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viernes, 21 de marzo de 2025

LA ZARZA ARDÍA

 

REZA Y COMPARTE

LA ZARZA  ARDÍA

GUÍA DE ORACIÓN, 23-03-25, III Domingo de Cuaresma, Ciclo C

 

GUÍA: Dios se muestra a Moisés en una zarza que arde sin consumirse. Aquí estoy, dice Moisés. Dios ha visto la opresión del pueblo y ha oído sus quejas. Hoy puede decirnos también lo mismo. Su presencia está en medio de su pueblo. Reconozcamos las situaciones que se dan a nuestro alrededor y cómo responde Dios. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE CONFRONTACIÓN, DE RESPUESTA.

 

Lectura del libro del Éxodo (3,1-8a.13-15):

 

En aquellos días, Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián; llevó el rebaño trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, el monte de Dios. El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas. Moisés se fijó: la zarza ardía sin consumirse.

Moisés se dijo: «Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable, a ver cómo es que no se quema la zarza.»

Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza: «Moisés, Moisés.»

Respondió él: «Aquí estoy.»

Dijo Dios: «No te acerques; quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado.»

Y añadió: «Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob.» Moisés se tapó la cara, temeroso de ver a Dios.

El Señor le dijo: «He visto la opresión de mi pueblo en Egipto, he oído sus quejas contra los opresores, me he fijado en sus sufrimientos. Voy a bajar a librarlos de los egipcios, a sacarlos de esta tierra, para llevarlos a una tierra fértil y espaciosa, tierra que mana leche y miel.»

Moisés replicó a Dios: «Mira, yo iré a los israelitas y les diré: «El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros.» Si ellos me preguntan cómo se llama, ¿qué les respondo?»

Dios dijo a Moisés: «»Soy el que soy»; esto dirás a los israelitas: `Yo-soy’ me envía a vosotros».»

Dios añadió: «Esto dirás a los israelitas: «Yahvé (Él-es), Dios de vuestros padres, Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, me envía a vosotros. Éste es mi nombre para siempre: así me llamaréis de generación en generación».»

 

GUÍA: Moisés pide información pero acepta el envío que le hace Dios. Son formas de responder a la invitación de Dios y a la necesidad del pueblo. Veamos cómo respondemos nosotros, cómo conocemos la realidad de nuestro entorno, cómo buscamos solución. SILENCIO DE BÚSQUEDA, DISCERNIMIENTO, ACCIÓN.





Salmo

Sal 102,1-2.3-4.6-7.8.11

 

R/. El Señor es compasivo y misericordioso.

 

Bendice, alma mía, al Señor,

y todo mi ser a su santo nombre.

Bendice, alma mía, al Señor,

y no olvides sus beneficios. R/.

 

Él perdona todas tus culpas

y cura todas tus enfermedades;

él rescata tu vida de la fosa

y te colma de gracia y de ternura. R/.

 

El Señor hace justicia

y defiende a todos los oprimidos;

enseñó sus caminos a Moisés

y sus hazañas a los hijos de Israel. R/.

 

El Señor es compasivo y misericordioso,

lento a la ira y rico en clemencia;

como se levanta el cielo sobre la tierra,

se levanta su bondad sobre sus fieles. R/.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (10,1-6.10-12):

 

No quiero que ignoréis, hermanos, que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube y todos atravesaron el mar y todos fueron bautizados en Moisés por la nube y el mar; y todos comieron el mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual, pues bebían de la roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo. Pero la mayoría de ellos no agradaron a Dios, pues sus cuerpos quedaron tendidos en el desierto. Estas cosas sucedieron en figura para nosotros, para que no codiciemos el mal como lo hicieron aquéllos. No protestéis, como protestaron algunos de ellos, y perecieron a manos del Exterminador. Todo esto les sucedía como un ejemplo y fue escrito para escarmiento nuestro, a quienes nos ha tocado vivir en la última de las edades. Por lo tanto, el que se cree seguro, ¡cuidado!, no caiga.

 


GUÍA: San Pablo hace el paralelismo del desierto con las realidades presentes. La vida tiene sus dificultades y requiere la fe, esperanza y amor para andar por ella. Nos confrontamos con las acciones del pueblo de Moisés y vemos nuestras acciones en la vida de cada uno. Todo es gracia, decía en otro lugar. Hoy nos toca  identificarnos con la santidad de Dios y con el hacer del pueblo. Dios cuida a su pueblo pero quiere su fidelidad. Interiorizamos. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE PERDÓN, DE ESPERANZA.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (13,1-9):

 

En una ocasión, se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían.

Jesús les contestó: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.»

Y les dijo esta parábola: «Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: «Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde?» Pero el viñador contestó: «Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, la cortas».»

 

GUÍA: Somos espectadores de desgracias, accidentes, cualquier cosa puede acontecernos en un momento. El estar atentos a dar fruto, a seguir la voz de Dios es importante para ser fieles a su Palabra. Espíritu de Dios ven sobre nosotros, cambia nuestros corazones hacia tus mandatos, danos la paz  y líbranos del mal. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE ADORACIÓN, DE FIDELIDAD.

 

PRESENTAMOS NUESTRA ORACIÓN, ABRIMOS EL CORAZÓN AL ESPÍRITU SANTO PARA RECIBIR SUS DONES.

HABLAMOS EN EL SILENCIO DEL CORAZÓN Y RECONOCEMOS LA PRESENCIA DEL DIOS MISERICORDIOSO.

INVOCAMOS A MARÍA, MADRE Y MAESTRA DE ORACIÓN. ESCUCHAMOS SU VOZ.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS:

    mi DO                  RE

Caminaré hoy en tu presencia

          mi               DO                RE

y sentiré que en cada paso estás,

                   la           RE              mi

dando sentido a cuanto me rodea

                       DO                            SOL

para que en todo sienta que Tú estás.

               mi DO                  RE

Caminaré hoy en tu presencia

          mi               DO                RE

y sentiré que en cada paso estás,

                 la           RE              mi

dando sentido a cuanto me suceda

                       DO                      SOL

para que en todo te pueda cantar.

 

https://www.youtube.com/watch?v=TB0gOPCxy7U 

viernes, 14 de marzo de 2025

MIRA AL CIELO

 

REZA Y COMPARTE

MIRA AL CIELO

GUÍA DE ORACIÓN 16-03-25  II Domingo de Cuaresma


GUÍA: Mira al cielo, cuenta las estrellas, así será tu descendencia. Dios habla a Abrán. Le hace una promesa que cumplirá en su descendencia. Creyó y se cumplió la promesa. Estamos ante el Señor, miramos al cielo participando de la fe de Abrán y esperamos en su presencia, su multiplicación de beneficios en favor de su pueblo. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE CONFIANZA, DE FUTURO.

 

Lectura del libro del Génesis (15,5-12.17-18):

En aquellos días, Dios sacó afuera a Abrán y le dijo: «Mira al cielo; cuenta las estrellas, si puedes.»
Y añadió: «Así será tu descendencia.» Abrán creyó al Señor, y se le contó en su haber.
El Señor le dijo: «Yo soy el Señor, que te sacó de Ur de los Caldeos, para darte en posesión esta tierra.»
Él replicó: «Señor Dios, ¿cómo sabré yo que voy a poseerla?»
Respondió el Señor: «Tráeme una ternera de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.»
Abrán los trajo y los cortó por el medio, colocando cada mitad frente a la otra, pero no descuartizó las aves. Los buitres bajaban a los cadáveres, y Abrán los espantaba. Cuando iba a ponerse el sol, un sueño profundo invadió a Abrán y un terror intenso y oscuro cayó sobre él. El sol se puso y vino la oscuridad; una humareda de horno y una antorcha ardiendo pasaban entre los miembros descuartizados.
Aquel día el Señor hizo alianza con Abran en estos términos: «A tus descendientes les daré esta tierra, desde el río de Egipto al Gran Río.»


GUÍA: La promesa de Dios se cumple en Abrán, se cumple en cada una de sus criaturas. Nos ponemos en su presencia y ofrecemos el sacrificio de alabanza en su honor. Sentimos el salmo 26 realizado en nosotros. El Señor es mi luz y mi salvación. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE ESPERANZA, DE ALABANZA.

Salmo

Sal 26,1.7-8a.8b-9abc.13-14

R/. El Señor es mi luz y mi salvación

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R/.

Escúchame, Señor, que te llamo;
ten piedad, respóndeme.
Oigo en mí corazón:
«Buscad mi rostro.» R/.

Tu rostro buscaré, Señor,
no me escondas tu rostro.
No rechaces con ira a tu siervo,
que tú eres mi auxilio. R/.

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R/.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (3,17–4,1):

Seguid mi ejemplo, hermanos, y fijaos en los que andan según el modelo que tenéis en nosotros. Porque, como os decía muchas veces, y ahora lo repito con lágrimas en los ojos, hay muchos que andan como enemigos de la cruz de Cristo: su paradero es la perdición; su Dios, el vientre; su gloria, sus vergüenzas. Sólo aspiran a cosas terrenas. Nosotros, por el contrario, somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso, con esa energía que posee para sometérselo todo. Así, pues, hermanos míos queridos y añorados, mi alegría y mi corona, manteneos así, en el Señor, queridos.


GUÍA: Somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un salvador. Jesucristo hará de nuestro cuerpo un cuerpo glorioso. Él nos transformará, su energía será capaz de cambiarlo todo. Fiados en su promesa y misericordia, confiamos y participamos de la alegría de su resurrección. SILENCIO DE ENCUENTRO, TRANSFORMACIÓN, EXPERIENCIA.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,28b-36):

En aquel tiempo, Jesús cogió a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto de la montaña, para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos. De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su muerte, que iba a consumar en Jerusalén. Pedro y sus compañeros se caían de sueño; y, espabilándose, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él.
Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, qué bien se está aquí. Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» No sabía lo que decía.
Todavía estaba hablando, cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube. Una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle.»
Cuando sonó la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por el momento, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.

 

GUÍA: Jesús sube al monte para orar. Pedro, Juan y Santiago van con él. Ven a Jesús transfigurado. Una voz decía: Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle. La luz los cubre y una nube oculta a Moisés y Elías que hablaban con Jesús. Una experiencia de oración con Jesús a la que estamos llamados. Acompañemos a Jesús y él nos acompañará. SILENCIO DE LUZ, DE MANIFESTACIÓN, DE CONOCIMIENTO.


RECOGEMOS LOS SENTIMIENTOS DE NUESTRA ALMA ANTE LA PRESENCIA DE JESÚS Y ANTE LA PRESENCIA DEL PADRE.

 

INVOCAMOS A MARÍA QUE NOS ACOMPAÑE EN DESCUBRIR AL SEÑOR Y VOLVERNOS A ÉL.


NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN QUE JESUS NOS ENSEÑA: PADRE NUESTRO.

 

CANTAMOS

Yo pensaba que el hombre era

grande por su poder,

grande por su saber,

grande por su valor;

yo pensaba que el mundo era

grande y me equivoqué,

pues grande sólo es Dios.

 

Sube hasta el cielo y lo verás,

que pequeñito el mundo es.

Sube hasta el cielo y lo verás,

como  un juguete de cristal

que con cariño hay que cuidar.

Sube hasta el cielo y lo verás.

 

Muchas veces el hombre

buscaba ser como Dios,

quería ser como Dios,

soñaba ser como Dios.

Muchas veces el hombre

soñaba y se despertó,

pues grande sólo es Dios.

Caminando por la vida

hay veces que encontrarás

cosas que extrañarás,

hombres que admirarás.

Caminando por la vida

hay veces que pensarás

que el hombre es como Dios.

https://www.youtube.com/watch?v=TZTj1C12H44

viernes, 7 de marzo de 2025

CLAMAMOS AL SEÑOR

 

REZA Y COMPARTE

CLAMAMOS AL SEÑOR

GUÍA DE ORACIÓN 09-03-25,  I Domingo de Cuaresma

 

GUÍA:  El pueblo habla a Dios de sus desgracias, presenta sus ofrendas, agradece las hazañas de Dios en su favor. Dios miró la opresión y se volcó en su defensa. Está presente entre ellos y los defiende. Hoy sigue presente, cuida de todas las situaciones, su providencia se hace realidad. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE CONFIANZA, DE FE.

 

Lectura del libro del Deuteronomio (26,4-10):

Dijo Moisés al pueblo: «El sacerdote tomará de tu mano la cesta con las primicias y la pondrá ante el altar del Señor, tu Dios. Entonces tú dirás ante el Señor, tu Dios: «Mi padre fue un arameo errante, que bajó a Egipto, y se estableció allí, con unas pocas personas. Pero luego creció, hasta convertirse en una raza grande, potente y numerosa. Los egipcios nos maltrataron y nos oprimieron, y nos impusieron una dura esclavitud. Entonces clamamos al Señor, Dios de nuestros padres, y el Señor escuchó nuestra voz, miró nuestra opresión, nuestro trabajo y nuestra angustia.

El Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, en medio de gran terror, con signos y portentos. Nos introdujo en este lugar, y nos dio esta tierra, una tierra que mana leche y miel. Por eso, ahora traigo aquí las primicias de los frutos del suelo que tú, Señor, me has dado.» Lo pondrás ante el Señor, tu Dios, y te postrarás en presencia del Señor, tu Dios.»

 

GUÍA: Clamamos a ti, Señor.  Ponemos ante ti nuestros delitos. Tu corazón misericordioso sabe comprender que somos débiles y necesitados. Guárdanos de todo mal. Ven con nosotros y salva los caminos tortuosos  que nos oprimen. SILENCIO DE HIJOS CONFIADOS,  DE PERDÓN, DE AGRADECIMIENTO.

 

Salmo

Sal 90,1-2.10-11.12-13.14-15

R/. Está conmigo, Señor, en la tribulación

Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.» R/.

No se te acercará la desgracia,
ni la plaga llegará hasta tu tienda,
porque a sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en tus caminos. R/.

Te llevarán en sus palmas,
para que tu pie no tropiece en la piedra;
caminarás sobre áspides y víboras,
pisotearás leones y dragones. R/.

«Se puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación,
lo defenderé, lo glorificaré.» R/.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (10,8-13):

La Escritura dice: «La palabra está cerca de ti: la tienes en los labios y en el corazón.» Se refiere a la palabra de la fe que os anunciamos. Porque, si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás. Por la fe del corazón llegamos a la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación. Dice la Escritura: «Nadie que cree en él quedará defraudado.» Porque no hay distinción entre judío y griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan. Pues «todo el que invoca el nombre del Señor se salvará.»

 

GUÍA:  Por la fe del corazón llegamos a la justificación. San Pablo se lo dice a  los romanos. La fe arraiga en los corazones confiados y dispuestos a la esperanza. Espíritu de Dios, limpia la oscuridad de los ojos y del corazón. Haznos fuertes en el amor. Que tú justificación llegue a todos y nos alimente de tu gracia. SILENCIO DE PRESENCIA, DE ENCUENTRO, DE UNIÓN.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (4,1-13):

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo.
Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre.
Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan.»
Jesús le contestó: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre».
Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo y le dijo: «Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me lo han dado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mi, todo será tuyo.»
Jesús le contestó: «Está escrito: Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto».
Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo: Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: «Encargará a los ángeles que cuiden de ti», y también: «Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras».
Jesús le contestó: Está mandado: «No tentarás al Señor, tu Dios».
Completadas las tentaciones, el demonio se marchó hasta otra ocasión.

GUÍA: Jesús es tentado en el desierto. El diablo le ataca pero él confía en el Padre y es fiel. Un cuadro para presentar nuestro desierto, nuestras tentaciones, nuestra fidelidad. Vivamos en la verdad, El camino de la fe sea iluminado y de compromiso. SILENCIO DE LUZ, DE FE, DE COMPROMISO.

 

RECIBIMOS AL ESPÍRITU QUE NOS FORTALECE.

PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS UN COMPROMISO.

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS

 

1.- El pueblo gime de dolor; VEN Y SÁLVANOS. A Dios levanta su clamor, VEN Y SÁLVANOS. OYE PADRE, EL GRITO DE TU PUEBLO OYE CRISTO, VEN Y SÁLVANOS.

2.- El pueblo está en la esclavitud; VEN Y SÁLVANOS. El pueblo clama libertad VEN Y SÁLVANOS.

 3.- Moisés será el libertador VEN Y SÁLVANOS. Su brazo es fuerza del Señor VEN Y SÁLVANOS.

4.- El pueblo empieza a caminar; VEN Y SÁLVANOS. Vencida queda la opresión VEN Y SÁLVANOS.

5.- La marcha es dura, ciega el sol VEN Y SÁLVANOS. Se acerca ya la redención, VEN Y SÁLVANOS.


https://www.youtube.com/watch?v=B0ryayzGd_Q

viernes, 14 de febrero de 2025

BENDITO QUIEN PONE EN DIOS SU CONFIANZA

 

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BENDITO QUIEN PONE EN DIOS SU CONFIANZA

 

GUÍA DE ORACIÓN 16-02-25   VI Domingo del Tiempo Ordinario

 

GUÍA:  Confianza en Dios, y seguridad en su presencia salvadora. Es la luz que nos ilumina en este domingo. Cristo resucitado que nos traslada a  su reino, las Bienaventuranzas nos presentan el programa del reino de Dios. Somos ciudadanos del cielo, nos preparamos para conseguirlo y ser bienaventurados. EN SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE ESPERANZA, DE CONFIANZA

 

Lectura del libro de Jeremías (17,5-8):

Así dice el Señor: «Maldito quien confía en el hombre, y en la carne busca su fuerza, apartando su corazón del Señor. Será como un cardo en la estepa, no verá llegar el bien; habitará la aridez del desierto, tierra salobre e inhóspita. Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza. Será un árbol plantado junto al agua, que junto a la corriente echa raíces; cuando llegue el estío no lo sentirá, su hoja estará verde; en año de sequía no se inquieta, no deja de dar fruto.»

 

GUÍA: Será un árbol plantado junto al agua. Sentimos la verdad de la imagen y nos reconocemos llamados al agua que da vida y fecunda la existencia de cada persona. Espíritu de Dios, ven transforma la sequía en agua y buenos frutos. Llena el corazón de tu amor, belleza y verdad. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE VALORACIÓN, DE CONSTANCIA.

 

Salmo

Sal 1,1-2.3.4.6

R/. Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor

Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R/.

Será como un árbol plantado
al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R/.

No así los impíos, no así;

serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R/.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (15,12.16-20):

Si anunciamos que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo es que dice alguno de vosotros que los muertos no resucitan? Si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y, si Cristo no ha resucitado, vuestra fe no tiene sentido, seguís con vuestros pecados; y los que murieron con Cristo se han perdido. Si nuestra esperanza en Cristo acaba con esta vida, somos los hombres más desgraciados. ¡Pero no! Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos.

 

GUÍA: En fe nos unimos a ti, Señor. Te buscamos resucitado y lleno de vida para todos. Venga a nosotros tu reino, tu verdad. Nuestra esperanza está en ti. Guárdanos de todo mal. SILENCIO EN ENCUENTRO, DE ADORACIÓN, DE FUTURO.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,17.20-26):

En aquel tiempo, bajó Jesús del monte con los Doce y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón.
Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: «Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis
 saciados. Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis. Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis. ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas.»

 

GUÍA: Vemos a Jesús en ese monte. Le escuchamos lo que dice y lo que nos dice a cada uno/a. Dichosos … dichosos…En la presencia del Señor somos dichosos y confiamos en su mirada que también confía en nosotros y en nuestro mundo.  Un día nuevo para caminar o estar junto a él, para llevar su palabra a otros que lo necesitan. SILENCIO DE CONFIANZA, DE ESPERANZA, DE PERDÓN.

 

RECIBIMOS AL ESPÍRITU QUE NOS FORTALECE.

PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS UN COMPROMISO.

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS Hna. Gelda

El señor es mi pastor, nada me falta.

https://www.youtube.com/watch?v=37CbEGS2iWA

 

viernes, 7 de febrero de 2025

AQUÍ ESTOY

 

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AQUÍ ESTOY

GUÍA DE ORACIÓN , 09-02-25,   V Domingo del Tiempo Ordinario

 

GUÍA: En el templo, en nuestro interior, contemplamos a Dios creador del universo. La gloria del señor es grande, nuestro ser le aleba y bendice con los ángeles y todo el universo. Somos criaturas creadas y amadas por ese Dios que nos amo como hijos y nos conduce por sus caminos con su amor. En el interior adoramos, agradecemos, amamos. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE ADMIRACIÓN, DE AGRADECIMIENTO. ORAMOS.

 

Lectura del libro de Isaías (6,1-2a.3-8):

EL año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo.
Junto a él estaban los serafines, y se gritaban uno a otro diciendo:
«¡Santo, santo, santo es el Señor del universo, llena está la tierra de su gloria!».
Temblaban las jambas y los umbrales al clamor de su voz, y el templo estaba lleno de humo.
Yo dije:
«Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros, que habito en medio de gente de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey, Señor del universo».
Uno de los seres de fuego voló hacia mí con un ascua en la mano, que había tomado de! altar con unas tenazas; la aplicó a mi boca y me dijo:
«Al tocar esto tus labios, ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado».
Entonces escuché la voz del Señor, que decía:
«A quién enviaré? ¿Y quién irá por nosotros?».
Contesté:
«Aquí estoy, mándame».

 

GUÍA: Escuchamos los cantos de los ángeles, nos unimos a ellos y adoramos al Dios de cielo y tierra. Oímos el deseo del Señor que  envía.  Con respeto  nos sentimos purificados,  enviados.  Señor, cuida tú nuestro corazón y nuestra mente para que te sirvamos con docilidad y amor. SILENCIO ENCUENTRO, ESPERA, VIDA.

Salmo

Sal 137

R/. Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor.

V/. Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti;
me postraré hacia tu santuario. R/.

V/. Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera tu fama.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.

V/. Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra,
al escuchar el oráculo de tu boca;
canten los caminos del Señor,
porque la gloria del Señor es grande. R/.

V/. Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.

 

Lectura de la primera carta de san Pablo a los Corintios (15,1-11):

Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os anuncié y que vosotros aceptasteis, en el que además estáis fundados,
y que os está salvando, si os mantenéis en la palabra que os anunciamos; de lo contrario, creísteis en vano.
Porque yo os transmití en primer lugar, lo que también yo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras; y que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; y que se apareció a Cefas y más tarde a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos juntos, la mayoría de los cuales vive todavía, otros han muerto; después se apareció a Santiago, más tarde a todos los apóstoles; por último, como a un aborto, se me apareció también a mí.
Porque yo soy el menor de los apóstoles y no soy digno de ser llamado apóstol, porque he perseguido a la Iglesia de Dios.
Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no se ha frustrado en mí. Antes bien, he trabajado más que todos ellos. Aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios conmigo. Pues bien; tanto yo como ellos predicamos así, y así lo creísteis vosotros.

 

GUÍA: Os recuerdo el evangelio que os anuncié y os está salvando. Pablo se lo dice a los Corintios. Nos lo puede decir también a nosotros. Lo hemos recibido. Intensificar la fe, vivirlo con esperanza, ser constantes en el amor, nos convierte cada día en discípulos de Jesús que se entrega a nosotros y a todos los hermanos. SILENCIO DE ESTAR, DE CONFIAR, DE COMPARTIR.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,1-11):

En aquel tiempo, la gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. Estando él de pie junto al lago de Genesaret, vio dos barcas que estaban en la orilla; los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando las redes.
Subiendo a una de las barcas, que era la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
«Rema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca».
Respondió Simón y dijo:
«Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes».
Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús diciendo:
«Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador».
Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él, por la redada de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Y Jesús dijo a Simón:

«No temas; desde ahora serás pescador de hombres».
Entonces sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

 

GUÍA:”Rema mar adentro, echad las redes para la pesca” Y ante la pesca milagrosa Pedro se siente asombrado. Jesús le dice: no temas, desde ahora serás pescador de hombres. Jesús se compromete a esto. Hoy sigue diciéndolo y haciendo el milagro. Confiemos en él. SILENCIO DE UNIÓN, DE CONFIANZA, DE SEGURIDAD.

  

RECIBIMOS AL ESPÍRITU QUE NOS FORTALECE.

PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS UN COMPROMISO.

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS

 

Cantad a Dios y ensálcelo la tierra,

cuanto germine en ella cante a Dios.

Cantad a Dios las cumbres de los montes

los manantiales den su gloria a Dios.

Cantad a Dios, estrellas, sol y luna

lluvia y rocío, frios y heladas


Cantad a Dios rocío y nevadas

calor y fuego bendecid a Dios.

cantad a Dios los mares y los ríos

todos los peces y aves de los cielos,

cantad a Dios las fieras y ganados,

con vuestras voces, bendecid a Dios

cantad a Dios las razas de los hombres

y bendecid su nombre por los siglos.

Cantad a Dios rocas y minerales

bellos cristales, bendecid a Dios.

 https://www.youtube.com/watch?v=_JqTnJREwaM

sábado, 25 de enero de 2025

EL GOZO EN EL SEÑOR,

 

REZA Y COMPARTE

EL GOZO EN EL SEÑOR, ES VUESTRA FORTALEZA

GUÍA DE ORACIÓN 26-01-25, III Domingo del Tiempo Ordinario

 

GUÍA: El gozo en el Señor es vuestra fortaleza. Estas palabras nos alientan y fortalecen. La oración que vamos a hacer nos enseña a conectar con Dios, a ser disponibles a su voluntad y a a coger a los otros. Que el gozo, la alegría y la paz sean el clima de nuestro ambiente y lo que anima la vida a nuestro alrededor. SILENCIO DE ATENCIÓN, DE CONOCIMIENTO, DE FIDELIDAD.

 

Lectura del libro de Nehemias (8,2-4a.5-6.8-10):

EN aquellos días, el día primero del mes séptimo, el sacerdote Esdras trajo el libro de la ley ante la comunidad: hombres, mujeres y cuantos tenían uso de razón. Leyó el libro en la plaza que está delante de la Puerta del Agua, desde la mañana hasta el mediodía, ante los hombres, las mujeres y los que tenían uso de razón. Todo el pueblo escuchaba con atención la lectura de la ley.
El escriba Esdras se puso en pie sobre una tribuna de madera levantada para la ocasión.
Esdras abrió el libro en presencia de todo el pueblo, de modo que toda la multitud podía verlo; al abrirlo, el pueblo entero se puso de pie. Esdras bendijo al Señor, el Dios grande, y todo el pueblo respondió con las manos levantadas:
«Amén, amén».
Luego se inclinaron y adoraron al Señor, rostro en tierra.
Los levitas leyeron el libro de la ley de Dios con claridad y explicando su sentido, de modo que entendieran la lectura.
Entonces, el gobernador Nehemias, el sacerdote y escriba Esdras, y los levitas que instruían al pueblo dijeron a toda la asamblea:
«Este día está consagrado al Señor, vuestro Dios: No estéis tristes ni lloréis» (y es que todo el pueblo lloraba al escuchar las palabras de la ley).
Y añadieron:
«Andad, comed buenas tajadas, bebed vino dulce y enviad porciones a quien no tiene, pues es un día consagrado a nuestro Dios. No estéis tristes, pues el gozo en el Señor es vuestra fortaleza».


GUÍA: El encontrar la Ley, conocerla y cumplirla conduce a la paz. No estéis tristes, les dice Nehemias. El gozo en el Señor será vuestra fortaleza. Si lo trasladamos a nuestra vida, también puede servirnos para conocer, confirmar la ley en nuestra vida y vivirla como don de paz y de alegría. El Espíritu del señor nos conforte. SILENCIO DE BÚSQUEDA, DE UNIÓN, DE PRESENCIA.

 

Salmo

Sal 18,8.9.10.15

R/. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.

V/. La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante. R/.

V/. Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R/.

V/. La voluntad del Señor es pura
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R/.

V/. Que te agraden las palabras de mi boca,
y llegue a tu presencia
el meditar de mi corazón,
Señor, roca mía, redentor mío. R/.

 

 Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (12,12-30):

Hermanos:
Lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo.
Pues todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.
Pues el cuerpo no lo forma un solo miembro sino muchos.
Si el pie dijera: «No soy mano, luego no formo parte del cuerpo», ¿dejaría por eso de ser parte del cuerpo? Si el oído dijera: «No soy ojo, luego no formo parte del cuerpo», ¿dejaría por eso de ser parte del cuerpo? Si el cuerpo entero fuera ojo, ¿cómo oiría? Si el cuerpo entero fuera oído, ¿cómo olería? Pues bien, Dios distribuyó el cuerpo y cada uno de los miembros como él quiso.
Si todos fueran un mismo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo?
Los miembros son muchos, es verdad, pero el cuerpo es uno solo.
El ojo no puede decir a la mano: «No te necesito»; y la cabeza no puede decir a los pies: «No os necesito». Más aún, los miembros que parecen más débiles son más necesarios. Los que nos parecen despreciables, los apreciamos más. Los menos decentes, los tratamos con más decoro. Porque los miembros más decentes no lo necesitan.
Ahora bien, Dios organizó los miembros del cuerpo dando mayor honor a los que menos valían.
Así, no hay divisiones en el cuerpo, porque todos los miembros por igual se preocupan unos de otros.
Cuando un miembro sufre, todos sufren con él; cuando un miembro es honrado, todos se felicitan.
Pues bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno es un miembro.
Y Dios os ha distribuido en la Iglesia: en el primer puesto los apóstoles, en el segundo los profetas, en el tercero los maestros, después vienen los milagros, luego el don de curar, la beneficencia, el gobierno, la diversidad de lenguas.
¿Acaso son todos apóstoles? ¿O todos son profetas? ¿O todos maestros? ¿O hacen todos milagros? ¿Tienen todos don para curar? ¿Hablan todos en lenguas o todos las interpretan?


Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,1-4;4,14-21):

Ilustre Teófilo:
Puesto que muchos han emprendido la tarea de componer un relato de los hechos que se han cumplido entre nosotros, como nos los transmiteron los que fueron desde el principio testigos oculares y servidores de la palabra, también yo he resuelto escribírtelos por su orden, después de investigarlo todo diligentemente desde el principio, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido.
En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas, y todos lo alababan.
Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el rollo del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:
«El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque él me ha ungido.
Me ha enviado a evangelizar a los pobres,
a proclamar a los cautivos la libertad,
y a los ciegos, la vista;
a poner en libertad a los oprimidos;
a proclamar el año de gracia del Señor».
Y, enrollando el rollo y devolviéndolo al que lo ayudaba, se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos clavados en él.
Y él comenzó a decirles:
«Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír».

 

GUÍA:  Lucas comienza su evangelio, presenta su investigación y los primeros hechos. Jesús en la sinagoga de Nazaret se reconoce ungido por el Espíritu del Señor. Reconoce que esa palabra se ha cumplido. Visualizamos el momento, vivimos con Jesús su manifestación y la manifestación del Espíritu. En el interior, buscamos al dios de la vida que nos unge y fortalece día a día. SILENCIO DE ESCUCHA, RECONOCIMIENTO, APERTURA A LA REALIDAD.

 


HACEMOS SÍNTESIS DE LO ESCUCHADO Y ORADO. AGRADECEMOS SU PRESENCIA Y PALABRA.

 

PEDIMOS A MARÍA QUE ACOMPAÑE EL CAMINO Y NOS FORTALEZCA EN LA FE.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO.

 

CANTAMOS:

Yo canto al señor porque es grande.

https://www.oblatos.com/yo-canto-al-senor-porque-es-grande/

sábado, 21 de diciembre de 2024

ÉL MISMO SERÁ LA PAZ

 

REZA Y COMPARTE

ÉL MISMO SERÁ LA PAZ

GUÍA DE ORACIÓN 22-12-24, IV Domingo de Adviento

 

GUÁ: Llegamos al cuarto domingo de Adviento. Se acerca la venida de Jesús a nuestro mundo. Vamos preparando su nacimiento. Ven, Señor, no tardes en llegar. Avivamos la fe y contemplamos la gloria de Dios en nuestro mundo. Todo revive con su venida y se afianzan las esperanzas en los corazones. La oración nos puede fortalecer y alegrar. SILENCIO DE VISIÓN, ESPERA, CONTEMPLACIÓN.

 

Lectura de la profecía de Miqueas (5,1-4):

Esto dice el Señor:
«Y tú, Belén Efratá,
pequeña entre los clanes de Judá,
de ti voy a sacar
al que ha de gobernar Israel;
sus orígenes son de antaño,
de tiempos inmemorables.
Por eso, los entregará
hasta que dé a luz la que debe dar a luz,
el resto de sus hermanos volverá
junto con los hijos de Israel.
Se mantendrá firme,
pastoreará con la fuerza del Señor,
con el dominio del nombre del Señor, su Dios;
se instalarán, ya que el Señor
se hará grande hasta el confín de la tierra.
Él mismo será la paz».

GUÍA: Belén es la ciudad de donde saldrá el pastor de su pueblo. Acogerá a todos los dispersados y se reunirán bajo la mano del que los guía. Él mismo será la paz. Guárdanos en tu presencia, líbranos de toda esclavitud, se tú nuestra paz. SILENCIO DE PRESENCIA, DE ENTENDIMIENTO, DE REALIDAD.

Salmo

Sal 79,2ac.3c.15-16.18-19

R/. Oh Dios, restáuranos,
que brille tu rostro y nos salve.

V/. Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.

V/. Dios del universo, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña.
Cuida la cepa que tu diestra plantó,
y al hombre que tú has fortalecido. R/.

V/. Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre. R/.

 

Lectura de la carta a los Hebreos (10,5-10):

Hermanos:
Al entrar Cristo en el mundo dice:
«Tú no quisiste sacrificios ni ofrendas,
pero me formaste un cuerpo;
no aceptaste
holocaustos ni víctimas expiatorias.
Entonces yo dije: He aquí que vengo
—pues así está escrito en el comienzo del libro acerca de mí—
para hacer, ¡oh Dios!, tu voluntad».
Primero dice: «Tú no quisiste sacrificios ni ofrendas, pero me formaste un cuerpo; no aceptaste holocaustos ni víctimas expiatorias», que se ofrecen según la ley. Después añade: «He aquí que vengo para hacer tu voluntad».
Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.

GUÍA: Jesús viene. Dios se hace presente,  se ofrece al Padre entre los hombres y mujeres de toda la humanidad. Aquí vengo para hacer tu voluntad, Dios Padre. Estos días nos preparan a comprender mejor la encarnación de Dios. Admiramos, contemplamos, nos unimos a su encarnación. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE CONTEMPLACIÓN, DE UNIÓN.

 

Lectura del santo Evangelio según San Lucas (1,39-45):

En aquellos mismos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a un a ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó:
«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».

GUÍA: María visita a Isabel y las dos se alegran en la espera del hijo. Isabel reconoce y alaba a María por su gracia, su misterio. La llama feliz porque ha creído. Lo que se le ha dicho se cumplirá. Damos gracias con María por su elección. Vemos en qué somos elegidos y cómo creemos en el don que Dios nos hace. SILENCIO DE INTERIORIZACIÓN, DE CONTEMPLACIÓN, DE AGRADECIMIENTO.

 

RECOGEMOS NUESTROS PENSAMIENTOS, SENTIMIENTO, DESEOS. SE LOS  PRESENTAMOS AL PADRE.

PEDIMOS AL ESPÍRITU SANTO SU LUZ PARA COMPRENDER Y ACTUAR.

INVOCAMOS A MARÍA PARA QUE NOS ENSEÑE CÓMO ACTUAR.

DECIMOS AL PADRE LA ORACIÓN QUE JESÚS NOS ENSEÑÓ: PADRE NUESTRO

CANTAMOS:

 

LA VIRGEN SUEÑA CAMINOS

Carmelo Erdozáin

 

Re           Sol             Re                       La

La Virgen sueña caminos, está a la espera,

     Sol                        Re      La           Re

la Virgen sabe que el Niño está muy cerca.

Re                                            La

De Nazaret a Belén hay una senda

      Sol                     Re          La        Re

por ella van los que creen en las promesas. 

Re

LOS QUE SUEÑAN Y ESPERAN

                        La

LA BUENA NUEVA,

SOL                                       Re

ABRAN LAS PUERTAS AL NIÑO

           La               Re

QUE ESTÁ MUY CERCA.

Sol       Re  Sol            Re          La                    Re

EL SEÑOR CERCA ESTÁ, ÉL VIENE CON LA PAZ.

Sol       Re  Sol            Re          La                    Re

EL SEÑOR CERCA ESTÁ, ÉL TRAE LA VERDAD.

 

Re           Sol       Re                       La

En estos días del año el pueblo espera

       Sol                         Re        La        Re

que venga pronto el Mesías a nuestra tierra.

Re                                                  La

En la ciudad de Belén llama a las puertas,

      Sol                   Re              La           Re

pregunta en las posadas y no hay respuesta.

 

LOS QUE SUEÑAN Y ESPERAN ....

 

Re         Sol        Re                    La

La tarde ya lo sospecha, está alerta

    Sol                   Re           La            Re

el Sol le dice a la Luna que no se duerma.

Re                                                  La

A la ciudad de Belén vendrá una estrella,

      Sol                          Re            La           Re

vendrá con todo el que quiera cruzar fronteras. 

https://www.youtube.com/watch?v=iUzcphKReC4