viernes, 28 de noviembre de 2025

SUBIMOS AL MONTE DEL SEÑOR

 

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SUBIMOS AL MONTE DEL SEÑOR

 

GUÍA DE ORACIÓN, 30-11-25, PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO (A)

 

GUÍA: Empezamos el tiempo de Adviento. Es tiempo de venida del Señor. nos disponemos a recibirle con corazón limpio y sincero. El Señor viene y se queda en los corazones libres del pecado. Se queda en el día a día vivido en verdad y cercanía. Subimos al monte del Señor, observamos nuestro interior, lo limpiamos y nos preparamos para acercarnos al perdón de Dios en el sacramento de la reconciliación. SILENCIO EN VERDAD, EN RECONOCIMIENTO, EN PERDÓN.

 

Lectura del Profeta Isaías 2,1-5.

 

VISIÓN de Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y de Jerusalén.

En los días futuros estará firme

el monte de la casa del Señor,

en la cumbre de las montañas,

más elevado que las colinas.

Hacia él confluirán todas las naciones,

caminarán pueblos numerosos y dirán:

«Venid, subamos al monte del Señor,

a la casa del Dios de Jacob.

Él nos instruirá en sus caminos

y marcharemos por sus sendas;

porque de Sion saldrá la ley,

la palabra del Señor de Jerusalén».

Juzgará entre las naciones,

será árbitro de pueblos numerosos.

De las espadas forjarán arados,

de las lanzas, podaderas.

No alzará la espada pueblo contra pueblo,

no se adiestrarán para la guerra.

Casa de Jacob, venid;

caminemos a la luz del Señor.

 

GUÍA: Subir al monte del Señor nos indica acercarnos a él, dejar atrás el tiempo perdido, recuperar los buenos deseos, alcanzar nuevas metas de gracia y santidad. El Señor será el árbitro de las naciones y de los pueblo. No alzará las espadas pueblo contra pueblo, ni las personas entre sí. Es tiempo de reconciliación y de paz.     Visualizamos los distintos momentos y los alcanzamos con el corazón. SILENCIO DE CERCANÍA, DE PAZ, DE ENCUENTRO.

 

SALMO

Sal 121, 1-2. 3-4a. 4b-5. 6-7. 8-9

 

R/. Vamos alegres a la casa del Señor.

 

V/. ¡Qué alegría cuando me dijeron:

«Vamos a la casa del Señor»!

Ya están pisando nuestros pies

tus umbrales, Jerusalén. R/.

 

V/. Allá suben las tribus,

las tribus del Señor,

según la costumbre de Israel,

a celebrar el nombre del Señor;

en ella están los tribunales de justicia,

en el palacio de David. R/.

 

V/. Desead la paz a Jerusalén:

«Vivan seguros los que te aman,

haya paz dentro de tus muros,

seguridad en tus palacios». R/.

 

V/. Por mis hermanos y compañeros,

voy a decir: «La paz contigo».

Por la casa del Señor,

nuestro Dios, te deseo todo bien. R/.

 

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 13,11-14.

 

HERMANOS:

Comportaos reconociendo el momento en que vivís, pues ya es hora de despertaros del sueño, porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada, el día está cerca: dejemos, pues, las obras de las tinieblas y pongámonos las armas de la luz.

Andemos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas y borracheras, nada de lujuria y desenfreno, nada de riñas y envidias. Revestíos más bien del Señor Jesucristo.

 

GUÍA: Reconoced  el momento en que vivís. Descubrid la luz en medio de las tinieblas. Esa luz es cristo mismo que nos reviste de su fortaleza y misericordia para ser las personas que acogen al que viene en Espíritu y verdad. Tomar las armas de la luz dejando las tinieblas. Vivir en verdad como a mediodía. Jesús, ayúdanos a vivir en tu gracia y fortaleza. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE TOMA DE DECISIÒN Y DE ACCIÓN.

 

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 24,37-44.

 

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé.

En los días antes del diluvio, la gente comía y bebía, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: dos hombres estarán en el campo, a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo, a una se la llevarán y a otra la dejarán.

Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.

Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa.

Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».

 

GUÍA: Estad preparados. Llegará el Señor. Nos concentramos en su presencia amorosa y le agradecemos su amor de padre. Lo descubrimos en los pasos de cada día, de hoy y llegamos a su monte santo. Su esplendor llena el cielo y fecunda la tierra. Limpia los corazones y los llena de paz y alegría. Ven Espíritu de Dios sobre nosotros, indícanos el camino y ayuda a nuestros pasos para recorrerlo con audacia y fe.  SILENCIO DE ENTRADA, DE PARTICIPACIÓN, DE EXPERIENCIA.

 

RECIBIMOS AL ESPÍRITU QUE NOS ENCAMINA HACIA EL MONTE DEL SEÑOR.

 

PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS EL COMPROMISO DE LA SEMANA.

 

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE, ACOMPAÑÁNDOLA EN EL CAMINO

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS:

MIm

Esperando, esperando,

esperando al  Mesías,

que nos ha de salvar,

                    LAm

tierra y hombres que sueñan,

                  SI7

porque Dios va llegar.

 

MIm                             LAm

Esperando, esperamos Señor tu venida,

     MIm  SI7    MIm

tu venida de verdad.

 

MIm

Buscamos la luz que nos guíe,

       LAm                  MIm

y encendemos estrellas de papel,

      DO             RE

hasta cuándo Señor jugaremos

           DO     SI7

como niños con la fe.

 

       MIm

Aunque largos discursos gritemos,

     LAm                   MIm

pregonando una falsa hermandad,

      DO               RE

hasta cuándo Señor viviremos,

            DO     SI7

sin justicia y caridad.

 

MIm                             LAm

Esperando, esperamos Señor tu venida,

     MIm  SI7    MIm

tu venida de verdad.

 

MIm

Esperando, esperando, esperando a un niño,

                                    LAm

que en Belén nacerá como nace en mi alma,

                 SI7

si hay en mí navidad.

 

MIm                             LAm

Esperando, esperamos Señor tu venida,

     MIm  SI7    MIm

tu venida de verdad.

 

MIm

Villancicos alegres y humildes,

    LAm                  MIm

nacimiento de barro y cartón,

         DO                RE

más no habrá de verdad nacimiento

                  DO       SI7

si a nosotros nos falta el amor.

 

     MIm

Si seguimos peleando entre hermanos,

         LAm                MIm

o hay un niño que llore sin pan,

       DO                 RE

aunque sobren champán y turrones,

              DO      SI7

no podremos tener navidad.

 

MIm                             LAm

Esperando, esperamos Señor tu venida,

     MIm  SI7    MIm

tu venida de verdad,

                     LAm

esperamos Señor tu venida,

     MIm  SI7    MIm

tu venida de verdad.


https://www.cancionerocatolico.cl/Entrada/Esperando.html

2 comentarios:

  1. Subimos al monte del Señor. Es la oración que te ofrecemos para empezar el Adviento, la venida de Jesús al mundo y a nosotros. Hazla con interés y prepara cada semana una ofrenda de cariño. Ánimo.

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  2. "El Señor será el árbitro de las naciones y de los pueblo. " El Señor viene. Unirá a todos los pueblos. Su mando gobernará el mundo.

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