viernes, 7 de agosto de 2020

¡SAL, PONTE DE PIE!



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¡SAL,  PONTE DE  PIE!

GUÍA DE ORACIÓN  09-08-20

GUÍA: Antes de comenzar la oración invocamos al Espíritu Santo para recibir su luz y su verdad. Quizás estamos agitados. Dios,  en  Jesús, es nuestra paz. Dejamos que nos empape de su paz y su luz traiga la verdad a nuestro corazón, a nuestra vida. SILENCIO DE PETICIÓN, DE ACOGIDA Y DE PAZ.

Del primer libro de los Reyes (19,9a.11-13a):

En aquellos días, cuando Elías llegó al Horeb, el monte de Dios, se metió en una cueva donde pasó la noche. El Señor le dijo: «Sal y ponte de pie en el monte ante el Señor. ¡El Señor va pasar!»
Vino un huracán tan violento que descuajaba los montes y hizo trizas las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, vino un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto, vino un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó una brisa tenue; al sentirla, Elías se tapó el rostro con el manto, salió afuera y se puso en pie a la entrada de la cueva.

GUÍA: ¡Sal y ponte de pie! Dios va a pasar por tu vida, por tu silencio y por tu verdad. Elías que llega al monte Horeb  es invitado por el Señor, para verle. En el huracán, en el viento y en el fuego no vio al Señor. Lo sintió en la brisa suave. Nuestra experiencia nos lleva a esa brisa que comunica a Dios. Recibamos su presencia, transmitamos su ser en nuestras acciones. SILENCIO DE PRESENCIA, DE SER, Y DE COMPARTIR.

De la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (9,1-5):

Digo la verdad en Cristo; mi conciencia, iluminada por el Espíritu Santo, me asegura que no miento. Siento una gran pena y un dolor incesante, en mi corazón, pues por el bien de mis hermanos, los de mi raza según la carne, quisiera incluso ser un proscrito lejos de Cristo. Ellos descienden de Israel, fueron adoptados como hijos, tienen la presencia de Dios, la alianza, la ley, el culto y las promesas. Suyos son los patriarcas, de quienes, según la carne, nació el Mesías, el que está por encima de todo: Dios bendito por los siglos. Amén.

 GUÍA  San Pablo siente pena por no ser acogida su predicación en Israel. Han sido elegidos pero no reciben al Mesías anunciado. No basta la elección, es necesaria la respuesta y la acogida. También nosotras somos llamadas, la respuesta depende de cada uno/a. Jesús tú nos llamas, damos pasos. Haznos tierra fértil y acogedora, capaz de  dar el fruto que tú esperas. SILENCIO DE REFLEXIÓN, DE CONSTANCIA, DE FIDELIDAD.

Del santo evangelio según san Mateo (14,22-33):

Después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús, andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma.
Jesús les dijo en seguida: «¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!»
Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.»
Él le dijo: «Ven.»
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame.»
En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?» En cuanto subieron a la barca, amainó el viento.
Los de la barca se postraron ante él, diciendo: «Realmente eres Hijo de Dios.»

GUÍA: Jesús envía a los discípulos a la otra orilla. Él va a orar. El viento era contrario. Jesús andando sobre el agua  llega a ellos. Miedo…Ánimo, soy yo. Pedro siente la fuerza del viento y oye: ¿Por qué has dudado?. Jesús le agarra y el viento cesa. Ellos exclaman: Realmente eres Hijo de Dios. Acompañamos cada momento y nos identificamos con Pedro. Visualizamos. SILENCIO DE FE, DE CONFIANZA, DE PERDÓN.   

SILENCIO  DE ADMIRACIÓN, ILUMINACIÓN, AMOR RENOVADO.

RECOGEMOS LA ORACIÓN: UNA FRASE NOS AYUDA A RECORDAR.

ADORACIÓN, CONFIANZA, ILUMINACIÓN, AGRADECIMIENTO.

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE, MUJER DE ESPERANZA.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE, CON JESÚS Y DECIMOS: PADRE NUESTRO.

CANTAMOS: 
Iba Jesús caminando sobre las aguas del mar,
Pedro le dice voy y Jesús le dice ven 



3 comentarios:

  1. ¡Sal, ponte de pie! Guía de Oración para introducirnos en las Lecturas del domingo. Para un rato ante el Señor y escucha su palabra. Haz lo que él te diga. Compártelo con tus amigos y camina con él.

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  2. "¡Sal y ponte de pie! Dios va a pasar por tu vida, por tu silencio y por tu verdad. Elías que llega al monte Horeb es invitado por el Señor, para verle. En el huracán, en el viento y en el fuego no vio al Señor. Lo sintió en la brisa suave." Esperamos tu venida, que nos alienta y conforta.

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  3. "la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario." La barca de la vida, va adelante, sacudida por las olas. Jesús se acerca y va con nosotros aunque pensemos que es un fantasma. Que oigamos: No temas, soy yo. Confiemos.

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