ORACIÓN
27-09-15
GUÍA: Vamos a rezar, a hablar con Dios junto con Moisés. Hoy, en el desierto
caminamos con los israelitas. Llegamos al monte donde está Moisés para hablar
con Dios. En el monte, en la nube, el
Espíritu de Dios se hace presente. Se comunica a Moisés y a los que estaban con
él. Hoy estamos aquí Señor contigo. Queremos oír tu voz. Ábrenos el oído para
que tu Palabra nos impregne y cale como la lluvia cae sobre la tierra.
Silenciamos todo lo que nos agita y nos abrimos al Espíritu de Dios. Silencio pacificador.
Del libro de
los Números (11,25-29):
El Señor bajó en la nube y habló a Moisés; tomó parte del espíritu que había en él y se lo pasó a los setenta ancianos. Cuando el espíritu de Moisés se posó sobre ellos, comenzaron a profetizar, pero esto no volvió a repetirse. Dos de ellos se habían quedado en el campamento, uno se llamaba Eldad y otro Medad. Aunque estaban entre los elegidos, no habían acudido a la tienda. Pero el espíritu vino también sobre ellos y se pusieron a profetizar en el campamento.
Un muchacho corrió a decir a Moisés: «Eldad y Medad están profetizando en el campamento.»
Josué, hijo de Nun, ayudante de Moisés desde joven, intervino diciendo: «¡Señor mío, Moisés, prohíbeselo!»
Moisés replicó: «¿Tienes celos por mí? ¡Ojalá que todo el pueblo profetizara y el Señor infundiera en todos su espíritu!»
El Señor bajó en la nube y habló a Moisés; tomó parte del espíritu que había en él y se lo pasó a los setenta ancianos. Cuando el espíritu de Moisés se posó sobre ellos, comenzaron a profetizar, pero esto no volvió a repetirse. Dos de ellos se habían quedado en el campamento, uno se llamaba Eldad y otro Medad. Aunque estaban entre los elegidos, no habían acudido a la tienda. Pero el espíritu vino también sobre ellos y se pusieron a profetizar en el campamento.
Un muchacho corrió a decir a Moisés: «Eldad y Medad están profetizando en el campamento.»
Josué, hijo de Nun, ayudante de Moisés desde joven, intervino diciendo: «¡Señor mío, Moisés, prohíbeselo!»
Moisés replicó: «¿Tienes celos por mí? ¡Ojalá que todo el pueblo profetizara y el Señor infundiera en todos su espíritu!»
GUÍA: ¿Qué nos dices hoy, Señor? El Señor baja a la nube. Habla a Moisés.
Bajas a nuestro pequeño templo interior y nos hablas. Queremos escucharte. El
Señor da parte del espíritu de Moisés a sus elegidos. Él se comparte con todos
nosotros. Nos da su Espíritu. Ven Señor, llena al alma de tus fieles.
Enciéndenos en tu amor. Damos gracias por su presencia. Damos gracias por comunicarse
con nosotros. Pedimos su gracia para todos los hombres y mujeres del mundo. Que
el Señor infunda en todos su Espíritu. Silencio
de admiración y acogida.
De la carta de Santiago (5,1-6):
Vosotros los ricos, gemid y llorad ante las desgracias que se os avecinan. Vuestra riqueza está podrida y vuestros vestidos son pasto de la polilla. Vuestro oro y vuestra plata están oxidados y este óxido será un testimonio contra vosotros y corroerá vuestras carnes como fuego. ¿Para qué amontonar riquezas si estamos en los últimos días? Mirad, el jornal de los obreros que segaron vuestros campos y ha sido retenido por vosotros está clamando y los gritos de los segadores están llegando a oídos del Señor todopoderoso. En la tierra habéis vivido lujosamente y os habéis entregado al placer; con ello habéis engordado para el día de la matanza. Habéis condenado, habéis asesinado al inocente, y ya no os ofrece resistencia.
Vosotros los ricos, gemid y llorad ante las desgracias que se os avecinan. Vuestra riqueza está podrida y vuestros vestidos son pasto de la polilla. Vuestro oro y vuestra plata están oxidados y este óxido será un testimonio contra vosotros y corroerá vuestras carnes como fuego. ¿Para qué amontonar riquezas si estamos en los últimos días? Mirad, el jornal de los obreros que segaron vuestros campos y ha sido retenido por vosotros está clamando y los gritos de los segadores están llegando a oídos del Señor todopoderoso. En la tierra habéis vivido lujosamente y os habéis entregado al placer; con ello habéis engordado para el día de la matanza. Habéis condenado, habéis asesinado al inocente, y ya no os ofrece resistencia.
GUÍA: La Palabra enfoca a los ricos que oprimen al inocente, que abusan de
él. Veamos nuestras actitudes. ¿Estamos entre los que ofenden a los otros?¿
Actuamos como los ricos que dice Santiago?¿Somos los poderosos para aquellos
que dependen de nosotros?. En silencio pedimos perdón por nuestros momentos
malos y gracia para enderezar lo que hay de torcido en nuestra vida. Silencio para el perdón y la conversión.

En aquel tiempo, Juan dijo a Jesús: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, porque no es de nuestro grupo.»
Jesús replicó: «No se lo prohibáis, porque nadie que haga un milagro en mi nombre puede luego hablar mal de mí. Pues el que no está contra nosotros está a favor nuestro. Os aseguro que el que os dé a beber un vaso de agua porque sois del Mesías no quedará sin recompensa. Al que sea ocasión de pecado para uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran del cuello una piedra de molino y lo echaran al mar. Y si tu mano es ocasión de pecado para ti, córtatela. Más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al fuego eterno que no se extingue. Y si tu pie es ocasión de pecado para ti, córtatelo. Más te vale entrar cojo en la vida, que ser arrojado con los dos pies al fuego eterno. Y si tu ojo es ocasión de pecado para ti, sácatelo. Más te vale entrar tuerto en el reino de Dios que ser arrojado con los dos ojos al fuego eterno, donde el gusano que roe no muere y el fuego no se extingue.»
GUÍA: Tomados por la Palabra, sentimos su acción sobre nosotros. ¿Qué nos
dice? Por una parte Jesús acoge al que hace milagros en su nombre. Se fía de él
y espera que sea de los suyos. Todo el bien que hacemos está impulsado por
Dios. Reconozcamos que otros también lo pueden hacer y ser movidos por el mismo
Espíritu. Agradecemos al Señor su obra a través de nosotros y a nuestro
alrededor.
Por otra parte no quiere que seamos ocasión de
pecado para otros. El respeto a la persona merece que se dejen otras cosas
aunque sean muy valiosas para nosotros. Silencio contemplativo.
PRESENTACIÓN DE PETICIONES
COMENTARIO DE ALGUNA FRASE
UNIDOS EN LA RECITACIÓN
DEL PADRE NUESTRO
MARÍA NOS ENSEÑA A ORAR Y NOS ACOMPAÑA La hacemos presente en nuestro
silencio y escuchamos su oración
Mientras recorres la
vida, tú nunca solo estás, contigo por el camino, Santa María va./Ven con
nosotros a caminar, Santa María, ven. (bis) / Aunque digan algunos que nada
puede cambiar, lucha por un mundo nuevo, lucha por la verdad. Ven./ Si por el
mundo los hombres sin conocerse van, no niegues nunca tu mano al que contigo
está./ Ven con. Aunque parezcan tus
pasos inútil caminar, tú vas
haciendo camino, otros los seguirán. Ven