viernes, 12 de agosto de 2016

VEN SOBRE NOSOTROS


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GUÍA DE ORACIÓN


GUÍA: Domingo 20, ciclo C. Espíritu de Dios, ven sobre nosotros: limpia lo manchado, ilumina la oscuridad, derrama tu  amor en nuestros corazones. Nos reunimos para orar y abrir nuestro interior al Señor de la vida en este domingo. Jesús resucitado vive y nos acompaña en este encuentro. Padre, nuestra oración se eleva hacia ti, te alaba, te da gracias por toda la semana vivida en tu amor, te bendice. Perdona nuestros desvaríos. SILENCIO DE ADORACIÓN, ALABANZA Y CONCENTRACIÓN.

Del libro de Jeremías (38,4-6.8-10):

En aquellos días, los príncipes dijeron al rey: «Muera ese Jeremías, porque está desmoralizando a los soldados que quedan en la ciudad y a todo el pueblo, con semejantes discursos. Ese hombre no busca el bien del pueblo, sino su desgracia.» 
Respondió el rey Sedecías: «Ahí lo tenéis, en vuestro poder: el rey no puede nada contra vosotros.» 
Ellos cogieron a Jeremías y lo arrojaron en el aljibe de Malquías, príncipe real, en el patio de la guardia, descolgándolo con sogas. En el aljibe no había agua, sino lodo, y Jeremías se hundió en el lodo. 
Ebedmelek salió del palacio y habló al rey: «Mi rey y señor, esos hombres han tratado inicuamente al profeta Jeremías, arrojándolo al aljibe, donde morirá de hambre, porque no queda pan en la ciudad.»
Entonces el rey ordenó a Ebedmelek, el cusita: «Toma tres hombres a tu mando, y sacad al profeta Jeremías del aljibe, antes de que muera.»

GUÍA: Jeremías resulta contrario al pueblo y piden su muerte, el rey lo permite. Algunos se ponen de su parte y logran liberarlo. Son los trabajos y persecuciones del justo. Dios sin embargo le acompaña y le salva de sus enemigos. Presentamos al Padre tantas persecuciones de los justos, también hoy, el pueblo perseguido y sufriente, nosotros mismo en ocasiones. Confiamos en su misericordia y en su salvación. Nos acogemos a su  favor para todos. Dejemos que su acción cale todo dolor y persecución. SILENCIO DE ACOGIDA, PETICIÓN Y ESPERANZA.

De la carta a los Hebreos (12,1-4):

Una nube ingente de testigos nos rodea: por tanto, quitémonos lo que nos estorba y el pecado que nos ata, y corramos en la carrera que nos toca, sin retiramos, fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe: Jesús, que, renunciando al gozo inmediato, soportó la cruz, despreciando la ignominia, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Recordad al que soportó la oposición de los pecadores, y no os canséis ni perdáis el ánimo. Todavía no habéis llegado a la sangre en vuestra pelea contra el pecado.

GUÍA: Jesús también confía en el Padre incluso en la cruz, frente a sus opresores. Una nube ingente de testigos le rodea a él y a nosotros, si somos sus testigos. Corramos esta gran carrera con el que nos precede y nos salva liberándonos del pecado. Confiados en el poder de la cruz, nazcamos a la persona nueva que es Cristo, quitémonos de todo lo que nos estorba y nos ata. SILENCIO DE UNIÓN CON JESÚS, EL PADRE Y EL ESPÍRITU

Del santo evangelio según san Lucas (12,49-53):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.»

GUÍA: Los sentimientos de unión al Padre, crecen en Jesús. Su hora  se acerca. Ha venido a llamar a muchos. Habrá división en la respuesta. Unos con Él otros contra Él. Quiere encender nuestros corazones con el ardor de su palabra a favor de los hermanos y en la gloria al Padre. ¿Dónde nos colocamos? ¿Estamos encendidos del fuego de su amor? SILENCIO DE RECONOCIMIENTO Y TOMA DE POSTURA

CONCLUSIONES

AGRADECEMOS

COMPROMISOS

PADRE NUESTRO con Jesús y toda la humanidad.

CANTAMOS 


¡GLORIA A TI POR SIEMPRE,
POR SIEMPRE, POR SIEMPRE!
¡GLORIA A TI POR SIEMPRE,
POR SIEMPRE AMÉN.


Cielo y tierra cantad
himnos al Creador,
decidle al viento y al mar
la gloria del Señor.
ESTRIBILLO.

Pueblos en libertad,
campos en esplendor,
decidle a la humanidad
la gloria del Señor.
ESTRIBILLO.

Siempre yo cantaré,
siempre yo alabaré
las maravillas de Dios,
la gloria del Señor.
ESTRIBILLO.

7 comentarios:

  1. Acompañamos a Jesús en el sagrario y pedimos su Espíritu para toda la humanidad. Nuestro camino junto con el suyo puede hacer un mundo más agradable, justo y misericordioso.

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  2. «Toma tres hombres a tu mando, y sacad al profeta Jeremías del aljibe, antes de que muera.» El rey por fin se pone de parte de Jeremías. Lo hace a través de varios hombres. Los hechos a veces son complicados pero Dios se vale de las personas para construir su reino y llegar a cumplir sus planes. Nuestras manos y toda la persona pueden colaborar en este trabajo. El Señor cuenta con nosotros. ¿Qué decidimos?

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  3. "corramos en la carrera que nos toca, sin retiramos, fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe: Jesús" Corramos nuestra carrera con Jesús y seguros de su presencia en el vivir diario. Jesús inicia y completa nuestra fe. Sé de quien me he fiado, decia San Pablo. Con su presencia avancemos en la tarea hecha con dignidad y amor.

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  4. "Una nube ingente de testigos nos rodea: por tanto, quitémonos lo que nos estorba y el pecado" Somos espéctaculo para muchos. El don de Dios nos rodea y protege. Fiándonos del Padre y de Jesús en el Espíritu, avanzaremos por los caminos de Dios. Él nos purifica de todo los que nos estorba y entorpece. Compartamos el don.

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  5. "fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe: Jesús, que, renunciando al gozo inmediato, soportó la cruz, despreciando la ignominia, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios". Fijos los ojos en quien vivió y murió por todos. Su luz nos ilumina y foratalece. Está junto al Padre para interceder por nosotros y comunicarnos su amor.

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  6. "Recordad al que soportó la oposición de los pecadores, y no os canséis ni perdáis el ánimo"
    El Espíritu de Jesús que habita en nosotros es quien renueva nuestra vida y se hace presente en el mundo, en todas las experiencias de bien. Demos gracias a Dios por tantos esfuerzos y pidamos su bendición para la humanidad. Que no perdamos el ánimo.

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  7. "Pueblos en libertad, campos en esplendor, decidle a la humanidad, la gloria del Señor".Con la canción admiramos la gloria del Señor, la comunicamos a otros, somos testigos de lo que hace en cada uno y de la abundancia de su gracia en Jesucristo. Te adoramos, te bendecimos, te damos gracias.

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