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viernes, 17 de mayo de 2019

MORADA DE DIOS


REZA Y COMPARTE

MORADA DE DIOS

GUÍA DE ORACIÓN 19-05-19
GUÍA: Estamos ante ti, Señor. Tu  presencia, como lluvia benéfica, nos empapa y protege.  Espìritu Santo y Jesús, venid con nosotros y renovad  nuestra fe, nuestros sentimientos, nuestra oración. Sois paz en la lucha, consuelo en la tristeza, esperanza en el camino. Os acogemos. SILENCIO DE PAZ, DE CONSUELO, DE ESPERANZA.

 Del libro de los Hechos de los apóstoles (14,21b-27):

En aquellos días, Pablo y Bernabé volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, animando a los discípulos y exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios. En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Predicaron en Perge, bajaron a Atalía y allí se embarcaron para Antioquía, de donde los habían enviado, con la gracia de Dios, a la misión que acababan de cumplir. Al llegar, reunieron a la Iglesia, les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe.

GUÍA: Pablo y Bernabé han sido enviados en viaje apostólico. Listra, Iconio, Antioquía …reciben sus palabras y sus recomendaciones. Los confortan en la fe. Las comunidades de cristianos van creciendo en la tierra de los  gentiles, no judíos. La obra de Dios se abre paso y se organizan las iglesias. ¿Hacemos presente hoy el Espíritu de Jesús? Que seamos buenos testigos  y transmisores del Evangelio. SILENCIO DE ACOGIDA, DE ACEPTACIÓN, DE COMPROMISO.

Del libro del Apocalipsis (21,1-5a):

Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra han pasado, y el mar ya no existe. Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, enviada por Dios, arreglada como una novia que se adorna para su esposo. Y escuché una voz potente que decía desde el trono: «Ésta es la morada de Dios con los hombres: acamparé entre ellos. Ellos serán su pueblo, y Dios estará con ellos y será su Dios. Enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Porque el primer mundo ha pasado.»
Y el que estaba sentado en el trono dijo: «Todo lo hago nuevo.»


GUÍA:  La nueva Jerusalén, engalanada para el esposo. Morada de Dios entre los hombres. Escogida para Dios. Ella será su pueblo. La gloria del Señor hace nuevas todas las cosas. Si lo trasladamos a cada persona, podemos ver cómo Dios se manifiesta en quien escucha y realiza su palabra, también en nosotros.  SILENCIO DE ADMIRACIÓN, AGRADECIMIENTO, PETICIÓN.

Del santo evangelio según san Juan (13,31-33a.34-35):

Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en si mismo: pronto lo glorificará. Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros.»
GUÍA: Ahora es glorificado el Hijo del hombre. Jesús está abierto a la gloria del Padre, a su voluntad. Lo contemplamos en su total donación. Lo adoramos y le damos gracias. Escuchamos  sus palabras: Os doy un mandamiento nuevo: Que os améis unos a otros como yo os he amado. Esto será el distintivo de nuestro ser cristiano. ¿Lo vivimos con intensidad?.  Jesús , enséñanos a amarnos unos a otros. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE PETICIÓN DE AMOR.

RECOGEMOS LA ORACIÓN RECORDANDO UNA FRASE.

ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, OFRECEMOS, PEDIMOS.

INVOCAMOS A MARÍA, MADRE Y MAESTRA DE ORACIÓN.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO.

CANTAMOS
Todos unidos formando un solo cuerpo,
un pueblo que en la Pascua nació;
miembros de Cristo en sangre redimidos:
¡Iglesia peregrina de Dios!

Vive en nosotros la fuerza del Espíritu
que el Hijo desde el Padre envió,
Él nos empuja, nos guía y alimenta:
¡Iglesia peregrina de Dios!

SOMOS EN LA TIERRA 
SEMILLA DE OTRO REINO,
SOMOS TESTIMONIO DE AMOR,
/ PAZ PARA LAS GUERRAS Y LUZ
ENTRE LAS SOMBRAS:
¡IGLESIA PEREGRINA DE DIOS! / (2)

Rugen tormentas y a veces nuestra barca
parece que ha perdido el timón,
miras con miedo, no tienes confianza:
¡Iglesia peregrina de Dios!

Una esperanza nos llena de alegría,
presencia que el Señor prometió;
vamos cantando, Él viene con nosotros:
¡Iglesia peregrina de Dios!
ESTRIBILLO.
Todos nacidos en un solo bautismo,
unidos en la misma comunión,
todos viviendo en una misma casa:
¡Iglesia peregrina de Dios!

Todos prendidos en una misma suerte,
ligados a la misma salvación;
somos un cuerpo y Cristo es la cabeza:
¡Iglesia peregrina de Dios!
ESTRIBILLO.


Letra y música: Cesáreo Gabaráin





viernes, 12 de mayo de 2017

SOMOS UNO

  





GUÍA DE ORACIÓN 14-05-17

GUÍA: La oración de hoy quiere llevarnos a una mayor comprensión del misterio de Jesús, Dios y hombre. Su palabra va extendiéndose  por medio de los discípulos. La fe de los creyentes aumenta y se robustece.  La piedra rechazada es ahora la piedra angular. Somos uno, el Padre y yo, dice Jesús. Dejamos que la Palabra de Dios se pose en nuestra conciencia  y enraíce nuestra fe.  SILENCIO PARA PROFUNDIZAR, CREER, ADORAR.

Del libro de los Hechos de los apóstoles (6,1-7):

EN aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, porque en el servicio diario no se atendía a sus viudas. Los Doce, convocando a la asamblea de los discípulos, dijeron:
«No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos del servicio de las mesas. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta tarea; nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra».
La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo; a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando.
La palabra de Dios iba creciendo y en Jerusalén se multiplicaba el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.

GUÍA: Jesús está en el centro de nuestra oración. Él es quien los une y los convoca. Él les da libertad para creer y les da libertad para exponer sus opiniones. Los apóstoles acogen las opiniones y después de rezar deciden. Es el discernimiento, el ponerse ante Jesús lo que les ayuda a buscar soluciones. Nuestra vida se encuentra con opiniones, con dilemas que resolver y decisiones que tomar. En nuestro interior vemos cómo actuamos y decidimos. ¿Es Jesús y su Palabra la que nos ilumina y orienta? SILENCIO DE REFLEXIÓN, ENCUENTRO, ANÁLISIS.



De la primera carta del apóstol san Pedro (2,4-9):

Queridos hermanos:
Acercándoos al Señor, piedra viva rechazada por los hombres, pero elegida y preciosa para Dios, también vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción de una casa espiritual para un sacerdocio santo, a fin de ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo.
Por eso se dice en la Escritura:
«Mira, pongo en Sion una piedra angular, elegida y preciosa;
quien cree en ella no queda defraudado».
Para vosotros, pues, los creyentes, ella es el honor, pero para los incrédulos «la piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular», y también «piedra de choque y roca de estrellarse»; y ellos chocan al despreciar la palabra. A eso precisamente estaban expuestos.
Vosotros, en cambio, sois un linaje elegido, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las proezas del que os llamó de las tinieblas a su luz maravillosa.


GUÍA: También vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción de la casa espiritual de Dios. Podemos acoger la piedra angular que es Cristo o rechazarla. Es nuestra decisión. Pero somos elegidos por el Padre para ser linaje elegido, sacerdocio real, nación santa. Nos llamó para que anunciásemos sus proezas, su victoria sobre la muerte, su paso de las tinieblas a la luz maravillosa. Necesitamos asumir nuestra misión. Nos disponemos a silenciar lo que no sea el encuentro con Jesús. SILENCIO DE ENCUENTRO, DE LUZ, Y ESPERANZA


 Del santo evangelio según san Juan (14,1-12):         

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».
Tomás le dice:
«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».
Jesús le responde:
«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica:
«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre».


GUÍA: Jesús nos presenta al Padre, la acción y unión con el Hijo. En el interior oímos  sus palabras, las comprendemos y valoramos. ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí? Admiramos esta unión y las obras que el Padre hace en el mismo Jesucristo. Escuchamos: el que cree en mí, también hará las obras que yo hago. ¡Cuánta fe necesitamos! Con Felipe reconocemos al Señor, le exponemos nuestra situación y fe. SILENCIO PARA COMPRENDER, ACOGER, ADENTRARNOS EN JESÚS.
SINTETIZAMOS LA ORACIÓN para recordar.

OFRECEMOS, AGRADECEMOS, PEDIMOS, COMPROMISO

INVOCAMOS A MARÍA nuestra Madre.

PADRE NUESTRO con Jesús y con toda la humanidad.

CANTAMOS

IGLESIA PEREGRINA

Todos unidos formando un solo cuerpo, 
un pueblo que en la pascua nació, 
miembros de Cristo en sangre redimidos, 
iglesia peregrina de Dios. 

Vive en nosotros la fuerza del Espíritu, 
que el Hijo desde el Padre envió, 
el nos empuja nos guía y alimenta, 
iglesia peregrina de Dios. 

SOMOS EN LA TIERRA 
SEMILLA DE OTRO REINO 
SOMOS TESTIMONIO DE AMOR: 
PAZ PARA LAS GUERRAS 
Y LUZ ENTRE LAS SOMBRAS 
IGLESIA PEREGRINA DE DIOS 

Rugen tormentas, 
y a veces nuestra barca, 
parece que ha perdido el timón,
 miras con miedo y no tienes confianza
 iglesia peregrina de Dios. 




martes, 14 de febrero de 2017

CARTA DE PAPA FRANCISCO A LOS JÓVENES






CARTA DEL 

PAPA FRANCISCO

A LOS JÓVENES


ANUNCIO de   un



           "Sínodo de los  Obispos,  sobre los jóvenes"                                                                         

 ….En Cracovia, durante la apertura de la última Jornada Mundial de la Juventud, les pregunté varias veces:

 «Las cosas, ¿se pueden cambiar?». Y ustedes exclamaron juntos a gran voz «sí». Esa es una respuesta que nace de un corazón joven que no soporta la injusticia y no puede doblegarse a la cultura del descarte, ni ceder ante la globalización de la indiferencia.

        ¡Escuchen ese grito que viene de lo más íntimo! También cuando adviertan, como el profeta Jeremías, la inexperiencia propia de la joven edad, Dios los estimula a ir donde Él los envía: «No les tengas miedo, que contigo estoy para salvarte» (Jer 1,8).

         Un mundo mejor se construye también gracias a ustedes, que siempre desean cambiar y ser generosos. No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les sugiere opciones audaces, no pierdan tiempo cuando la conciencia les pida arriesgar para seguir al Maestro.

        También la Iglesia desea ponerse a la escucha de la voz, de la sensibilidad, de la fe de cada uno; así como también de las dudas y las críticas. Hagan sentir a todos el grito de ustedes, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores. San Benito recomendaba a los abades consultar también a los jóvenes antes de cada decisión importante, porque «muchas veces el Señor revela al más joven lo que es mejor» (Regla de San Benito III, 3).


 
         Así, también a través del camino de este Sínodo, yo y mis hermanos Obispos queremos contribuir cada vez más a vuestro gozo (cfr. 2 Cor 1,24). Los proteja María de Nazaret, una joven como ustedes a quien Dios ha dirigido su mirada amorosa, para que los tome de la mano y los guíe a la alegría de un ¡heme aquí! pleno y generoso (cfr. Lc 1,38).

         Con paternal afecto,
FRANCISCO


RESPUESTA: Escribe tu carta al Papa. ¿Qué le puedes comentar?



miércoles, 1 de febrero de 2017

¿QUÉ ES LA EUCARISTÍA?




                                     EUCARISTÍA


                 ¿Qué es la Eucaristía?




En los primeros tiempos de la Iglesia, los Hechos de los apóstoles nos presentan una comunidad que se reunía para la enseñanza de los Apóstoles, la comunión, la fracción del pan y la oración.

La Iglesia sigue reuniéndose para estos momentos: Eucaristía, enseñanza del Evangelio y vida cristiana, la oración, los sacramentos.

Al instituir al Eucaristía, Jesús ofrece su cuerpo y su sangre, adelantando el tiempo del Calvario. En el sacrificio sacramental se ofrece al Padre,  aquel primer Jueves Santo y se ofrece en el pan y el vino en cada Eucaristía sobre el altar.

La Eucaristía es por tanto  Sacrificio.

Se celebró en la Cena Pascual y se entrega para ser alimento. Decimos que es Banquete, en torno a la mesa del altar.

También es presencia, puesto que Jesús está en el pan y en el vino. Es presencia del Hijo de Dios que se ofrece al Padre y que se ofrece como pan y vino, a sus hermanos. Su estar en las especies sacramentales nos acompaña en el viaje de la vida y también en el viaje hacia el más allá, como viático.

En el sagrario queda como presencia, amigo, hermano. La iglesia apoya la devoción de las visitas al Santísimo, favoreciendo un crecimiento en la fe, por medio de su compañía,  la oración y adoración. También es presencia en la persona que le recibe en la Comunión. Presencia que con el Espíritu, da gloria al Padre, y cuida de los hermanos.

Muchos sagrarios son visitados por los fieles, pero muchos quedan solos en las iglesias. Favorecer las visitas y compañía a Jesús Sacramentado en todas las capillas y sagrarios del mundo, es tarea cristiana y de adoradores que aman, agradecen, piden gracia para el mundo, junto con Jesús.

Es Sacramento también. Los signos del pan y el vino alimentan la vida cristiana por la fe, la comunión. El cristiano por su fe y la Eucaristía se transforma en el cuerpo de Cristo, como decía San Pablo. 

Es tiempo de interiorizar la fe de la Iglesia.
Es tiempo de vivir la fe que nos dio el Bautismo. 

SACRIFICIO

 BANQUETE 

PRESENCIA  
       
 SACRAMENTO


                                                 EUCARISTÍA