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viernes, 23 de enero de 2026

HA LLENADO DE GLORIA EL CAMINO

 

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HA LLENADO DE GLORIA EL CAMINO

 

GUÍA ORACIÓN 25-01-26,  III Domingo del Tiempo Ordinario

 

GUÍA:  Ha llenado de luz el camino que en otro tiempo estaba en tinieblas. Acreciste su alegría, Señor, con tu luz y tu fortaleza. En la oración nos situamos en ese camino oscuro y luego iluminado. Acogemos el don de Dios para el pueblo y nos ponemos en marcha hacia el Dios que nos salva y nos protege como hijos. Agradecemos su favor. SILENCIO DE CERCANÍA, DE ILUMINACIÓN, DE ALEGRÍA.

 

Lectura del libro de Isaías (8,23b–9,3):

EN otro tiempo, humilló el Señor la tierra de Zabulón y la tierra de Neftalí, pero luego ha llenado de gloria el camino del mar, el otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles.
El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande;
habitaba en tierra y sombras de muerte, y una luz les brilló.
Acreciste la alegría, aumentaste el gozo;
se gozan en tu presencia, como gozan al segar,
como se alegran al repartirse el botín.
Porque la vara del opresor, el yugo de su carga,
el bastón de su hombro, los quebrantaste como el día de Madián.

 

GUÍA: El camino es difícil, las tinieblas cubren la tierra pero Dios manda su luz y nos ilumina. Envía su gracia y renueva los corazones  y las conciencias. Acrecienta el gozo con su presencia. Nuestra mirada se dirige a su mano salvadora, nuestro corazón se abre al bien que nos envía. SILENCIO DE VUELTA A CASA, DE ENCUENTRO, DE SUPERACIÓN.

  

Salmo

Sal 26,1.4.13-14

R/. El Señor es mi luz y mi salvación

V/. El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R/.

V/. Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R/.

V/. Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R/.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,10-13.17):

OS ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, que digáis todos lo mismo y que no haya divisiones entre vosotros. Estad bien unidos con un mismo pensar y un mismo sentir.
Pues, hermanos, me he enterado por los de Cloe de que hay discordias entre vosotros. Y os digo esto porque cada cual anda diciendo: «Yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo soy de Cefas, yo soy de Cristo».
¿Está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿Fuisteis bautizados en nombre de Pablo?
Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo.

 

GUÍA: Que no estéis divididos entre vosotros. Nos llama a la unión, a la concordia, al bien compartido. Que el Espíritu de Cristo esté con vosotros. Lo acogemos en nuestro interior. Nos sentimos llamados por Jesús a una vda intensa de amor y cordialidad en el trato y en toda circunstanica. SILENCIO DE PRESENTACIÓN, DE CONFIANZA, DE RESPUESTA.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (4,12-23):

AL enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retira a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:
«Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,
camino del mar, al otro lado del Jordán,
Galilea de los gentiles.
El pueblo que habitaba en tinieblas
vio una luz grande;
a los que habitaban en tierra y sombras de muerte,
una luz les brilló».
Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos».
Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.
Les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó.
Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.
Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

 

GUÍA: Convertíos, porque está cerca el reino de Dios. Jesús prepara el camino con su presencia y sus llamadas.  Los llamados dan su respuesta le siguen y fiados de su palabra, serán pescadores de hombres. Él sigue anunciando el reino de Dios y de toda dolencia curando a los que se lo piden. Jesús, abre nuestro corazón a tu palabra y conforta  nuestra forma de actuar para que venga tu reino.


CONTEMPLAMOS A JESÚS, A LOS QUE ESCUCHAN,  NOS UNIMOS A ELLOS, SENTIMOS LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU EN NOSOTROS Y EN LA VIDA. ORAMOS.

 

PRESENTAMOS  NUESTRO CAMINO  AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU.

 

INVOCAMOS  A MARÍA. HABLAMOS CON ELLA.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS. PADRE NUESTRO…

 

 

CANTAMOS

 Por los caminos del mundo

TE SEGUIRÉ SEÑOR
POR LOS CAMINOS DEL MUNDO.

S
ERÉ COMO EL VAGABUNDO

QUE VA MENDIGANDO AMOR.

SERÉ COMO EL VAGABUNDO
QUE VA MENDIGANDO AMOR.

1. Sé que estás en los caminos
mendigando nuestro amor,
Tú te has hecho un peregrino
yo te seguiré Señor.

2. No viniste a ser servido
sino a ser el Servidor,
la vida tiene sentido,
yo te seguiré Señor.

3. Buscas lo que está perdido
das consuelo a nuestro dolor,
eres como el fiel amigo,
yo te seguiré Señor.

4. Sé que vives solitario
en la soledad del anciano,
en el niño abandonado,
yo te seguiré Señor.

https://www.youtube.com/watch?v=oZ1lIX2xoqU 

viernes, 19 de diciembre de 2025

EMMANUEL, DIOS CON NOSOTROS

 

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EMMANUEL, DIOS CON NOSOTROS




GUÍA DE ORACIÓN 21-12-25, IV Domingo de Adviento – Ciclo A

 

GUÍA: Nos acercamos a la Navidad, al nacimiento de Jesús en Belén. Seguimos preparando su llegada. El corazón quizás está disperso, enredado en muchas cosas. Hagamos silencio un ratito todos los días para presentarnos al Padre Dios y pedirle que su Hijo llegue a nosotros con paz, alegría, y amor. Veamos la forma de tener preparado el portal del corazón. SILENCIO DE INTERIORIZACIÓN, DE PRESENCIA, DE DISPONIBILIDAD.


 

Lectura del libro de Isaías (7,10-14):

En aquellos días, el Señor habló a Acaz: «Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo.»
Respondió Acaz: «No la pido, no quiero tentar al Señor.»
Entonces dijo Dios: «Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa «Dios-con-nosotros».

 

GUÍA: Pide una señal, dice el Señor a Acaz. Y le da la señal de  Dios con nosotros: Emmanuel. Un niño será la señal y una joven. Acogemos la señal, la contemplamos y nos sentimos acompañados por Dios hecho niño. Belleza, humildad, amor se desprenden de esa contemplación y nos fortalecen en la fe, en la certeza de tanto amor. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE FE, GRACIAS.

 

Salmo

Sal 23,1-2.3-4ab.5-6

R/. Va a entrar el Señor, él es el Rey de la gloria

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R/.

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R/.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (1,1-7):

Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, escogido para anunciar el Evangelio de Dios. Este Evangelio, prometido ya por sus profetas en las Escrituras santas, se refiere a su Hijo, nacido, según la carne, de la estirpe de David; constituido, según el Espíritu Santo, Hijo de Dios, con pleno poder por su resurrección de la muerte: Jesucristo, nuestro Señor. Por él hemos recibido este don y esta misión: hacer que todos los gentiles respondan a la fe, para gloria de su nombre. Entre ellos estáis también vosotros, llamados por Cristo Jesús. A todos los de Roma, a quienes Dios ama y ha llamado a formar parte de los santos, os deseo la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

 


GUÍA: Pablo se presenta como siervo de Cristo, anunciador del Evangelio de Dios. Ha recibido el encargo y misión de que los gentiles respondan a la fe.  A todos nos desea gracia y paz. Veamos las palabras más importantes. ¿Qué nos dice cada una, a nosotros, hoy? Haz tu presentación por tu vida, tu forma de actuar. SILENCIO DE COMPRENSIÓN, DE RELACIONARLO CON TU SITUACIÓN, DE RESPUESTA.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (1,18-24):

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto.
Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: «Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa «Dios-con-nosotros».»
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.

 

GUÍA: María y José aparecen en escena. María ha recibido a su hijo. José está confuso. Acepta con dificultad, y acoge a María. Lo contemplamos, admiramos la obediencia, disponibilidad al plan de Dios. Los planes de Dios a veces son distintos de los nuestros. SILENCIO DE PRESENCIA AMOROSA, DE CONFIANZA, DE ACEPTACIÓN.

 

RECOGEMOS LOS PENSAMIENTOS, LOS SENTIMIENTOS VIVIDOS. LOS OFRECEMOS AL ESPÍRITU PARA QUE LOS HAGA REALIDAD.

 

INVOCAMOS A MARÍA Y LA ACOMPAÑAMOS EN SU CAMINO HACI BELÉN. HABLAMOS CON ELLA.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE AGRADECIENDO EL REGALO DE SU HIJO Y CON ÉL DECIMOS PAUSADAMENTE: PADRE NUESTRO…

 

CANTAMOS:

EL PUEBLO GIME DE DOLOR

1    El pueblo gime de dolor, VEN Y SÁLVANOS.

A Dios levanta su clamor, VEN Y SÁLVANOS.

OYE PADRE EL GRITO DE TU PUEBLO

OYE CRISTO, VEN Y SÁLVANOS.

camino
2    El pueblo está en esclavitud, VEN Y SÁLVANOS.

El pueblo clama libertad, VEN Y SÁLVANOS.

3    El pueblo empieza a caminar, VEN Y SÁLVANOS.

Vencida queda la opresión, VEN Y SÁLVANOS.

4    La marcha es dura, ciega el sol, VEN Y SÁLVANOS

Se acerca ya la redención, VEN Y SÁLVANOS.

 

https://www.youtube.com/watch?v=hMV1Y1rvQPM

 

viernes, 21 de noviembre de 2025

PASTOREARÁS A MI PUEBLO

 

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PASTOREARÁS A MI PUEBLO

 

GUÍA DE ORACIÓN 23-11-25, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

 

GUÍA: Es el domingo de Cristo Rey. El calendario cristiano termina con esta fiesta y el domingo siguiente comienza el Adviento. Hemos recorrido los misterios de la vida y muerte de Jesucristo. Esta fiesta nos une a la gloria de Cristo, Señor de la muerte y de la vida.  Como el rey David, es ungido para pastor de su pueblo. EN SILENCIO LE ADMIRAMOS, LE ACLAMAMOS Y NOS UNIMOS A ÉL.

 

Lectura del segundo libro de Samuel (5,1-3):

En aquellos días, todas las tribus de Israel se presentaron ante David en Hebron y le dijeron:
«Hueso tuyo y carne tuya somos. Desde hace tiempo, cuando Saúl reinaba sobre nosotros, eras tú el que dirigía las salidas y entradas de Israel. Por su parte, el Señor te ha dicho: “Tú pastorearás a mi pueblo Israel, tú serás el jefe de Israel”».
Los ancianos de Israel vinieron a ver al rey en Hebrón. El rey hizo una alianza con ellos en Hebrón, en presencia del Señor, y ellos le ungieron como rey de Israel.

 

GUÍA: Todas las tribus de Israel se presentaron a David para que fuera su rey. Los cristianos nos acercamos a Jesús y le aclamamos rey. Nuestra adhesión a él parte del Bautismo y se consolida a lo largo de la vida. Podemos descubrir la fuerza y el poder de su poder sobre nosotros. Confiamos en ti y queremos que seas nuestro rey. SILENCIO DE ELECCIÓN, DE COMPROMISO, DE FIDELIDAD.

 

Salmo

Sal 121,1-2.4-5

R/. Vamos alegres a la casa del Señor.

V/. Qué alegría cuando me dijeron:
¡«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R/.

V/. Allá suben las tribus, las tribus del Señor,

según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R/.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (1,12-20):

Hermanos:
Demos gracias a Dios Padre, que os ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz.
Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado al reino del Hijo de su amor,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
Él es imagen del Dios invisible,
primogénito de toda criatura;
porque en él fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres, visibles e invisibles.
Tronos y Dominaciones,
Principados y Potestades;
todo fue creado por él y para él.
Él es anterior a todo,
y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo.
Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud. Y por él y para él quiso reconciliar todas las cosas,
las del cielo y las de la tierra,
haciendo la paz por la sangre de su cruz.

 

GUÍA; Con San Pablo, damos gracias a Dios Padre que nos ha sacado de las tinieblas y nos ha trasladado al Reino de su Hijo. Somos miembros de ese Reino y formamos la gran asamblea de la Iglesi. Somos el cuerpo de Cristo porque él actúa en nosotros y porque continuamos su obra. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE CONFIANZA, DE SEGUIMIENTO.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (23,35-43):

En aquel tiempo, los magistrados hacían muecas a Jesús diciendo:
«A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido».
Se burlaban de él también los soldados, que se acercaban y le ofrecían vinagre, diciendo:
«Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo».
Había también por encima de él un letrero:
«Este es el rey de los judíos».
Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo:
«¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros».
Pero el otro, respondiéndole e increpándolo, le decía:
«¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha hecho nada malo».
Y decía:
«Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino».
Jesús le dijo:
«En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso».

a ti mismo y a nosotros».
Pero el otro, respondiéndole e increpándolo, le decía:
«¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha hecho nada malo».
Y decía:
«Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino».
Jesús le dijo:
«En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso».

 

GUÍA: Uno de los ladrones que mueren con Jesús le respeta y le dice: Acuérdate de mi cuando llegues a tu reino. Jesús le dice : Hoy estarás conmigo en el paraíso. Reinar con Jesús es reinar con su palabra, con sus mandamientos. Visualizamos la escena del Calvario y nos sentimos invitados al Reino de Dios. SILENCIO DE ESCUCHA, DE LLAMADA, DE CONSUELO.

 

 

CANTAMOS:

 

¡CÓMO LE CANTARÉ AL SEÑOR!

¡CÓMO LE CANTARÉ!

¡CÓMO LE CANTARÉ AL SEÑOR!

HOMBRE DE BARRO SOY.

 

1. Él está en los montes y en el mar.

El llena el silencio

de la noche en calma,

y camina en la ciudad.

 

2. Entre los arroyos de cristal;

las altas montañas,

las flores, los campos, dicen:

"Aquí Dios está".

 

3. No mira en el hombre su color,

ni mira el dinero,

es Padre de todos

y a todos quiere el Señor.

 

https://www.youtube.com/watch?v=BAwsIPCDb90 

 

jueves, 13 de noviembre de 2025

OS ILUMINARÁ UN SOL DE JUSTICIA

 

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OS ILUMINARÁ UN SOL DE JUSTICIA

 

GUÍA DE ORACIÓN 16-11-25 XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo C

GUÍA: Nos preparamos para orar, En el interior nos ponemos ante el Padre y reconocemos su gracia y su gloria en favor de la humanidad, y en favor de cada uno de nosotros. La mirada de misericordia nos rodea y protege. Su presencia nos eleva y nos salva. Jesús nos acompaña y nos reconoce como hermanos. El Espíritu Santo nos atrae y purifica. SILENCIO DE LUZ, DE CONOCIMIENTO, DE CERCANÍA.

 

Lectura de la profecía de Malaquias (3,19-20a):

 

HE aquí que llega el día, ardiente como un horno, en el que todos los orgullosos y malhechores serán como paja; los consumirá el día que está llegando, dice el Señor del universo, y no les dejará ni copa ni raíz.

Pero a vosotros, los que teméis mi nombre, os iluminará un sol de justicia y hallaréis salud a su sombra.

 

GUÍA: La luz del Altísimo nos ilumina y enciende en su búsqueda, en su ser. Él cubrirá las faltas y purificará todo mal en los corazones sinceros. Los que temen su nombre y viven en la fe, hallarán salud y paz. Ante estas promesas nos sentimos consolados y pedimos la misericordia que nos salva. SILENCIO DE ILUMINACIÓN, DE CONCORDIA, DE AMISTAD.

 

SALMO

Sal 97,5-6.7-9a.9bc

 

R/. El Señor llega para regir los pueblos con rectitud.

 

V/. Tañed la cítara para el Señor,

suenen los instrumentos:

con clarines y al son de trompetas,

aclamad al Rey y Señor. R/.

 

V/. Retumbe el mar y cuanto contiene,

la tierra y cuantos la habitan;

aplaudan los ríos,

aclamen los montes. R/.

 

V/. Al Señor, que llega

para regir la tierra.

Regirá el orbe con justicia

y los pueblos con rectitud. R/.

 

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (3,7-12):

 

Hermanos:

Ya sabéis vosotros cómo tenéis que imitar nuestro ejemplo: No vivimos entre vosotros sin trabajar, no comimos de balde el pan de nadie, sino que con cansancio y fatiga, día y noche, trabajamos a fin de no ser una carga para ninguno de vosotros.

No porque no tuviéramos derecho, sino para daros en nosotros un modelo que imitar.

Además, cuando estábamos entre vosotros, os mandábamos que si alguno no quiere trabajar, que no coma.

Porque nos hemos enterado de que algunos viven desordenadamente, sin trabajar, antes bien metiéndose en todo.

A esos les mandamos y exhortamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con sosiego para comer su propio pan.

 

GUÍA: Escuchamos con atención a Pablo que habla a los de Tesalónica. Les explica su forma de actuar y cómo trabaja para vivir sin depender de otra persona. Él ofrece su mensje, el evangelio de Jesús, para que vivan una vida digna y de cara a la voluntad de Dios. Que ganen el pan con su trabajo, que trabajen con sosiego para comer su propio pan. Reflexionamos sobre nuestra forma de vida y de compromiso. SILENCIO DE REFLEXIÓN, DE TOMA DE CONCIENCIA, DE SOLIDARIDAD.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (21,5-19):

En aquel tiempo, como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, Jesús les dijo:

«Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida».

Ellos le preguntaron:

«Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?».

Él dijo:

«Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: “Yo soy”, o bien: “Está llegando el tiempo”; no vayáis tras ellos.

Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico.

Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el fin no será enseguida».

Entonces les decía:

«Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países, hambres y pestes.

Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo.

Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto os servirá de ocasión para dar testimonio.

Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.

Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán a causa de mi nombre.

Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas».

 

GUÍA: Jesús habla del tiempo que vendrá. Serán perseguidos por causa de su nombre. Él les ayudará en la defensa. Con su perseverancia salvarán sus almas. La fe nos da una vida nueva de confianza y compromiso. Visualizamos cómo se realiza el transcurso de la Historia. El resistir en la fe, en la esperanza y en el amor hará crecer como personas y conseguirán los bienes futuros. SILENCIO DE VISIÓN, DE FE, DE ESPERANZA, DE AMOR.

 

RECIBIMOS AL ESPÍRITU QUE NOS FORTALECE.

 

PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS UN COMPROMISO.

 

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS

 

GLORIA A DIOS (Vamos hacia Ti...)

1. Vamos hacia Ti, Señor, Jesús,



seducidos por tu fiel amor.
Siempre confiando en tu palabra
que habla al corazón.
Junto a Ti, Señor, caminaremos,
sólo tu mirada bastará
y nos llenarás de tu alegría,
de gozo y de paz.

Gloria a Dios, gloria a Dios,
siempre serás nuestro Señor (bis)

2. Tú serás la luz de nuestra vida,
nos darás tu amor y tu perdón
Nos inundará con su presencia
tu Espíritu, Señor.
Crecerá en nosotros la esperanza,
viviremos en fraternidad
y proclamaremos por la tierra
que Tú eres nuestro Dios.

https://www.youtube.com/watch?v=mVRw48hyyUY

 

viernes, 31 de octubre de 2025

MI DIOS VIVE

 

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MI DIOS VIVE

GUÍA DE ORACIÓN, 02-11-25, CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS

 

GUÍA: Nos presentamos al Padre. Le decimos nuestro hacer y la vida de la semana. Agradecemos su presencia y le pedimos gracia para hacer la oración y estar en su compañía. Dejamos todas las cosas y nos centramos en lo que dice la Palabra de Dios. SILENCIO INTERIOR, EN FE, CONFIANZA Y AMOR.

 

Lectura del libro de Job. [19, 1. 23-27a]

Y Job respondió y dijo: ¡Ojalá se escribieran mis palabras!
Si se grabaran en un libro, con un cincel de hierro y estaño,
¡se tallarían para siempre en la piedra!
Yo sé que mi Redentor vive, y que al final de los días levantará mi piel en descomposición;
y yo, en mi carne, veré a Dios.
Yo mismo lo veré; mis ojos, y no los de otro, lo verán.

GUÍA: Oímos la voz de Job que en su oración y dolor acude a Dios y afianza su fe. Mi Dios vive, mi Dios levantará mi cuerpo y yo le veré. Nos unimos a estas palabras y aseguramos con fe que el Señor será fiel y nos sanará. Gracias por tu misericordia, por tu bondad que nos salva y nos redime de todo pecado. SILENCIO DE CONFIANZA, DE ENCUENTRO, DE PERDÓN.

 

Salmo

Sal 27(26)

R/ Creo que veré la bondad del Señor.

V/. El Señor es mi luz y mi salvación: *
¿a quién temeré?
El Señor es la fortaleza de mi vida: *
¿a quién temeré?

V/. Solo una cosa he pedido al Señor, solo eso busco: †
permanecer en la casa del Señor *
todos los días de mi vida,
contemplar la belleza del Señor *
y visitar su templo.

V/. Escucha, Señor, mi voz cuando clamo; *
ten piedad de mí y respóndeme.
Y buscaré tu rostro, Señor. *
No me escondas tu rostro.

V/. Pero yo creo que veré la bondad del Señor *
en la tierra de los vivos.
Espera en el Señor, †
sé valiente; y que tu corazón se fortalezca, *
y espera en el Señor.

 

Lectura de la carta del apóstol Pablo a los Romanos. [5, 5-11]

Hermanos: La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado. Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, murió en el momento señalado por los impíos. Porque difícilmente alguien moriría por un justo; tal vez alguien se atrevería a morir por un benefactor. Pero Dios demuestra su amor por nosotros en que, cuando aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. Por lo tanto, ahora, habiendo sido justificados por su sangre, seremos salvos por él de la ira. Porque si, siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. Y no solo eso, sino que también nos gloriamos en Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos sido reconciliados.

 

GUÍA: Hemos sido reconciliados con el Padre, por medio de su Hijo Jesucristo. Lo valoramos y reconocemos. Vemos el gran amor del Padre que nos entrega a Jesucristo para hacernos hijos amados. Contemplamos el hecho y aceptamos su amor derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo.  SILENCIO DE ACEPTACIÓN, DE VISIÓN, DE COMPROMISO.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5, 1-12a):

En aquel tiempo: Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña y, cuando se sentó, se le acercaron sus discípulos. Y él, abriendo su boca, les enseñaba, diciendo: Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos obtendrán misericordia. Bienaventurados los de corazón puro, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando os vituperen y os persigan, y cuando digan toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos.

 

GUÍA: Bienaventurados, felices porque de ellos será el reino de los cielos, serán consolados…Todo sufrimiento traerá consuelo, paz, justicia, alegría. Visualizamos la promesa de Jesús. Su palabra se cumplirá si vivimos unidos a su causa. Vivimos el día con esperanza y llevando alegría allí donde estamos. SILENCIO DE COMPRENSIÓN, DE FE, DE ESPERANZA.

 

 

RECIBIMOS AL ESPÍRITU QUE NOS FORTALECE.

PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS UN COMPROMISO.

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS

 

ACUÉRDATE DE JESUCRISTO

RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS.

ÉL ES NUESTRA SALVACIÓN,

NUESTRA GLORIA PARA SIEMPRE.

 

1. Si con Él morimos, viviremos con Él.

Si con Él sufrimos, reinaremos con Él.

 

2. En Él nuestras penas, en Él nuestro gozo.

En Él la esperanza, en Él nuestro amor.

 

3. En Él toda gracia, en él nuestra paz.

En Él nuestra gloria, en Él la salvación


https://www.youtube.com/watch?v=re4OFtr3l00

viernes, 24 de octubre de 2025

EL SEÑOR NO TARDARÁ

 

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EL SEÑOR NO TARDARÁ

 

GUÍA DE ORACIÓN, XXX Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo C

 

GUÍA:  Estamos ante ti, Señor, sentimos tu presencia en la vida y te damos gracias por ti y por todo lo que preparas en torno a ti. No tardarás. Estás con nosotros. En nuestra oración queremos abrirnos a tu voz y a tu voluntad de padre bueno, para todos sus hijos. Ven Espíritu Santo y condúcenos por tus sendas. SILENCIO DE TOMA DE CONCIENCIA, DE PRESENCIA, DE AMOR DE HIJOS.

 

Lectura del libro del Eclesiástico (35,12-14.16-18):

EL Señor es juez,
y para él no cuenta el prestigio de las personas.
Para él no hay acepción de personas en perjuicio del pobre,
sino que escucha la oración del oprimido.
No desdeña la súplica del huérfano,
ni a la viuda cuando se desahoga en su lamento.
Quien sirve de buena gana, es bien aceptado,
y su plegaria sube hasta las nubes.
La oración del humilde atraviesa las nubes,
y no se detiene hasta que alcanza su destino.
No desiste hasta que el Altísimo lo atiende,
juzga a los justos y les hace justicia.
El Señor no tardará.

 

GUÍA: Escuchamos tu Palabra. No hay diferencias en tu proceder. Nos amas. No alejas al pobre o das preferencia al rico. La oración del humilde atraviesa las nubes. Haces justicia en misericordia y nos salvas. Tu Espíritu es luz para nosotros y consuelo para los afligidos. Visualizamos nuestro camino y respuesta. Nos encaminamos hacia ti. SILENCIO DE COMPAÑÍA, DE CONFIANZA, DE FE.

 

Salmo

Sal 33,2-3.17-18.19.23

R/. El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó

V/. Bendigo al Señor en todo momento,

su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren R/.

V/. El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R/.

V/. El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
El Señor redime a sus siervos,
no será castigado quien se acoge a él. R/.

 

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo (4,6-8.16-18):

Querido hermano:
Yo estoy a punto de ser derramado en libación y el momento de mi partida es inminente.
He combatido el noble combate, he acabado la carrera, he conservado la fe.
Por lo demás, me está reservada la corona de la justicia, que el Señor, juez justo, me dará en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que hayan aguardado con amor su manifestación.
En mi primera defensa, nadie estuvo a mi lado, sino que todos me abandonaron. ¡No les sea tenido en cuenta!
Mas el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, a través de mí, se proclamara plenamente el mensaje y lo oyeran todas las naciones. Y fui librado de la boca del león.
El Señor me librará de toda obra mala y me salvará llevándome a su reino celestial.
A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

 

GUÍA: Pablo está preparado para su partida de este mundo. Su fe le lleva a confiar y a seguir el camino emprendido. Nuestras acciones nos preparan para vivir de acuerdo con lo que Dios quiere. Reflexionamos, dialogamos y actuamos. Confía. SILENCIO DE COMPRENSIÓN,DE INTERIORIZACIÓN, DE BÚSQUEDA.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (18,9-14):

En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola a algunos que se confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás:
«Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior:
“¡Oh Dios!, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”.
El publicano, en cambio, quedándose atrás, no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo:
“Oh Dios!, ten compasión de este pecador”.
Os digo que este bajó a su casa justificado, y aquel no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

 

GUÍA: Colócate en la escena, ¿con quién te identificas? ¿Eres más como el fariseo o como el publicano? Reconoce cómo oras: ¿Pides, exiges, o pides perdón y reconoces tus fallos? SILENCIO DE ENCUENTRO, DE PERDÓN, DE HUMILDAD.

 

PRESENTAMOS NUESTRA ORACIÓN, ABRIMOS EL CORAZÓN AL ESPÍRITU SANTO PARA RECIBIR SU ILUMINACIÓN.

HABLAMOS EN EL SILENCIO DEL CORAZÓN Y RECONOCEMOS LA PRESENCIA DEL DIOS MISERICORDIOSO.

INVOCAMOS A MARÍA, MADRE Y MAESTRA DE ORACIÓN. ESCUCHAMOS SU VOZ.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS:

 

Tú, Señor, que enciendes las estrellas, Tú, que al sol le das su resplandor,

Tú, que cuidas del pájaro perdido que va buscando un nido

guiado por tu amor.

 

Tú, que siembras rosas y trigales,

Tú, que al lirio vistes de esplendor,

nos proteges, Señor, con más cariño,

pues, quieres más a un niño

que al pájaro y la flor.

 

/ Padre bueno, Dios alegre

primavera y manantial;

Dios hermano, Dios amigo,

Padre nuestro celestial /2

 

Tú, Señor, que velas por el pobre

y al humilde das tu protección,

al que amas le ofreces un tesoro

que vale más que el oro,

le das tu corazón.

 

Tú, Señor, que alumbras mi camino,

Tú, que escuchas siempre mi oración,

en tu amor pongo yo mi confianza,

renace mi esperanza,

se acuna mi canción.

 

/ Padre bueno, Dios alegre

primavera y manantial;

Dios hermano, Dios amigo,

Padre nuestro celestial /2

 

Padre nuestro, Dios alegre.

 

Fuente:   https://youtu.be/l52C4xfk7g0

viernes, 10 de octubre de 2025

QUEDÓ LIMPIO

 

REZA Y COMPARTE

QUEDÓ LIMPIO

GUÍA DE ORACIÓN 12 -10-25, XXVIII Domingo Ordinario. Ciclo C.

 

GUÍA: Se nos presentan peticiones y agradecimiento. Una relación de confianza y de admitir al otro como regalo. Nos presentamos ante ti, señor. Somos los agraciados por tu benevolencia y compasión. Haznos agraciados, agradecidos a tu bondad, tu misericordia y amor. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO DE LA SITUACIÓN, DE HUMILDAD AMABLE, DE CONFIANZA SINCERA.

 

2 Reyes 5:14-17

 

14Bajó y se metió siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del hombre de Dios, y entonces su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio.

15Volvió con todo su acompañamiento adonde estaba el hombre de Dios, entró y se detuvo ante él diciendo:
—Reconozco ciertamente que no hay otro Dios en toda la tierra sino el Dios de Israel. Ahora, por favor, recibe un regalo de tu siervo.

16Le respondió:
—Vive el Señor en cuya presencia estoy, que no lo aceptaré. Le insistió para que lo aceptase, pero él rehusó.

17Dijo entonces Naamán:
—Pues si no, que se le conceda a tu siervo la carga de tierra de un par de mulas, pues tu siervo no ha de ofrecer holocausto ni sacrificio alguno a otros dioses, sino al Señor.

 

GUÍA: Naamán aunque se siente ofendido ante el profeta, cambia su gesto y humilde agradece a Dios y al profeta. Reconoce el don recibido. Se inclina ante Dios que le ha curado.  Nos unimos a los gestos que se presentan y son sentimos favorecidos por el Padre Dios. SILENCIO DE COMPROBACIÓN, DE CONFIANZA, DE OFRENDA.

 

SALMO RESPONSORIAL

Salmo 98:1-4

1Salmo.
Cantad al Señor un cántico nuevo porque ha hecho maravillas. Su diestra le ha salvado, su santo brazo.

2El Señor ha dado a conocer su salvación;
ha revelado su justicia a los ojos de las naciones.

3Se acordó de su misericordia y fidelidad
con la casa de Israel. Todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.

4Aclamad al Señor, la tierra entera;
gritad, cantad, entonad salmos.

 

2 Timoteo 2:8-13

 

8Acuérdate de Jesucristo resucitado de entre los muertos, descendiente de David, como predico en mi evangelio,

9por el que estoy sufriendo hasta verme entre cadenas como un malhechor: ¡pero la palabra de Dios no está encadenada!

10Por eso, todo lo soporto por los elegidos, para que también ellos alcancen la salvación, que está en Cristo Jesús, junto con la gloria eterna.

11Podéis estar seguros:
Si morimos con él, también viviremos con él;

12si perseveramos, también reinaremos con él;
si lo negamos, también él nos negará;

13si no somos fieles, él permanece fiel,
pues no puede negarse a sí mismo.

GUÍA: Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos.

 

  • Evangelio

Lucas 17:11-19

11Al ir de camino a Jerusalén, atravesaba los confines de Samaría y Galilea;

12y, cuando iba a entrar en un pueblo, le salieron al paso diez leprosos, que se detuvieron a distancia

13y le dijeron gritando:
—¡Jesús, Maestro, ten piedad de nosotros!

14Al verlos, les dijo:
—Id y presentaos a los sacerdotes. Y mientras iban quedaron limpios.

15Uno de ellos, al verse curado, se volvió glorificando a Dios a gritos,

16y fue a postrarse a sus pies dándole gracias. Y éste era samaritano.

17Ante lo cual dijo Jesús:
—¿No son diez los que han quedado limpios? Los otros nueve, ¿dónde están?

18¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?

19Y le dijo:
—Levántate y vete; tu fe te ha salvado.

 

GUÍA: Diez leprosos piden misericordia, son curados cuando va por el camino para presentarse a los sacerdotes, sólo uno vuelve a dar gracias. Es la escena que se repite a veces en la vida. Pedimos pero no damos las gracias o lo olvidamos con facilidad. Jesús, enséñanos a orar, a agradecer y reconocer que hemos sido favorecidos. SILENCIO DE REFLEXIÓN, DE RECONOCIMIENTO, DE GRACIAS.

 

RECIBIMOS AL ESPÍRITU QUE NOS FORTALECE.

PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS UN COMPROMISO.

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS

Gracias, Seño, por nuestra vida…


https://www.youtube.com/watch?v=jwceSu5MaVY