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martes, 31 de marzo de 2020

EVENTO Lo digo y lo hago



 REZA Y COMPARTE

EVENTO Lo digo y lo hago


Te ofrecemos el resumen del Evento de Oración sobre Lo digo y lo hago. 
Síguelo y disfruta del camino.


      1. Estamos a punto de comenzar el evento Oración Grupo Reza y Comparte. Vamos haciendo silencio interior. Reconocemos al Padre Dios, a Jesús, su Hijo y al Espíritu. Creemos, y agradecemos.

       2. Las Lecturas están aquí. Puedes leerlas, según se va indicando.
https://rezaycomparte.blogspot.com/…/03/lo-digo-y-lo-hago.h…
       REZAYCOMPARTE.BLOGSPOT.COM
       LO DIGO Y LO HAGO

       3. "Lo digo y lo hago" nos hace pensar en la fidelidad de Dios. Abrirá los sepulcros: El sepulcro de Lázaro y los sepulcros que contienen todo pecado. Ante el Padre nos sentimos purificados por Jesús. Su sacrificio en la cruz nos limpia de todo pecado. Lo visualizamos y agradecemos.
        4. "Os infundiré mi espíritu, y viviréis". ¿Qué podemos decir? Sólo el espíritu puede hacernos camino en la vida y día a día. Dejamos espacio par conocer esa presencia y camino.
  
        5. "vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu", nos dice San Pablo. Por el Espíritu nuestra vida va creciendo en sabiduría y en gracia. Reconozcamos que él puede hacerlo y nosotros lo necesitamos. Con él la vida se va haciendo. ¿Es así? Motivos?

         6. " el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros." Nos sigue educando en el conocimiento del Padre y del Espíritu. Dejar que nuestros cuerpos mortales sean vivificados. Una nueva vida se nos da. ¿La acogemos? ¿Cómo?

         7. "Nuestro actuar es fruto de ese mismo Espíritu". Pensamientos, sentimientos, acciones se van modelando en el Espíritu. Llegan a estar impregnados de él. Le presentamos nuestros intereses y deseos, temores y esperanzas y se los ofrecemos para que sean transformados.

         8. «Señor, tu amigo está enfermo.»Se lo dicen a Jesús. Él sigue su camino y deja que pase un tiempo. Luego va a verle. Sabe que esta enfermedad glorificará a su Padre Dios. En paralelo comparamos nuestra oración nos sumergimos en la escena y buscamos lo que nos hace falta. También decimos: "Señor, tu amigo está enfermo" Escuchamos.

         9. «Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano." Una queja de Marta. Nuestras quejas también están ahí. Jesús aprovecha para manifestar su confianza en el Padre. Confiamos,

        10. «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá" En las dificultades escuchemos estas palabras de vida: Yo soy la resurrección y la vida. Aumenta, Señor, nuestra fe. Creemos en tu vida, creemos en la fuerza de tu resurrección

        11. "Ven fuera, desatadlo, dejadle andar." Mandatos de Jesús a la hora de dar nueva vida a Lázaro. Cuando nos da la nueva vida necesitamos salir fuera, desatarnos de toda atadura, andar en el nuevo camino. Lo trasladamos a nuestro cambio de vida. Con él, caminar, y empezar de nuevo.

         12. Vamos terminando nuestro encuentro. Visualizamos nuestra la situación y pedimos la vida nueva, la confianza, el renacer en el Espíritu. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu. AMEN.

           ¿Qué palabras resaltas del encuentro y de la oración?


Te ofrecemos el resumen del Evento de Oración sobre Lo digo y lo hago.
Síguelo y disfruta del camino.



viernes, 27 de marzo de 2020

LO DIGO Y LO HAGO



 
REZA Y COMPARTE

LO DIGO Y LO HAGO

GUÍA DE ORACIÓN 29-03-20

GUÍA: “Sabréis que yo el Señor, lo digo y lo hago” Hoy nos ponemos ante  el Padre y oímos su voz. Jesús,  Palabra del Padre, cumple su voluntad. Nos unimos a él. Todo queda glorificado y restaurado en Jesús, por el Espíritu. Pedimos su presencia y confiamos que se cumpla en la vida su proyecto de amor. SILENCIO DE COMPRENSIÓN, UNIÓN, PETICIÓN.

De la profecía de Ezequiel (37,12-14):

Así dice el Señor: «Yo mismo abriré vuestros sepulcros, y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel. Y, cuando abra vuestros sepulcros y os saque de vuestros sepulcros, pueblo mío, sabréis que soy el Señor. Os infundiré mi espíritu, y viviréis; os colocaré en vuestra tierra y sabréis que yo, el Señor, lo digo y lo hago.» Oráculo del Señor.

GUÍA: Os  haré salir de vuestros sepulcros. Salir de la muerte y volver a la vida del  resucitado. Comportamientos nuevos que revitalicen nuestra vida y la de los demás. ¿Los vemos en nosotros y en otras personas?
  Os infundiré mi Espíritu y viviréis. Confiamos en ti, Jesús, en tu gracia para avanzar por el bien.  Ven Espíritu Santo. SILENCIO DE FE, DE ESPERANZA, DE AMOR.

De la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,8-11):

Los que viven sujetos a la carne no pueden agradar a Dios. Pero vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Pues bien, si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justificación obtenida. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros.

GUÍA: El Espíritu de Dios habita en vosotros. Vuestra vida está unida al Espíritu de Cristo. Nuestro actuar es fruto de ese mismo Espíritu. Lo dice y lo hace. Que el Bautismo nos injerte en Cristo y su savia recorra el pensamiento, las palabras y las obras. Saboreamos el significado de estas palabras y nos dejamos transformar por ellas. SILENCIO DE TOMA DE CONCIENCIA, DE ACEPTACIÓN, DE APERTURA.

Del santo evangelio según san Juan (11,3-7.17.20-27.33b-45):

En aquel tiempo, las hermanas de Lázaro mandaron recado a Jesús, diciendo: «Señor, tu amigo está enfermo.»Jesús, al oírlo, dijo: «Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.»
Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba. Sólo entonces dice a sus discípulos: «Vamos otra vez a Judea.»
Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa.
Y dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará.»Marta respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día.»
Jesús le dice: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?»Ella le contestó: «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.»
Jesús sollozó y, muy conmovido, preguntó: «¿Dónde lo habéis enterrado?»Le contestaron: «Señor, ven a verlo.»Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban: «¡Cómo lo quería!»
Pero algunos dijeron: «Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que muriera éste?»Jesús, sollozando de nuevo, llega al sepulcro. Era una cavidad cubierta con una losa.
Dice Jesús: «Quitad la losa.»Marta, la hermana del muerto, le dice: «Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días.»Jesús le dice: «¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?»
Entonces quitaron la losa. Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo: «Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado.»Y dicho esto, gritó con voz potente: «Lázaro, ven afuera.»
El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario.
Jesús les dijo: «Desatadlo y dejadlo andar.»Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

 GUÍA: Si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Se lo decimos a Jesús, junto con la hermana de Lázaro. Por otra parte confesamos nuestra fe y también nuestra debilidad y la de los hermanos. Los problemas, la enfermedad, están ahí. Te necesitamos, Jesús, para superarlos. Tu presencia vencerá a la muerte y nos dará nueva vida. Visualizamos tu victoria sobre el mal y la muerte. SILENCIO DE CONFIANZA, VISUALIZACIÓN, ACCIÓN.

SINTETIZAMOS LA ORACIÓN, UNA FRASE NOS AYUDA A RECORDAR.

CONFIANZA, PRESENCIA, AMOR, ACCIÓN.

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE Y MAESTRA DE ORACIÓN.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LAS PALABRAS DE JESÚS: PADRE
NUESTRO.

CANTAMOS

1. Dios es fiel, guarda siempre su Alianza;/libra al pueblo de toda esclavitud.                        
  Su Palabra resuena en los profetas,/reclamando el bien y la virtud.

2. Pueblo en marcha por el desierto ardiente/horizontes de paz y libertad. Asamblea de Dios,/ eterna fiesta; tierra nueva, perenne heredad.

3. Si al mirar hacia atrás somos tentados/de volver al Egipto seductor,    
    el Espíritu empuja /con su fuerza a avanzar por la vía del amor.

4. El maná es un don que cielo envía,/pero el pan hoy se come con sudor. Leche y miel nos dará la tierra nueva,/ si el trabajo es fecundo y redentor.