viernes, 4 de agosto de 2023

EL SEÑOR REINA, LA TIERRA GOZA

 

REZA Y COMPARTE

EL SEÑOR REINA, LA TIERRA GOZA

GUÍA DE ORACIÓN 06-08-23 Domingo. Fiesta Transfiguración del Señor

 

GUÍA: Padre Dios, aquí estamos. Nos acercamos a tu presencia. Reconocemos tu reinado y cómo se afianza en la tierra tu gloria. Todo es sabiduría y tu presencia nos sobrepasa. La vida depende de ti y la extiendes por la superficie del universo. Eres grande y capaz de transformar toda ofrenda en paz y concordia. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE PRESENCIA, DE IMPULSO GENEROSO.

 

Lectura de la profecía de Daniel (7,9-10.13-14):

Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

 

GUÍA: Una visión se presenta. La majestad acompaña al Señor. El hijo del hombre se presenta y recibe poder y dominio. La grandeza de Dios supera todo y cubre la faz de la tierra.  Nos unimos a la visión y recogemos su reino eterno que no tendrá fin. Visualizamos, Aclamamos y reconocemos como Señor y Dios. SILENCIO DE DESCUBRIMIENTO, DE COMPROBACIÓN, DE ALABANZA.

Salmo Sal 96

R/.
 El Señor reina, altísimo sobre la tierra

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R/.

Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R/.

Porque tú eres, Señor,
altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses. R/.

 

Lectura de la segunda carta de Pedro (1,16-19):

Cuando os dimos a conocer el poder y la última venida de nuestro Señor Jesucristo, no nos fundábamos en fábulas fantásticas, sino que habíamos sido testigos oculares de su grandeza. Él recibió de Dios Padre honra y gloria, cuando la Sublime Gloria le trajo aquella voz: «Éste es mi Hijo amado, mi predilecto.» Esta voz, traída del cielo, la oímos nosotros, estando con él en la montaña sagrada. Esto nos confirma la palabra de los profetas, y hacéis muy bien en prestarle atención, como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el día, y el lucero nazca en vuestros corazones.


GUÍA: Conocimiento del Padre y del Hijo, y del Espíritu Santo. Oímos su voz que nos manifiesta: Éste es mi hijo amado, mi predilecto.  Toda claridad se nos ofrece desde el corazón de Dios. Adoramos, bendecimos, damos gracias. SILENCIO DE CLARIFICACIÓN, DE CERCANÍA, DE CONSUELO.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (17,1-9):

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.»
Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y,
 tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.»

Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»

GUÍA: Jesús sube al Tabor. Le acompañan Pedro, Santiago, y Juan. Se transfiguró. La oración con el Padre le hace luminoso. Moisés y Elías le acompañan. Nos unimos a la escena, recibimos la manifestación: Este es mi Hijo, el amado, escuchadlo. Nos sentimos acogidos y presentamos nuestros sentimientos, nuestra fe. SILENCIO DE MANIFESTACIÓN, DE UNIÓN, DE ESCUCHA.

 

RECOGEMOS NUESTROS SENTIMIENTOS, PRESENTAMOS NUESTRAS OFRENDAS DESDE EL CORAZÓN.

 

INVOCAMOS A MARÍA, MADRE  DE LA IGLESIA Y MADRE NUESTRA. QUE NOS ACOMPAÑE, QUE AYUDE NUESTRA ORACIÓN Y SEPAMOS RECIBIR LA MANIFESTAICÓN DE DIOS.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN QUE JESÚS NOS ENSEÑÓ: PADRE NUESTRO.

 

CANTAMOS

Como hermanos

Do lam Sol Do
Apretemos nuestras manos en torno al altar.
lam Sol Do
Es Jesús centro de vida, fuente de verdad.

Fa Sol mim lam
SOMOS COMO GRANOS DE UNA ESPIGA LLENA DE SOL,
Fa Sol Do +7
SOMOS COMO UN NUEVO AMANECER.
Fa Sol mim lam
SEGUIMOS LA SENDA DE JESÚS DE NAZARETH.
Fa Sol Do
A TODOS NOS UNE LA FE.

La alegría nos desborda, queremos cantar.
El sentirse como hermanos se debe gritar.

En la vida hay mil motivos para celebrar:
un amigo, una mañana o el poder cantar.

 

3 comentarios:

  1. El Señor reina la tierra goza" Guía de oración para reconocer a Dios y alegrarnos con él. Toda la tierra oye su clamor. Nos unimos a ella y lo anunciamos a otros. Buen día.

    ResponderEliminar
  2. "Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin." El Hijo recibe el amor del Padre y su poder. Adoramos y damos gracias por su misericordia en toda la tierra.

    ResponderEliminar
  3. " Somos como granos de una espiga llena de sol. somos como un nuevo amanecer." La canción nos hace despertar a lo positivo y a llevar a otros lo mejor de la vida. La fe y la esperanza empujan nuestro caminar.

    ResponderEliminar