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viernes, 6 de julio de 2018

HUBO UN HOMBRE PROFETA



 
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HUBO  UN  HOMBRE  PROFETA

GUÍA DE ORACIÓN 08-07-18

GUÍA: La oración nos habla de Dios, el profeta y el pueblo. En nuestro interior, nos dirigimos a Dios  Padre, Hijo y Espíritu.




¿Cuáles son nuestros sentimientos? Pedimos luz, presencia, verdad. Dejamos que nuestras palabras expresen lo que siente el corazón y la fe.  Escuchemos qué nos hace sentir el Padre, qué nos comunica Jesús, Palabra del Padre, el Hijo;  cómo se hace presente el  Espíritu. SILENCIO DE PRESENCIA, RECONOCIMIENTO, ESCUCHA

De la profecía de Ezequiel (2,2-5):

En aquellos días, el espíritu entró en mí, me puso en pie, y oí que me decía: «Hijo de Adán, yo te envío a los israelitas, a un pueblo rebelde que se ha rebelado contra mí. Sus padres y ellos me han ofendido hasta el presente día. También los hijos son testarudos y obstinados; a ellos te envío para que les digas: "Esto dice el Señor." Ellos, te hagan caso o no te hagan caso, pues son un pueblo rebelde, sabrán que hubo un profeta en medio de ellos.»

 GUÍA: “Sabrán que hubo un profeta en medio  de ellos”. Dios se manifestó por medio de hombres y mujeres. Dios y el profeta llaman a la conversión. El pueblo ha de reconocer esta llamada y reconocer al Dios vivo, recibir su anuncio y transformar la propia vida, según los mandatos dados.
El Espíritu de Dios entra en el profeta y le envía al pueblo de Dios.
Estamos aquí, ante el Dios vivo. Recibimos también su palabra como parte de ese pueblo que ha de convertirse.
La recibimos como profeta enviado. Todos somos pueblo y somos enviados. ¿Qué podemos decir o hacer en cada uno de los dos casos? SILENCIO DE TOMA DE CONCIENCIA, DE CONVERSIÓN, DE ENVÍO

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (12,7b-10):

Para que no tenga soberbia, me han metido una espina en la carne: un ángel de Satanás que me apalea, para que no sea soberbio. Tres veces he pedido al Señor verme libre de él; y me ha respondido: «Te basta mi gracia; la fuerza se realiza en la debilidad.» Por eso, muy a gusto presumo de mis debilidades, porque así residirá en mí la fuerza de Cristo. Por eso, vivo contento en medio de mis debilidades, de los insultos, las privaciones, las persecuciones y las dificultades sufridas por Cristo. Porque, cuando soy débil, entonces soy fuerte.

GUÍA: San Pablo, gran anunciador del Evangelio, siente en sí la fuerza de Cristo y la debilidad experimentada cada día.  Fuerza de Dios y negatividad de la persona: su gente, relaciones y vida personal. Todo un reflejo del campo en que se mueve. Pero la fuerza de Cristo habita en él. Confía: Te basta mi gracia.
Nuestra vida de fe y de Evangelio, posiblemente, se vea reflejada aquí. Escuchamos y confiamos. SILENCIO DE ATENCIÓN, IDENTIFICACIÓN, CONFIANZA.


Del santo evangelio según san Marcos (6,1-6):

En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos.
Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: «¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?»
Y esto les resultaba escandaloso.
Jesús les decía: «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.»
No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

 GUÍA: Jesús ve que desconfían de él.  Visualizamos: No puede hacer milagros, por su falta de fe. Sigue curando y enseñando.
Analizamos nuestra vida, nuestra  situación de fe, de escucha, en lo que se refiere a la relación con Jesús, en nuestra respuesta y aceptación de su palabra. SILENCIO DE ANÁLISIS, ACEPTACIÓN, RESPUESTA.

¿CON QUÉ NOS QUEDAMOS? UNA FRASE PARA RECORDARLO.

AGRADECEMOS, OFRECEMOS, PEDIMOS, ALABAMOS

INVOCAMOS A MARÍA AUXILIADORA DE LA HUMANIDAD

NOS DIRIGIMOS AL PADRE JUNTO CON JESÚS: PADRE NUESTRO

CANTAMOS: El viñador

1. Por los caminos sedientos de luz,
levantándose antes que el sol,
hacia los campos que lejos están
muy temprano se va el viñador.

No se detiene en su caminar
No le asusta la sed ni el calor.
Hay una viña que quiere cuidar
Una viña que es todo su amor

DIOS ES TU AMIGO, EL VIÑADOR
EL QUE TE CUIDA DE SOL A SOL
DIOS ES TU AMIGO, EL VIÑADOR
EL QUE TE PIDE FRUTOS DE AMOR

2. Él te protege con un valladar
Levantado en tu derredor
Quita del alma las piedras del mal
Y ha elegido la cepa mejor

Limpia los surcos con todo su afán
Y los riega con sangre y sudor
Dime si puede hacer algo más
Por su viña el viñador. [ESTRIBILLO]

3. Por los caminos sedientos de luz
Levantándose antes que el sol
Hacia los campos que lejos están
Muy temprano se va el viñador

Sólo racimos de amargo sabor
Ha encontrado en tu corazón
Dime si puede hacer algo más
Por su viña el viñador.[ESTRIBILLO]