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sábado, 29 de marzo de 2025

VOLVERÉ DONDE MI PADRE

 

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VOLVERÉ DONDE MI PADRE

 

GUÍA DE ORACIÓN 30-03-25  IV Domingo de Cuaresma «Laetare»

GUÍA: El Evangelio nos habla del Hijo Pródigo que vuelve a la sa ce su padre. El Libro de Josué nos cuenta cómo se liberan del país de Egipto. Dios los cuide en el desierto  con el maná  y les ofrece una tierra nueva donde vivir. Nos senitmos acompañados por el Padre y  recibimos su misericordia. SILENCIO DE ACEPTACIÓN, DE

PRESENCIA, DE ACCIÓN.

 

Lectura del libro de Josué (5,9a.10-12):

 

En aquellos días, dijo el Señor a Josué:

– «Hoy os he quitado de encima el oprobio de Egipto.»

Los hijos de Israel acamparon en Guilgal y celebraron allí la Pascua al atardecer del día catorce del mes, en la estepa de Jericó.

El día siguiente a la Pascua, comieron ya de los productos de la tierra: ese día, panes ácimos y espigas tostadas.

Y desde ese día en que comenzaron a comer de los productos de la tierra, cesó el maná.  Los hijos de Israel ya no tuvieron maná, sino que ya aquel año comieron de la cosecha de la tierra de Canaán.

GUÍA: Los hijos de Israel celebran la Pascua. Nos acercamos a ella y saboreamos el perdón. El desierto se hace largo y el pueblo sufre la marcha, La nueva tierra se hace propiedad y conforta a los que están cansados.  SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE MARCHA, DE CONSTRUCCIÓN.

Salmo

Sal 33,2-3.4-5.6-7

 

R/. Gustad y ved qué bueno es el Señor

 

Bendigo al Señor en todo momento,

su alabanza está siempre en mi boca;

mi alma se gloria en el Señor:

que los humildes lo escuchen y se alegren. R

 

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,

ensalcemos juntos su nombre.

Yo consulté al Señor, y me respondió,

me libró de todas mis ansias. R.

 

Contempladlo, y quedaréis radiantes,

vuestro rostro no se avergonzará.

El afligido invocó al Señor,

él lo escucha y lo salvó de sus angustias. R.

 

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (5,17-21):

 

Hermanos:

Si alguno está en Cristo es una criatura nueva. Lo viejo ha pasado, ha comenzado lo nuevo .

Todo procede de Dios, que nos reconcilió consigo por medio de Cristo y nos encargó el ministerio de la reconciliación.

Porque Dios mismo estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, sin pedirles cuenta de sus pecados, y ha puesto en nosotros el mensaje de la reconciliación.

Por eso, nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo exhortara por medio de de nosotros. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios.

 

GUÍA:  En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. El camino del mar Rojo lo pasamos en verdad y con amor. Guardemos las necesidades y caminemos en la verdad. Abrir el corazón y llenarlo de ternura para llegar al Padre, con el Hijo, en el Espíritu Santo. SILENCIO DE CONOCIMIENTO, DE SABIDURÍA, DE AMOR.

 Lectura del santo evangelio según san Lucas (15, 1-3.11-32):

 

En aquel tiempo, solían acercaron a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo:

– «Ese acoge a los pecadores y come con ellos.»

Jesús les dijo esta parábola:

– «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: «Padre, dame la parte que me toca de la fortuna.»

El padre les repartió los bienes.

No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo,se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente.

Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada.

Recapacitando entonces, se dijo:

«Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros. «

Se levantó y vino a donde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos.

Su hijo le dijo: «Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo, «

Pero el padre dijo a sus criados:

«Sacad en seguida la mejor túnica y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado.»

Y empezaron a celebrar el banquete.

Su hijo mayor estaba en el campo.

Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.

Este le contestó:

«Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud.»

El se indignó y no quería entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo.

Entonces él respondió a su padre:

«Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado.»

El padre le dijo:

«Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado»».

GUÍA: Padre, he pecado contra ti, no merezco ser llamado hijo tuyo. Es el sentimiento del hijo arrepentido. Y el padre, compadecido,…se le echó al cuello y lo cubrió de besos. Era su perdón, su alegría por la vuelta del hijo encontrado de nuevo. Lo contemplamos y nos identificamos con este hijo que vuelve a casa. SILENCIO DE R SILENCIO DE ESPERANZA, DE COMUNICACIÓN, DE ENTREGA AL BIEN.

 

HACEMOS SÍNTESIS DE LO ESCUCHADO Y ORADO. AGRADECEMOS SU PRESENCIA Y PALABRA.

 

PEDIMOS A MARÍA QUE ACOMPAÑE EL CAMINO Y NOS FORTALEZCA EN LA FE.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO.

/ Padre, yo busco tu amor, Padre, vuelvo a ti;

mira que tu hijo soy, Padre, vuelvo a ti /2

 

Lo reconozco, a veces olvidé

que eres mi Padre y que a mi lado estás,

que soy tu hijo y me aceptas como soy,

sólo me pides: «vive en sinceridad».

 

Quiero sentirte cercano a mí, Señor,

oír tu voz, que me habla al corazón,

sentirme libre desde tu libertad,

ser signo vivo de la fraternidad.

 

/ Padre, yo busco tu amor, Padre, vuelvo a ti;

mira que tu hijo soy, Padre, vuelvo a ti /2

 

Fuente:https://youtu.be/9VwEMCXw4uk

https://www.youtube.com/watch?v=9VwEMCXw4uk

viernes, 21 de marzo de 2025

LA ZARZA ARDÍA

 

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LA ZARZA  ARDÍA

GUÍA DE ORACIÓN, 23-03-25, III Domingo de Cuaresma, Ciclo C

 

GUÍA: Dios se muestra a Moisés en una zarza que arde sin consumirse. Aquí estoy, dice Moisés. Dios ha visto la opresión del pueblo y ha oído sus quejas. Hoy puede decirnos también lo mismo. Su presencia está en medio de su pueblo. Reconozcamos las situaciones que se dan a nuestro alrededor y cómo responde Dios. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE CONFRONTACIÓN, DE RESPUESTA.

 

Lectura del libro del Éxodo (3,1-8a.13-15):

 

En aquellos días, Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián; llevó el rebaño trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, el monte de Dios. El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas. Moisés se fijó: la zarza ardía sin consumirse.

Moisés se dijo: «Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable, a ver cómo es que no se quema la zarza.»

Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza: «Moisés, Moisés.»

Respondió él: «Aquí estoy.»

Dijo Dios: «No te acerques; quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado.»

Y añadió: «Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob.» Moisés se tapó la cara, temeroso de ver a Dios.

El Señor le dijo: «He visto la opresión de mi pueblo en Egipto, he oído sus quejas contra los opresores, me he fijado en sus sufrimientos. Voy a bajar a librarlos de los egipcios, a sacarlos de esta tierra, para llevarlos a una tierra fértil y espaciosa, tierra que mana leche y miel.»

Moisés replicó a Dios: «Mira, yo iré a los israelitas y les diré: «El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros.» Si ellos me preguntan cómo se llama, ¿qué les respondo?»

Dios dijo a Moisés: «»Soy el que soy»; esto dirás a los israelitas: `Yo-soy’ me envía a vosotros».»

Dios añadió: «Esto dirás a los israelitas: «Yahvé (Él-es), Dios de vuestros padres, Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, me envía a vosotros. Éste es mi nombre para siempre: así me llamaréis de generación en generación».»

 

GUÍA: Moisés pide información pero acepta el envío que le hace Dios. Son formas de responder a la invitación de Dios y a la necesidad del pueblo. Veamos cómo respondemos nosotros, cómo conocemos la realidad de nuestro entorno, cómo buscamos solución. SILENCIO DE BÚSQUEDA, DISCERNIMIENTO, ACCIÓN.





Salmo

Sal 102,1-2.3-4.6-7.8.11

 

R/. El Señor es compasivo y misericordioso.

 

Bendice, alma mía, al Señor,

y todo mi ser a su santo nombre.

Bendice, alma mía, al Señor,

y no olvides sus beneficios. R/.

 

Él perdona todas tus culpas

y cura todas tus enfermedades;

él rescata tu vida de la fosa

y te colma de gracia y de ternura. R/.

 

El Señor hace justicia

y defiende a todos los oprimidos;

enseñó sus caminos a Moisés

y sus hazañas a los hijos de Israel. R/.

 

El Señor es compasivo y misericordioso,

lento a la ira y rico en clemencia;

como se levanta el cielo sobre la tierra,

se levanta su bondad sobre sus fieles. R/.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (10,1-6.10-12):

 

No quiero que ignoréis, hermanos, que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube y todos atravesaron el mar y todos fueron bautizados en Moisés por la nube y el mar; y todos comieron el mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual, pues bebían de la roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo. Pero la mayoría de ellos no agradaron a Dios, pues sus cuerpos quedaron tendidos en el desierto. Estas cosas sucedieron en figura para nosotros, para que no codiciemos el mal como lo hicieron aquéllos. No protestéis, como protestaron algunos de ellos, y perecieron a manos del Exterminador. Todo esto les sucedía como un ejemplo y fue escrito para escarmiento nuestro, a quienes nos ha tocado vivir en la última de las edades. Por lo tanto, el que se cree seguro, ¡cuidado!, no caiga.

 


GUÍA: San Pablo hace el paralelismo del desierto con las realidades presentes. La vida tiene sus dificultades y requiere la fe, esperanza y amor para andar por ella. Nos confrontamos con las acciones del pueblo de Moisés y vemos nuestras acciones en la vida de cada uno. Todo es gracia, decía en otro lugar. Hoy nos toca  identificarnos con la santidad de Dios y con el hacer del pueblo. Dios cuida a su pueblo pero quiere su fidelidad. Interiorizamos. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE PERDÓN, DE ESPERANZA.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (13,1-9):

 

En una ocasión, se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían.

Jesús les contestó: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.»

Y les dijo esta parábola: «Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: «Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde?» Pero el viñador contestó: «Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, la cortas».»

 

GUÍA: Somos espectadores de desgracias, accidentes, cualquier cosa puede acontecernos en un momento. El estar atentos a dar fruto, a seguir la voz de Dios es importante para ser fieles a su Palabra. Espíritu de Dios ven sobre nosotros, cambia nuestros corazones hacia tus mandatos, danos la paz  y líbranos del mal. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE ADORACIÓN, DE FIDELIDAD.

 

PRESENTAMOS NUESTRA ORACIÓN, ABRIMOS EL CORAZÓN AL ESPÍRITU SANTO PARA RECIBIR SUS DONES.

HABLAMOS EN EL SILENCIO DEL CORAZÓN Y RECONOCEMOS LA PRESENCIA DEL DIOS MISERICORDIOSO.

INVOCAMOS A MARÍA, MADRE Y MAESTRA DE ORACIÓN. ESCUCHAMOS SU VOZ.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS:

    mi DO                  RE

Caminaré hoy en tu presencia

          mi               DO                RE

y sentiré que en cada paso estás,

                   la           RE              mi

dando sentido a cuanto me rodea

                       DO                            SOL

para que en todo sienta que Tú estás.

               mi DO                  RE

Caminaré hoy en tu presencia

          mi               DO                RE

y sentiré que en cada paso estás,

                 la           RE              mi

dando sentido a cuanto me suceda

                       DO                      SOL

para que en todo te pueda cantar.

 

https://www.youtube.com/watch?v=TB0gOPCxy7U 

viernes, 28 de febrero de 2025

DARTE GRACIAS, SEÑOR

 

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DARTE GRACIAS, SEÑOR

 GUÍA DE ORACIÓN 02-03-25  VIII Domingo del Tiempo Ordinario

GUÍA: Darte gracias por el corazón de cada persona, tu presencia en su vida, sus palabras y sus acciones.  Eres luz y fuerza en el silencio del interior. Todo  te da gracias por tu bondad y misericordia. Aquí estamos para conocerte y sentir tu estar con nosotros. SILENCIO DE CONOCIMIENTO, DE ADMIRACIÓN, DE REALIDAD.

 

Lectura del libro de Sirácida (27, 4-7)

CUANDO se agita la criba, quedan los desechos;
así, cuando la persona habla, se descubren sus defectos.
El horno prueba las vasijas del alfarero,
y la persona es probada en su conversación.
El fruto revela el cultivo del árbol,
así la palabra revela el corazón de la persona.
No elogies a nadie antes de oírlo hablar,
porque ahí es donde se prueba una persona.

 

GUÍA: La palabra da a conocer el corazón de la persona. Sus palabras transmiten la verdad de su ser y sentir. Tú iluminas el corazón y transformas la vida. Haz que te conozcamos y sepamos estar contigo en el silencio de la vida. SILENCIO DE ILUMINACIÓN, DE FE, DE CONFIANZA.

Salmo

Salmo responsorial: Sal 91, 2-3. 13-14. 15-16 (R/.: cf. 2a)

R/. Es bueno darte gracias, Señor.

V/. Es bueno dar gracias al Señor
y tocar para tu nombre, oh Altísimo;
proclamar por la mañana tu misericordia
y de noche tu fidelidad. R/.

V/. El justo crecerá como una palmera,
se alzará como un cedro del Líbano:
plantado en la casa del Señor,
crecerá en los atrios de nuestro Dios. R/.

V/. En la vejez seguirá dando fruto
y estará lozano y frondoso,
para proclamar que el Señor es justo,
mi Roca, en quien no existe la maldad. R/.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

HERMANOS:
Cuando esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita:
«La muerte ha sido absorbida en la victoria. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón?».
El aguijón de la muerte es el pecado, y la fuerza del pecado, la ley.
¡Gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!
De modo que, hermanos míos queridos, manteneos firmes e inconmovibles.
Entregaos siempre sin reservas a la obra del Señor, convencidos de que vuestro esfuerzo no será vano en el Señor.

 

GUÍA: Dios nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Que esa victoria nos fortalezca en la fe, en el amor y en la esperanza. El Espíritu Santo actúa y nos conserva en su paz, en su consuelo y alegría.  Es tiempo de vida nueva en el Espíritu. SILENCIO DE ENCUENTRO, DE MANIFESTACIÓN, DE EXPERIENCIA.

 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

EN aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola:
«¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? No está el discípulo sobre su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Hermano, déjame que te saque la mota del ojo”, sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu
 hermano.

Pues no hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno; por ello, cada árbol se conoce por su fruto; porque no se recogen higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos.
El hombre bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque de lo que rebosa el corazón habla la boca».

 

GUÍA: No te fijes en la mota de tu hermano, fíjate en la viga de tu ojo. Abrimos el corazón y el alma para acercarnos al Señor, conocer su misericordia y extenderla a todo el que lo necesita.  Un corazón nuevo que recoge el amor, que abra puertas a otros y camina por el camino de la paz y la rectitud. SILENCIO DE CONFIANZA, DE PERDÓN, DE VERDAD.

 

PRESENTAMOS NUESTRA ORACIÓN, ABRIMOS EL CORAZÓN AL ESPÍRITU SANTO PARA RECIBIR SUS DONES.

HABLAMOS EN EL SILENCIO DEL CORAZÓN Y RECONOCEMOS LA PRESENCIA DEL DIOS MISERICORDIOSO.

INVOCAMOS A MARÍA, MADRE Y MAESTRA DE ORACIÓN. ESCUCHAMOS SU VOZ.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS

A Dios den gracias los pueblos, bendigan los pueblos a Dios.

https://www.youtube.com/watch?v=MYOOypwbIBE

viernes, 14 de febrero de 2025

BENDITO QUIEN PONE EN DIOS SU CONFIANZA

 

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BENDITO QUIEN PONE EN DIOS SU CONFIANZA

 

GUÍA DE ORACIÓN 16-02-25   VI Domingo del Tiempo Ordinario

 

GUÍA:  Confianza en Dios, y seguridad en su presencia salvadora. Es la luz que nos ilumina en este domingo. Cristo resucitado que nos traslada a  su reino, las Bienaventuranzas nos presentan el programa del reino de Dios. Somos ciudadanos del cielo, nos preparamos para conseguirlo y ser bienaventurados. EN SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE ESPERANZA, DE CONFIANZA

 

Lectura del libro de Jeremías (17,5-8):

Así dice el Señor: «Maldito quien confía en el hombre, y en la carne busca su fuerza, apartando su corazón del Señor. Será como un cardo en la estepa, no verá llegar el bien; habitará la aridez del desierto, tierra salobre e inhóspita. Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza. Será un árbol plantado junto al agua, que junto a la corriente echa raíces; cuando llegue el estío no lo sentirá, su hoja estará verde; en año de sequía no se inquieta, no deja de dar fruto.»

 

GUÍA: Será un árbol plantado junto al agua. Sentimos la verdad de la imagen y nos reconocemos llamados al agua que da vida y fecunda la existencia de cada persona. Espíritu de Dios, ven transforma la sequía en agua y buenos frutos. Llena el corazón de tu amor, belleza y verdad. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE VALORACIÓN, DE CONSTANCIA.

 

Salmo

Sal 1,1-2.3.4.6

R/. Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor

Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R/.

Será como un árbol plantado
al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R/.

No así los impíos, no así;

serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R/.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (15,12.16-20):

Si anunciamos que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo es que dice alguno de vosotros que los muertos no resucitan? Si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y, si Cristo no ha resucitado, vuestra fe no tiene sentido, seguís con vuestros pecados; y los que murieron con Cristo se han perdido. Si nuestra esperanza en Cristo acaba con esta vida, somos los hombres más desgraciados. ¡Pero no! Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos.

 

GUÍA: En fe nos unimos a ti, Señor. Te buscamos resucitado y lleno de vida para todos. Venga a nosotros tu reino, tu verdad. Nuestra esperanza está en ti. Guárdanos de todo mal. SILENCIO EN ENCUENTRO, DE ADORACIÓN, DE FUTURO.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,17.20-26):

En aquel tiempo, bajó Jesús del monte con los Doce y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón.
Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: «Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis
 saciados. Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis. Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis. ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas.»

 

GUÍA: Vemos a Jesús en ese monte. Le escuchamos lo que dice y lo que nos dice a cada uno/a. Dichosos … dichosos…En la presencia del Señor somos dichosos y confiamos en su mirada que también confía en nosotros y en nuestro mundo.  Un día nuevo para caminar o estar junto a él, para llevar su palabra a otros que lo necesitan. SILENCIO DE CONFIANZA, DE ESPERANZA, DE PERDÓN.

 

RECIBIMOS AL ESPÍRITU QUE NOS FORTALECE.

PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS UN COMPROMISO.

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS Hna. Gelda

El señor es mi pastor, nada me falta.

https://www.youtube.com/watch?v=37CbEGS2iWA

 

viernes, 7 de febrero de 2025

AQUÍ ESTOY

 

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AQUÍ ESTOY

GUÍA DE ORACIÓN , 09-02-25,   V Domingo del Tiempo Ordinario

 

GUÍA: En el templo, en nuestro interior, contemplamos a Dios creador del universo. La gloria del señor es grande, nuestro ser le aleba y bendice con los ángeles y todo el universo. Somos criaturas creadas y amadas por ese Dios que nos amo como hijos y nos conduce por sus caminos con su amor. En el interior adoramos, agradecemos, amamos. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE ADMIRACIÓN, DE AGRADECIMIENTO. ORAMOS.

 

Lectura del libro de Isaías (6,1-2a.3-8):

EL año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo.
Junto a él estaban los serafines, y se gritaban uno a otro diciendo:
«¡Santo, santo, santo es el Señor del universo, llena está la tierra de su gloria!».
Temblaban las jambas y los umbrales al clamor de su voz, y el templo estaba lleno de humo.
Yo dije:
«Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros, que habito en medio de gente de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey, Señor del universo».
Uno de los seres de fuego voló hacia mí con un ascua en la mano, que había tomado de! altar con unas tenazas; la aplicó a mi boca y me dijo:
«Al tocar esto tus labios, ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado».
Entonces escuché la voz del Señor, que decía:
«A quién enviaré? ¿Y quién irá por nosotros?».
Contesté:
«Aquí estoy, mándame».

 

GUÍA: Escuchamos los cantos de los ángeles, nos unimos a ellos y adoramos al Dios de cielo y tierra. Oímos el deseo del Señor que  envía.  Con respeto  nos sentimos purificados,  enviados.  Señor, cuida tú nuestro corazón y nuestra mente para que te sirvamos con docilidad y amor. SILENCIO ENCUENTRO, ESPERA, VIDA.

Salmo

Sal 137

R/. Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor.

V/. Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti;
me postraré hacia tu santuario. R/.

V/. Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera tu fama.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.

V/. Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra,
al escuchar el oráculo de tu boca;
canten los caminos del Señor,
porque la gloria del Señor es grande. R/.

V/. Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.

 

Lectura de la primera carta de san Pablo a los Corintios (15,1-11):

Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os anuncié y que vosotros aceptasteis, en el que además estáis fundados,
y que os está salvando, si os mantenéis en la palabra que os anunciamos; de lo contrario, creísteis en vano.
Porque yo os transmití en primer lugar, lo que también yo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras; y que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; y que se apareció a Cefas y más tarde a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos juntos, la mayoría de los cuales vive todavía, otros han muerto; después se apareció a Santiago, más tarde a todos los apóstoles; por último, como a un aborto, se me apareció también a mí.
Porque yo soy el menor de los apóstoles y no soy digno de ser llamado apóstol, porque he perseguido a la Iglesia de Dios.
Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no se ha frustrado en mí. Antes bien, he trabajado más que todos ellos. Aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios conmigo. Pues bien; tanto yo como ellos predicamos así, y así lo creísteis vosotros.

 

GUÍA: Os recuerdo el evangelio que os anuncié y os está salvando. Pablo se lo dice a los Corintios. Nos lo puede decir también a nosotros. Lo hemos recibido. Intensificar la fe, vivirlo con esperanza, ser constantes en el amor, nos convierte cada día en discípulos de Jesús que se entrega a nosotros y a todos los hermanos. SILENCIO DE ESTAR, DE CONFIAR, DE COMPARTIR.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,1-11):

En aquel tiempo, la gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. Estando él de pie junto al lago de Genesaret, vio dos barcas que estaban en la orilla; los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando las redes.
Subiendo a una de las barcas, que era la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
«Rema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca».
Respondió Simón y dijo:
«Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes».
Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús diciendo:
«Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador».
Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él, por la redada de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Y Jesús dijo a Simón:

«No temas; desde ahora serás pescador de hombres».
Entonces sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

 

GUÍA:”Rema mar adentro, echad las redes para la pesca” Y ante la pesca milagrosa Pedro se siente asombrado. Jesús le dice: no temas, desde ahora serás pescador de hombres. Jesús se compromete a esto. Hoy sigue diciéndolo y haciendo el milagro. Confiemos en él. SILENCIO DE UNIÓN, DE CONFIANZA, DE SEGURIDAD.

  

RECIBIMOS AL ESPÍRITU QUE NOS FORTALECE.

PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS UN COMPROMISO.

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS

 

Cantad a Dios y ensálcelo la tierra,

cuanto germine en ella cante a Dios.

Cantad a Dios las cumbres de los montes

los manantiales den su gloria a Dios.

Cantad a Dios, estrellas, sol y luna

lluvia y rocío, frios y heladas


Cantad a Dios rocío y nevadas

calor y fuego bendecid a Dios.

cantad a Dios los mares y los ríos

todos los peces y aves de los cielos,

cantad a Dios las fieras y ganados,

con vuestras voces, bendecid a Dios

cantad a Dios las razas de los hombres

y bendecid su nombre por los siglos.

Cantad a Dios rocas y minerales

bellos cristales, bendecid a Dios.

 https://www.youtube.com/watch?v=_JqTnJREwaM

sábado, 1 de febrero de 2025

ENVÍO A MI MENSAJERO

 

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GUÍA DE ORACIÓN 02-02-25, Presentación del Señor

 

GUÍA: Estamos en la Presentación del Señor en el templo. Jesús presentado al Padre. Un acontecimiento en la historia del Hijo de Dios. María y José se lo presentan al Padre y el Padre lo acepta. Visualizamos el hecho y admiramos la gloria de Dios manifestada en su Hijo. SILENCIO DE INTERIORIZACIÓN, DE ADORACIÓN Y DE DOCILIDAD.

 

Lectura del libro de Malaquías (3,1-4):

Así dice el Señor: «Mirad, yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino ante mí. De pronto entrará en el santuario el Señor a quien vosotros buscáis, el mensajero de la alianza que vosotros deseáis. Miradlo entrar –dice el Señor de los ejércitos–. ¿Quién podrá resistir el día de su venida?, ¿quién quedará en pie cuando aparezca? Será un fuego de fundidor, una lejía de lavandero: se sentará como un fundidor que refina la plata, como a plata y a oro refinará a los hijos de Leví, y presentarán al Señor la ofrenda como es debido. Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, como en los años antiguos.»

 

GUÍA: Jesús presentado en el templo es el mensajero del Padre. Es manifestación de la gloria del Padre. Agradará al Padre y nos une a su ofrenda. Con María y José elevamos nuestra ofrenda  con él, por toda la humanidad y con amor siempre nuevo. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE ALABANZA, DE GLORIA.

 

Sal 23

R/. El Señor, Dios de los ejércitos, es el Rey de la gloria.

¡Portones!, alzad los dinteles,

que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria. R/.

¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, héroe valeroso;
el Señor, héroe de la guerra. R/.

¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria. R/.

¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, Dios de los ejércitos.
Él es el Rey de la gloria. R/.

 

Lectura de la carta a los Hebreos (2,14-18):

Los hijos de una familia son todos de la misma carne y sangre, y de nuestra carne y sangre participó también Jesús; así, muriendo, aniquiló al que tenía el poder de la muerte, es decir, al diablo, y liberó a todos los que por miedo a la muerte pasaban la vida entera como esclavos. Notad que tiende una mano a los hijos de Abrahán, no a los ángeles. Por eso tenía que parecerse en todo a sus hermanos, para ser sumo sacerdote compasivo y fiel en lo que a Dios se refiere, y expiar así los pecados del pueblo. Como él ha pasado por la prueba del dolor, puede auxiliar a los que ahora pasan por ella.

 

GUÍA: De nuestra carne y sangre participó Jesús. En cuerpo como el nuestro es ofrecido al Padre por toda la humanidad. Unido a ella da gloria y apoya a los hermanos caídos. Gracias, Jesús en tu Presentación y la consecución de tu ofrenda. SILENCIO DE DESCUBRIMIENTO, DE COMPRENSIÓN, DE GLORIA.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (2,22-40):

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo primogénito varón será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones.» Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.
Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.»
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño.
Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: «Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará
 clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma.»

Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.

 

GUÍA: Simeón y Ana alaban al niño y glorifican a Dios por él. Será bandera discutida. Lo interiorizamos y nos ponemos de su parte para cantar con él la gloria del Padre. Concédenos ojos limpios para ver tu verdad y anunciarla a otros. Oramos en silencio. SILENCIO DE CONOCIMIENTO, DE PUREZA, DE ANUNCIO.

 

HACEMOS SÍNTESIS DE LO ESCUCHADO Y ORADO. AGRADECEMOS SU PRESENCIA Y PALABRA.

 

PEDIMOS A MARÍA QUE ACOMPAÑE EL CAMINO DEL ADVIENTO Y NOS FORTALEZCA EN LA FE.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO.

CANTAMOS:

 

VERSO
Quiero levantar a Ti mis manos, Maravilloso Jesús, milagroso Señor
Llena este lugar de Tu presencia, Y haz descender Tu poder
B/D#
A los que estamos aquí
VERSO
PreCORO
Recibe toda la gloria, Recibe toda la honra, Precioso Hijo de Dios
VERSO, PreCORO, CORO

 https://acordes.lacuerda.net/julio_melgar/creo_en_ti

viernes, 17 de enero de 2025

-MI PREDILECTA-

 

REZA Y COMPARTE

-MI PREDILECTA-

GUÍA DE ORACIÓN 19-01-25,  II Domingo del Tiempo Ordinario

GUÍA: El Tiempo Ordinario vuelve a ponernos en camino para seguir la vida de Jesús en la Liturgia. La primera Lectura con Isaías nos hace reconocer la elección de Dios y el amor hacia Jerusalén. Te prefiere a ti, le dice. Ese amor de predilección podemos reconocerlo con cada persona, con nosotros y avivarlo para hacerlo agradecido. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE GRACIAS, DE DISPONIBILIDAD.

 

Lectura del libro de Isaías (62,1-5):

Por amor a Sion no callaré,
por amor de Jerusalén no descansaré,
hasta que rompa la aurora de su justicia,
y su salvación llamee como antorcha.
Los pueblos verán tu justicia,
y los reyes tu gloria;
te pondrán un nombre nuevo,
pronunciado por la boca del Señor.
Serás corona fúlgida en la mano del Señor
y diadema real en la palma de tu Dios.



Ya no te llamarán «Abandonada»,
ni a tu tierra «Devastada»;
a ti te llamarán «Mi predilecta»,
y a tu tierra «Desposada»,
porque el Señor te prefiere a ti,
y tu tierra tendrá un esposo.
Como un joven se desposa con una doncella,
así te desposan tus constructores.
Como se regocija el marido con su esposa,
se regocija tu Dios contigo.

GUÍA: El amor de Dios nos acompaña y protege. Dios se rogocijará con su elegida. Ofrecemos lo que somos y tenemos para volver día a día a su presencia y a su unión en la fe. Visualizamos y agradecemos. SILENCIO DE VISUALIZACIÓN, DE PRESENCIA, DE GRACIAS.

Salmo

Sal 95,1-2a.2b-3.7-8a.9-10a.c

R/. Contad las maravillas del Señor a todas las naciones.

V/. Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R/.

V/. Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R/.

V/. Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor. R/.

V/. Postraos ante el Señor en el atrio sagrado,
tiemble en su presencia la tierra toda.
Decid a los pueblos: «El Señor es rey:
él gobierna a los pueblos rectamente». R/.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (12,4-11):

Hermanos:
Hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos.
Pero a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común.
Y así uno recibe del Espíritu el hablar con sabiduría; otro, el hablar con inteligencia, según el mismo Espíritu. Hay quien, por el mismo Espíritu, recibe el don de la fe; y otro, por el mismo Espíritu, don de curar. A éste le ha concedido hacer milagros; a aquél, profetizar. A otro, distinguir los buenos y malos espíritus. A uno, la diversidad de lenguas; a otro, el don de interpretarlas.
El mismo y único Espíritu obra todo esto, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

GUÍA: Diversidad de carismas pero un solo Espíritu se nos ha dado. El mismo Espíritu obra todo en todos. En la fe, con esperanza y amor acogemos a este Espíritu y lo difundimos en nuestro mundo. Padre, guárdanos en tu verdad, sostennos con tu fuerza, fortalece nuestra debilidad. SILENCIO DE ILUMINACIÓN, DE CONFIANZA, DE COMPROMISO.

 

Lectura del santo evangelio segun san Juan (2,1-11):

EN aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda.
Faltó el vino, y la madre de Jesús le dice:
«No tienen vino».
Jesús le dice:
«Mujer, ¿qué tengo yo que ver contigo? Todavía no ha llegado mi hora».
Su madre dice a los sirvientes:
«Haced lo que él os diga».
Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una.
Jesús les dice:
«Llenad las tinajas de agua».
Y las llenaron hasta arriba.
Entonces les dice:
«Sacad ahora y llevadlo al mayordomo».
Ellos se lo llevaron.
El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llama al esposo y le dice:
«Todo el mundo pone primero el vino bueno y, cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora».
Este fue el primero de los signos que Jesús realizó en Caná de Galilea; así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él.

GUÍA: Vemos el primer milagro de Jesús  que ayuda a aquellos esposos con el milagro de convertir el agua en vino. María está atenta y se lo dice a su Hijo. Jesús aunque no ha llegado su hora lo dispone todo para conseguir el vino nuevo. Confiamos en la presencia de Jesús y ofrecemos nuestra alabanza. SILENCIO DE CONOCIMIENTO, DE ADMIRACIÓN, DE ALABANZA.

 

SILENCIO DE ESPERANZA, DE COMUNICACIÓN, DE ENTREGA AL BIEN.

 

HACEMOS SÍNTESIS DE LO ESCUCHADO Y ORADO. AGRADECEMOS SU PRESENCIA Y PALABRA.

 

PEDIMOS A MARÍA QUE ACOMPAÑE EL CAMINO Y NOS FORTALEZCA EN LA FE.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO.

 

CANTAMOS:

 

  SOL    DO         RE7      SOL
1.Días y noches, cantad al Señor.
            DO        RE7      SOL
Cielos y tierra, cantad al Señor.
                           SOL7      DO
Aguas de las fuentes, cantad al Señor.
               SOL                RE7
Aguas de los mares, cantad al Señor.
SOL      DO SOL
ALELUYA, ALELUYA,
       RE7        SOL
CANTEN TODOS AL SEÑOR. (Bis)
2.Verdes praderas, cantad al Señor.
Zarzas y arbustos, cantad al Señor.


Arboles frutales, cantad al Señor.
Sol, luna y estrellas, cantad al Señor.
3.Peces y aves, cantad al Señor.
Fieras salvajes, cantad al Señor.
Hombres de la tierra, cantad al Señor.
Pueblos y naciones cantad al Señor.


https://www.youtube.com/watch?v=L-ftbDBCbiA