viernes, 19 de mayo de 2017

ME MANIFESTARÉ A ÉL


GUÍA DE ORACIÓN 21-05-17

GUÍA: Jesús se va a ir. Pero quiere quedarse con nosotros. Al que me ame, yo le amaré y me manifestaré a él. Nuestra oración hoy nos lleva a descubrir el amor que tenemos a Jesús y el que nos tiene él. Nos amó primero. ¿Qué hacemos de nuestra fe y amor? Si afirmamos nuestro amor, él se manifestará. Nos dejamos inundar por ese amor. SILENCIO AGRADECIDO, DE ACOGIDA Y ESCUCHA.

Del libro de los Hechos de los apóstoles (8,5-8.14-17):

En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaría y les predicaba a Cristo. El gentío unánimemente escuchaba con atención lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría. Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaría había recibido la palabra de Dios, enviaron a Pedro y a Juan; ellos bajaron hasta allí y oraron por ellos, para que recibieran el Espíritu Santo; pues aún no había bajado sobre ninguno; estaban solo bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.

GUÍA: Felipe predicaba a Cristo. El pueblo escuchaba con atención. Veían los signos que hacían. La ciudad se llenó de alegría. Pedro y Juan rezaron con ellos, les impusieron las manos y recibían el Espíritu Santo. Es un itinerario de acción para los apóstoles. Vayamos haciéndolo. Puede ser el itinerario de nuestra oración:
·                       Escuchar con atención.
·                        

Ver los signos realizados en los otros y en nosotros mismos.

·         Alegría, rezar, imponer las manos.

·         Y el Espíritu se hace presente.

Sigamos estos pasos, los hacemos en nosotros, y recibamos el Espíritu. 

SILENCIO DE ATENCIÓN, ESCUCHA, CONTEMPLACIÓN, GOZO, UNIÓN A LA PALABRA, ACEPTACIÓN DEL ESPÍRITU.

 De la primera carta del apóstol san Pedro (3,1.15-18):

Queridos hermanos: Glorificad a Cristo el Señor en vuestros corazones, dispuestos siempre para dar explicación a todo el que os pida una razón de vuestra esperanza, pero con delicadeza y con respeto, teniendo buena conciencia, para que, cuando os calumnien, queden en ridículo los que atentan contra vuestra buena conducta en Cristo.
Pues es mejor sufrir haciendo el bien, si así lo quiere Dios, que sufrir haciendo el mal.
Porque también Cristo sufrió su pasión, de una vez para siempre, por los pecados, el justo por los injustos, para conduciros a Dios. Muerto en la carne pero vivificado en el Espíritu.

GUÍA: Glorificad a Cristo en el corazón. Dad razón de vuestra esperanza, con mansedumbre, respeto y buena conciencia, para que quede manifiesta vuestra buena conducta en Cristo. Él murió en la carne y volvió a la vida por  el Espíritu.
Recorramos el camino que Pedro propone. Hagámoslo en el interior y admiremos la obra del Espíritu. Él pasó de la muerte a la vida y quiere que pasemos del pecado a la gracia. 

SILENCIO PARA GLORIFICAR A DIOS, DAR RAZÓN DE NUESTRA FE  Y ESPERANZA, RECIBIR EL Espíritu, que nos transforma en vida nueva.

Del santo evangelio según san Juan (14,15-21):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque. no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque mora con vosotros y está en vosotros. No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».

GUÍA: Nos situamos ante Jesús y el Padre. ¿Guardamos los mandamientos? ¿Conocemos a Jesús y al Padre? ¿Le amamos? Jesús nos dice: El que me ama será amado por mi Padre, yo lo amaré y me manifestaré a él. En nuestro interior damos respuesta a las preguntas y nos sentimos amados por Jesús y el Padre en el Espíritu. SILENCIO DE PRESENCIA, AMOR Y MANIFESTACIÓN.

RECOGEMOS NUESTRA ORACIÓN, subrayamos una frase para recordar.

OFRECEMOS, AGRADECEMOS, PEDIMOS, PROPONEMOS

INVOCAMOS A MARÍA, que acompañe nuestro día

PADRE NUESTRO con Jesús y con la humanidad.

CANTAMOS
Amor es vida, vida es alegría;
quien nunca amó vivió sin ilusión.
Alegres cantan sus melodías, 
las ansiedades del corazón (bis)
CORO
Alegre estoy, cantando voy,
este es el día que hizo el señor. (bis)
Cuando recuerdo aquel amor divino,
que siendo Dios, al suelo descendió,
mi alma canta, mi alma goza,
porque la vida me dio el señor  (bis)
CORO
Yo soy feliz por cada día nuevo,
por la ilusión de ver amanecer,
por las estrellas y por el cielo,
por la alegría de renacer (bis)
CORO
Por los caminos áridos del mundo,
busco la huella de un amor feliz.
Soy peregrino, soy vagabundo,
un cielo eterno brilla hoy en mí (bis)
CORO




6 comentarios:

  1. Jesús nos atrae hacia él. La oración tiene su misterio. Introdúcete en ella y verás los efectos. Buena semana.

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  2. Ha habido problema con la técnica. Estuvimos bloqueados. Gracias por darnos de nuevo la entrada.

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  3. "pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros" Estamos en el objetivo de Jesús. Ser amados por e Padre y por el Espíritu. Recibamos su presencia.

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  4. "Me manifestaré a él" Hemos oído bien. Jesús mismo se manifestará. Abramos el corazón y en el silencio recibiremos su don.

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  5. "mi alma canta, mi alma goza, porque la vida me dio el Señor" Agradecemos el don de la vida y la presencia de Dios en ella.

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  6. "oraron por ellos, para que recibieran el Espíritu Santo" La Iglesia sigue orando par implorar ese mismo Espíritu. Que baje sobre nosotros y nos llene de sus dones.

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