pablo nos presenta la fuerza de Dios en lo débil, en lo que no cuenta. Contemplamos ese actuar de Dios en el mundo, en la humanidad, en nosotros mismos. El que se gloríe que se gloríe en el Señor. Te reconocemos como nuestro Señor, Padre del cielo, fuerza de los caídos y alegría de los tristes. Confiamos en ti y tu misericordia. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE RECONOCIMIENTO, DE DECISIÓN.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,1-12a):

 

EN aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:

«Bienaventurados los pobres en el espíritu,

porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los mansos,

porque ellos heredarán la tierra.

Bienaventurados los que lloran,

porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos,

porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón,

porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que trabajan por la paz,

porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.



Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo».

 

GUÍA: Y seguimos tu camino, estás ahí a nuestro lado, en el momento oportuno. Las bienaventuranzas nos enseñan el camino y muestran dónde te manifiestas cada día, en la vida sencilla de todos los días.  Te damos gracias por tu presencia en nuestra vida y en la vida de tanta gente de buena voluntad. Libéranos de lo opresión, del mal, quédate con nosotros y danos tu reino de paz, justicia y amor. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE ESPERANZA, DE EXPRESIÓN.

 

RECOGEMOS LOS PENSAMIENTOS, LOS SENTIMIENTOS VIVIDOS. LOS OFRECEMOS AL ESPÍRITU PARA QUE LOS HAGA REALIDAD.

 

INVOCAMOS A MARÍA Y LA ACOMPAÑAMOS EN SU CAMINO. HABLAMOS CON ELLA.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE AGRADECIENDO EL REGALO DE SU HIJO Y CON ÉL DECIMOS PAUSADAMENTE: PADRE NUESTRO…

 

CANTAMOS:

 

Seréis bienaventurados los desprendidos de la tierra.

 

Seréis bienaventurados porque tendréis el Cielo.

 

Seréis bienaventurados los que tenéis alma sencilla.

 

Seréis bienaventurados, vuestra será la tierra.

 

 

 BIENAVENTURADOS SEREMOS, SEÑOR, SEREMOS SEÑOR. 

 

 

Seréis bienaventurados los que lloréis, los que sufrís.

 

Seréis bienaventurados porque seréis consolados.

 

Seréis bienaventurados los que tenéis hambre de Mí.

 

Seréis bienaventurados porque seréis saciados.

 

 

Seréis bienaventurados porque tenéis misericordia.

 

Seréis bienaventurados porque seréis perdonados.

 

Seréis bienaventurados los que tenéis el alma limpia.

 

Seréis bienaventurados los que veréis a Dios. 

 

 

Seréis bienaventurados los que buscáis siempre la paz.

 

Seréis bienaventurados hijos seréis de Dios.

 

Seréis bienaventurados los perseguidos por mi causa.

 

Seréis bienaventurados porque tendréis mi Reino.

https://www.youtube.com/watch?v=UdXV6dWZH3w

viernes, 23 de enero de 2026

HA LLENADO DE GLORIA EL CAMINO

 

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HA LLENADO DE GLORIA EL CAMINO

 

GUÍA ORACIÓN 25-01-26,  III Domingo del Tiempo Ordinario

 

GUÍA:  Ha llenado de luz el camino que en otro tiempo estaba en tinieblas. Acreciste su alegría, Señor, con tu luz y tu fortaleza. En la oración nos situamos en ese camino oscuro y luego iluminado. Acogemos el don de Dios para el pueblo y nos ponemos en marcha hacia el Dios que nos salva y nos protege como hijos. Agradecemos su favor. SILENCIO DE CERCANÍA, DE ILUMINACIÓN, DE ALEGRÍA.

 

Lectura del libro de Isaías (8,23b–9,3):

EN otro tiempo, humilló el Señor la tierra de Zabulón y la tierra de Neftalí, pero luego ha llenado de gloria el camino del mar, el otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles.
El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande;
habitaba en tierra y sombras de muerte, y una luz les brilló.
Acreciste la alegría, aumentaste el gozo;
se gozan en tu presencia, como gozan al segar,
como se alegran al repartirse el botín.
Porque la vara del opresor, el yugo de su carga,
el bastón de su hombro, los quebrantaste como el día de Madián.

 

GUÍA: El camino es difícil, las tinieblas cubren la tierra pero Dios manda su luz y nos ilumina. Envía su gracia y renueva los corazones  y las conciencias. Acrecienta el gozo con su presencia. Nuestra mirada se dirige a su mano salvadora, nuestro corazón se abre al bien que nos envía. SILENCIO DE VUELTA A CASA, DE ENCUENTRO, DE SUPERACIÓN.

  

Salmo

Sal 26,1.4.13-14

R/. El Señor es mi luz y mi salvación

V/. El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R/.

V/. Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R/.

V/. Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R/.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,10-13.17):

OS ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, que digáis todos lo mismo y que no haya divisiones entre vosotros. Estad bien unidos con un mismo pensar y un mismo sentir.
Pues, hermanos, me he enterado por los de Cloe de que hay discordias entre vosotros. Y os digo esto porque cada cual anda diciendo: «Yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo soy de Cefas, yo soy de Cristo».
¿Está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿Fuisteis bautizados en nombre de Pablo?
Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo.

 

GUÍA: Que no estéis divididos entre vosotros. Nos llama a la unión, a la concordia, al bien compartido. Que el Espíritu de Cristo esté con vosotros. Lo acogemos en nuestro interior. Nos sentimos llamados por Jesús a una vda intensa de amor y cordialidad en el trato y en toda circunstanica. SILENCIO DE PRESENTACIÓN, DE CONFIANZA, DE RESPUESTA.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (4,12-23):

AL enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retira a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:
«Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,
camino del mar, al otro lado del Jordán,
Galilea de los gentiles.
El pueblo que habitaba en tinieblas
vio una luz grande;
a los que habitaban en tierra y sombras de muerte,
una luz les brilló».
Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos».
Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.
Les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó.
Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.
Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

 

GUÍA: Convertíos, porque está cerca el reino de Dios. Jesús prepara el camino con su presencia y sus llamadas.  Los llamados dan su respuesta le siguen y fiados de su palabra, serán pescadores de hombres. Él sigue anunciando el reino de Dios y de toda dolencia curando a los que se lo piden. Jesús, abre nuestro corazón a tu palabra y conforta  nuestra forma de actuar para que venga tu reino.


CONTEMPLAMOS A JESÚS, A LOS QUE ESCUCHAN,  NOS UNIMOS A ELLOS, SENTIMOS LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU EN NOSOTROS Y EN LA VIDA. ORAMOS.

 

PRESENTAMOS  NUESTRO CAMINO  AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU.

 

INVOCAMOS  A MARÍA. HABLAMOS CON ELLA.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS. PADRE NUESTRO…

 

 

CANTAMOS

 Por los caminos del mundo

TE SEGUIRÉ SEÑOR
POR LOS CAMINOS DEL MUNDO.

S
ERÉ COMO EL VAGABUNDO

QUE VA MENDIGANDO AMOR.

SERÉ COMO EL VAGABUNDO
QUE VA MENDIGANDO AMOR.

1. Sé que estás en los caminos
mendigando nuestro amor,
Tú te has hecho un peregrino
yo te seguiré Señor.

2. No viniste a ser servido
sino a ser el Servidor,
la vida tiene sentido,
yo te seguiré Señor.

3. Buscas lo que está perdido
das consuelo a nuestro dolor,
eres como el fiel amigo,
yo te seguiré Señor.

4. Sé que vives solitario
en la soledad del anciano,
en el niño abandonado,
yo te seguiré Señor.

https://www.youtube.com/watch?v=oZ1lIX2xoqU 

viernes, 9 de enero de 2026

BAUTISMO DE JESÚS

 

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BAUTISMO DE JESÚS

GUÍA DE ORACIÓN 11-01-26 El Bautismo del Señor

 

GUÍA: Ya salimos del Tiempo de Navidad y celebramos el Bautismo de Jesús. Se une a la gente que va a donde está Juan  para ser bautizado. Es adulto y va como uno más. Lleva sobre si el pecado del mundo. Es su disposición a cumplir la voluntad del Padre sobre él.  Visualizamos el momento y nos sentimos pecadores, bautizados en el Bautismo de Jesús. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, COMPRENSIÓN, PERDÓN.

 

Lectura del libro de Isaías (42,1-4.6-7):

 

ESTO dice el Señor:

«Mirad a mi siervo, a quien sostengo;

mi elegido, en quien me complazco.

He puesto mi espíritu sobre él,

manifestará la justicia a las naciones.

No gritará, no clamará,

no voceará por las calles.

La caña cascada no la quebrará,

la mecha vacilante no la apagará.

Manifestará la justicia con verdad.

No vacilará ni se quebrará,

hasta implantar la justicia en el país.

En su ley esperan las islas.

Yo, el Señor,

te he llamado en mi justicia,

te cogí de la mano, te formé

e hice de ti alianza de un pueblo

y luz de las naciones,

para que abras los ojos de los ciegos,

saques a los cautivos de la cárcel,

de la prisión a los que habitan en tinieblas».

 

GUÍA: Isaías habla del siervo de Yahvé. Es llevado de la mano y es alianza de un pueblo. Jesús cumple en si esa visión y se hace portador de la alianza para el pueblo y la humanidad. Proclamará la justicia, abrirá los ojos de los ciegos, sacará de la prisión a los que habitan en las tinieblas. Interiorizamos y nos unimos a él. SILENCIO DE UNIÓN, DE PARTICIPACIÓN, DE CAMINO.

 

Salmo

Sal 28,1a.2.3ac-4.3b.9b-10

 

R/. El Señor bendice a su pueblo con la paz

 

V/. Hijos de Dios, aclamad al Señor,

aclamad la gloria del nombre del Señor,

postraos ante el Señor en el atrio sagrado. R/.

 

V/. La voz del Señor sobre las aguas,

el Señor sobre las aguas torrenciales.

La voz del Señor es potente,

la voz del Señor es magnífica. R/.

 

V/. El Dios de la gloria ha tronado.

En su templo un grito unánime: «¡Gloria!»

El Señor se sienta sobre las aguas del diluvio,

el Señor se sienta como rey eterno. R/.

 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (10,34-38):

 

EN aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:

«Ahora comprendo con toda verdad que Dios no hace acepción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los hijos de Israel, anunciando la Buena Nueva de la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos.

Vosotros conocéis lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él».

 

GUÍA: Las palabras de Pedro presentan a Jesús ungido por el Espíritu Santo. Anuncia el camino de la paz. Dios no hace acepción de personas. Es para todos. Jesús es para todos y pasa haciendo el bien, cura a los oprimidos porque Dios estaba con él. SILENCIO SE CONTEMPLACIÓN, DE COMPRENSIÓN, DE ACERCAMIENTO.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (3,13-17):

 

EN aquel tiempo, vino Jesús desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara.

Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole:

«Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?».

Jesús le contestó:

«Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia».

Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él.

Y vino una voz de los cielos que decía:

«Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».

 

GUÍA: Vemos a Jesús que se acerca a Juan para ser bautizado. Juan intenta disuadirlo. Pero Jesús bautizado es anunciado como Hijo amado del Padre.   Es el Hijo amado en quien se complace Dios. Gozamos de la visión y nos bautizamos con él. Seguimos en su compañía y oramos. SILENCIO DE PARTICIPACIÓN, DE ENCUENTRO, DE COMPAÑÍA.

 

CONTEMPLAMOS A JUAN, A JESÚS, A LOS QUE SE BAUTIZAN Y NOS UNIMOS A ELLOS. ORAMOS.

 

OFRECEMOS NUESTRO CAMINO  AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU.

 

INVOCAMOS  A MARÍA. HABLAMOS CON ELLA.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS. PADRE NUESTRO…

 

CANTAMOS:

Danos un corazón

Grande para amar

Danos un corazón fuerte para luchar

Pueblos nuevos, creadores de la historia

Constructores de nueva humanidad

Pueblos nuevos que viven la existencia

Como riesgo de un largo caminar

 

Pueblos nuevos, luchando en esperanza

Caminantes, sedientos de verdad

Pueblos nuevos sin frenos ni cadenas

Pueblos libres que exigen libertad

 

Pueblos nuevos, amando sin fronteras

Por encima de razas y lugar

Pueblos nuevos al lado de los pobres

Compartiendo con ellos techo y paz 

https://www.youtube.com/watch?v=kmBekvAMM1g

viernes, 2 de enero de 2026

LA SABIDURÍA SERÁ ADMIRADA

 

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LA SABIDURÍA SERÁ ADMIRADA


GUÍA DE ORACIÓN 04-01-26 Domingo II después de Navidad

 

GUÍA: El Eclesiástico, San Pablo y San Juan nos acercan a la Sabiduría, a la Palabra, a la Fe.  Está en Dios, en su manifestación, en su arraigo en el corazón del creyente. Abiertos a ella, la vida de Dios se expande y fructifica.  Hagamos espacio a esa sabiduría, palabra y la fe surgirá en los corazones. SILENCIO DE CONONOCIMIENTO, DE ADMIRACIÓN, DE ACOGIDA.

 

Lectura del libro del Eclesiástico: [Si 24,1-2.8-12]

 

La sabiduría se alaba a sí misma, se gloría en medio de su pueblo, abre la boca en la asamblea del Altísimo y se gloría delante de sus Potestades. En medio de su pueblo será ensalzada, y admirada en la congregación plena de los santos; recibirá alabanzas de la muchedumbre de los escogidos y será bendita entre los benditos.

El Creador del universo me ordenó, el Creador estableció mi morada: «Habita en Jacob, sea Israel tu heredad.» Desde el principio, antes de los siglos, me creó, y no cesaré jamás. En la santa morada, en su presencia, ofrecí culto y en Sion me establecí; en la ciudad escogida me hizo descansar, en Jerusalén reside mi poder. Eché raíces entre un pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su heredad, y resido en la congregación plena de los santos.

 

GUÍA: El Creador del universo estableció mi morada. Eché raíces en la heredad del Señor. Resido en la plenitud de los santos. Padre Dios, haz que te conozcamos, que conozcamos tu presencia en la realidad de la vida. La sabiduría del creador lleva a plenitud a todos los seres. SILENCIO DE PARTICIPACIÓN, DE PERMANENCIA, DE NUEVA VIDA.

 

Salmo responsorial

Salmo 47

 

R/. La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros.

 

Glorifica al Señor, Jerusalén;

alaba a tu Dios, Sión:

que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,

y ha bendecido a tus hijos dentro de ti.

 

Ha puesto paz en tus fronteras,

te sacia con flor de harina.

Él envía su mensaje a la tierra,

y su palabra corre veloz.

 

Anuncia su palabra a Jacob,

sus decretos y mandatos a Israel;

con ninguna nación obró así,

ni les dio a conocer sus mandatos. $R.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios: [Ef 1,3-6.15-18]

 

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya.

Por eso yo, que he oído hablar de vuestra fe en el Señor Jesús y de vuestro amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mi oración, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo. Ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos.

 

GUÍA: Dios nos ha destinado en la persona de Cristo, a ser sus hijos. Recoger la iniciativa, colaborar en el  Reino de Dios es la tarea de los hijos. Desde el interior nos acercamos a su presencia y acudimos a su envío. La esperanza de la realización se cumple por el amor de Dios en Jesucristo. SILENCIO DE TOMA DE CONCIENCIA, DE INTERIORIZACIÓN, DE CUMPLIMIENTO.

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (1,1-18):

 

En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios. Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad.

Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Éste es de quien dije: ?El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo.»» Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

 

GUÍA: La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Misterio de amor que profundizamos por el don de Dios. La gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. Dedicamos un tiempo a saborear la presencia de Dios en nuestro mundo, su manifestación en Jesús, la elección hecha hacia nosotros en la fe. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN,  DE ACTUALIZACIÓN, DE UNIÓN.

 

RECOGEMOS LOS PENSAMIENTOS, LOS SENTIMIENTOS VIVIDOS. LOS OFRECEMOS AL ESPÍRITU PARA QUE LOS HAGA REALIDAD.

 

INVOCAMOS A MARÍA Y LA ACOMPAÑAMOS EN SU CAMINO HACI EGIPTO. HABLAMOS CON ELLA.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE AGRADECIENDO EL REGALO DE SU HIJO Y LAS OPORTUNIDADES DE BIENESTAR EN CADA DÍA. DECIMOS PAUSADAMENTE: PADRE NUESTRO…

 

CANTAMOS:

En medio del silencio

1. Sobre la noche reina,

la luz de Tu esplendor,

en medio del silencio,

del eco de Tu voz.

 

¡MISTERIO DEL AMOR!

EN MEDIO DEL SILENCIO,

EL VERBO SE ENCARNÓ.

 

2. Nos ha nacido un Niño:

un Hijo se nos dio;

hoy brilla la esperanza

de nuestra salvación.

 

3. Huyó de nuestra carne,

la densa oscuridad,

florece la luz nueva

de Tu inmortalidad.


https://www.youtube.com/watch?v=qpi7OtqxA58
 

viernes, 19 de diciembre de 2025

EMMANUEL, DIOS CON NOSOTROS

 

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EMMANUEL, DIOS CON NOSOTROS




GUÍA DE ORACIÓN 21-12-25, IV Domingo de Adviento – Ciclo A

 

GUÍA: Nos acercamos a la Navidad, al nacimiento de Jesús en Belén. Seguimos preparando su llegada. El corazón quizás está disperso, enredado en muchas cosas. Hagamos silencio un ratito todos los días para presentarnos al Padre Dios y pedirle que su Hijo llegue a nosotros con paz, alegría, y amor. Veamos la forma de tener preparado el portal del corazón. SILENCIO DE INTERIORIZACIÓN, DE PRESENCIA, DE DISPONIBILIDAD.


 

Lectura del libro de Isaías (7,10-14):

En aquellos días, el Señor habló a Acaz: «Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo.»
Respondió Acaz: «No la pido, no quiero tentar al Señor.»
Entonces dijo Dios: «Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa «Dios-con-nosotros».

 

GUÍA: Pide una señal, dice el Señor a Acaz. Y le da la señal de  Dios con nosotros: Emmanuel. Un niño será la señal y una joven. Acogemos la señal, la contemplamos y nos sentimos acompañados por Dios hecho niño. Belleza, humildad, amor se desprenden de esa contemplación y nos fortalecen en la fe, en la certeza de tanto amor. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE FE, GRACIAS.

 

Salmo

Sal 23,1-2.3-4ab.5-6

R/. Va a entrar el Señor, él es el Rey de la gloria

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R/.

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R/.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (1,1-7):

Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, escogido para anunciar el Evangelio de Dios. Este Evangelio, prometido ya por sus profetas en las Escrituras santas, se refiere a su Hijo, nacido, según la carne, de la estirpe de David; constituido, según el Espíritu Santo, Hijo de Dios, con pleno poder por su resurrección de la muerte: Jesucristo, nuestro Señor. Por él hemos recibido este don y esta misión: hacer que todos los gentiles respondan a la fe, para gloria de su nombre. Entre ellos estáis también vosotros, llamados por Cristo Jesús. A todos los de Roma, a quienes Dios ama y ha llamado a formar parte de los santos, os deseo la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

 


GUÍA: Pablo se presenta como siervo de Cristo, anunciador del Evangelio de Dios. Ha recibido el encargo y misión de que los gentiles respondan a la fe.  A todos nos desea gracia y paz. Veamos las palabras más importantes. ¿Qué nos dice cada una, a nosotros, hoy? Haz tu presentación por tu vida, tu forma de actuar. SILENCIO DE COMPRENSIÓN, DE RELACIONARLO CON TU SITUACIÓN, DE RESPUESTA.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (1,18-24):

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto.
Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: «Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa «Dios-con-nosotros».»
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.

 

GUÍA: María y José aparecen en escena. María ha recibido a su hijo. José está confuso. Acepta con dificultad, y acoge a María. Lo contemplamos, admiramos la obediencia, disponibilidad al plan de Dios. Los planes de Dios a veces son distintos de los nuestros. SILENCIO DE PRESENCIA AMOROSA, DE CONFIANZA, DE ACEPTACIÓN.

 

RECOGEMOS LOS PENSAMIENTOS, LOS SENTIMIENTOS VIVIDOS. LOS OFRECEMOS AL ESPÍRITU PARA QUE LOS HAGA REALIDAD.

 

INVOCAMOS A MARÍA Y LA ACOMPAÑAMOS EN SU CAMINO HACI BELÉN. HABLAMOS CON ELLA.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE AGRADECIENDO EL REGALO DE SU HIJO Y CON ÉL DECIMOS PAUSADAMENTE: PADRE NUESTRO…

 

CANTAMOS:

EL PUEBLO GIME DE DOLOR

1    El pueblo gime de dolor, VEN Y SÁLVANOS.

A Dios levanta su clamor, VEN Y SÁLVANOS.

OYE PADRE EL GRITO DE TU PUEBLO

OYE CRISTO, VEN Y SÁLVANOS.

camino
2    El pueblo está en esclavitud, VEN Y SÁLVANOS.

El pueblo clama libertad, VEN Y SÁLVANOS.

3    El pueblo empieza a caminar, VEN Y SÁLVANOS.

Vencida queda la opresión, VEN Y SÁLVANOS.

4    La marcha es dura, ciega el sol, VEN Y SÁLVANOS

Se acerca ya la redención, VEN Y SÁLVANOS.

 

https://www.youtube.com/watch?v=hMV1Y1rvQPM

 

sábado, 13 de diciembre de 2025

SED FUERTES NO TEMÁIS

 

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SED FUERTES NO TEMÁIS

GUÍA ORACIÓN 14-12-25 III Domingo de Adviento «Gaudete» Ciclo A

 

GUÍA: Vamos al monte del Señor. En nuestro interior le reconocemos como Padre. Le adoramos como a Hijo y le recibimos como Espíritu Santo. En el silencio adoramos, damos gracias. Es domingo de alegría, de fortaleza. El Señor viene a nuestro encuentro. Vayamos nosotros hacia él. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE ADORACIÓN, DE ENCUENTRO.

Lectura del libro de Isaías (35,1-6a.10):

El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrarán el páramo y la estepa, florecerá como flor de narciso, se alegrará con gozo y alegría. Tiene la gloria del Líbano, la belleza del Carmelo y del Sarión. Ellos verán la gloria del Señor, la belleza de nuestro Dios. Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes; decid a los cobardes de corazón: «Sed fuertes, no temáis. Mirad a vuestro Dios, que trae el desquite; viene en persona, resarcirá y os salvará.» Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará. Volverán los rescatados del Señor, vendrán a Sión con cánticos: en cabeza, alegría perpetua; siguiéndolos, gozo y alegría. Pena y aflicción se alejarán.

GUÍA: Se regocijarán el desierto y el yermo…florecerán como flor de narciso. Qué belleza, gozamos de la visión y nos alegramos con ese renacer y manifestar la gloria de Dios. La llegada del Señor les da la belleza y la comunicación agradecida. Nos sentimos partícipes de esa alegría y la extendemos a otros que la buscan. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE ACOGIDA, DE MANIFESTACIÓN.

 

Salmo

Sal 145,7.8-9a.9bc-10

R/. Ven, Señor, a salvarnos

El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente,
hace justicia a los oprimidos,
da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R/.

El Señor abre los ojos al ciego,

el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos,
el Señor guarda a los peregrinos. R/.

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad. R/.

 

Lectura de la carta del apóstol Santiago (5,7-10):

Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor. El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra, mientras recibe la lluvia temprana y tardía. Tened paciencia también vosotros, manteneos firmes, porque la venida del Señor está cerca. No os quejéis, hermanos, unos de otros, para no ser condenados. Mirad que el juez está ya a la puerta. Tomad, hermanos, como ejemplo de sufrimiento y de paciencia a los profetas, que hablaron en nombre del Señor.


GUÍA: Tened paciencia, hermanos.  Manteneos firmes, la venida del Señor está cerca. Nos situamos en la visión de esa venida que se acerca. Somos los llamados a reconocerle y comunicarle. Alegraos. Dios nos espera y envía. Sed portadores del amor a Dios a todas las criaturas. En el silencio hacemos nuestra la oración de confianza, de comunicación, de esperanza para el futuro. SILENCIO DE VISUALIZACIÓN, DE CONFIANZA, DE CELEBRACIÓN.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,2-11):

En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, le mandó a preguntar por medio de sus discípulos: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?»

Jesús les respondió: «Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios, y los sordos oyen; los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio. ¡Y dichoso el que no se escandalice de mí!»
Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan: «¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué fuisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo, y más que profeta; él es de quien está escrito: «Yo envío mi mensajero delante de ti, para que prepare el camino ante ti.» Os aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan, el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.»

 

GUÍA: Jesús dice a los discípulos de Juan, los ciegos ven, y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios…y a los pobres se les anuncia el Evangelio.  Dichoso el que no se escandalice de mí!» Se presenta como el esperado. ¿Cómo  le recibimos nosotros?. SILENCIO DE FE, DE ACEPTACIÓN, DE COMPARTIR.

 

RECOGEMOS LOS SENTIMIENTOS PRODUCIDOS EN LA CONTEMPLACIÓN DE JESÚS QUE SE HACE PRESENTE PARA AYUDAR A LOS NECESITADOS.

 

INVOCAMOS A MARÍA QUE SE ACERCA A LA NAVIDAD. HABLAMOS CON ELLA Y PRESENTAMOS LAS NECESIDADES DE HOY.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE AGRADECIENDO LA VENIDA DE SU HIJO. DECIMOS LA ORACIÓN DE JESÚS. PADRE NUESTRO…


CANTAMOS:
 


 La Virgen sueña caminos, está a la espera

La Virgen sabe que el niño está muy cerca

De Nazaret a Belén hay una senda

Por ella van los que creen en las promesas

Los que sueñan y esperan la buena nueva

Abran las puertas al niño, que está muy cerca

El Señor, cerca está, él viene con la paz

El Señor cerca está, él trae la verdad



En estos días del año, el pueblo espera

Que venga pronto el Mesías a nuestra tierra

En la ciudad de Belén, llama a las puertas

Preguntan las posadas, y no hay respuesta

Los que sueñan y esperan la buena nueva

Abran las puertas al niño que está muy cerca

El señor cerca está, él viene con la paz

El Señor cerca está, él trae la verdad

La tarde ya lo sospecha, está alerta

El sol le dice a la luna que no se duerma

A la ciudad de Belén, vendrá una estrella

Vendrá con todo el que quiera cruzar fronteras

Los que sueñan y esperan, la buena nueva

Abran las puertas al niño, que está muy cerca

El Señor cerca está, él viene con la paz

El Señor cerca está, él trae la verdad

El Señor cerca está, él trae la verdad

Fuente: Musixmatch

Autores de la canción: Carmelo Erdozaín

https://www.youtube.com/watch?v=FmvVlyGgv58