REZA Y
COMPARTE
TE HAGO
LUZ DE LAS NACIONES
GUÍA
ORACIÓN 18-01-26, II DOMINGO DEL TIEMPO
ORDINARIO
GUÍA: Tú eres mi siervo…te hago luz de
las naciones. Isaías nos presenta la promesa de Dios para su pueblo. Nuestra
oración se hace confiada y pide la ayuda para todos los que lo necesitan. La
gloria de Dios se manifiesta y llena la tierra de su luz. Nos ponemos en
oración y acogemos su presencia con amor de hijos. SILENCIO DE ESCUCHA, DE
COMPRENSIÓN, DE ELECCIÓN.
Lectura
del libro de Isaías (49,3.5-6):
ME dijo el
Señor:
«Tu eres mi
siervo, Israel,
por medio de
ti me glorificaré».
Y ahora dice
el Señor,
el que me
formó desde el vientre como siervo suyo,
para que le
devolviese a Jacob,
para que le
reuniera a Israel;
he sido glorificado
a los ojos de Dios.
Y mi Dios
era mi fuerza:
«Es poco que
seas mi siervo
para
restablecer las tribus de Jacob
y traer de
vuelta a los supervivientes de Israel.
para que mi
salvación alcance hasta el confín de la tierra».
GUÍA: Tú eres mi siervo… para que mi
salvación alcance hasta el confín de la tierra.
Abrimos el corazón a la fe y confianza. El amor de Dios llega también a
nosotros. Somos sus hijos, criaturas de sus manos. Ahora es el tiempo de la
salvación y del encuentro. Lo descubrimos en la fe, en la esperanza se renueva y en el amor se fortalece.
SILENCIO DE ENCUENTRO, DE CONEXIÓN, DE ACCIÓN.
SALMO
Sal
39,2.4ab.7-8a.8b-9.10
R/. Aquí
estoy, Señor, para hacer tu voluntad
V/. Yo
esperaba con ansia al Señor;
él se
inclinó y escuchó mi grito.
Me puso en
la boca un cántico nuevo,
un himno a
nuestro Dios. R/.
V/. Tú no
quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en
cambio, me abriste el oído;
no pides
holocaustos ni sacrificios expiatorios,
entonces yo
digo: «Aquí estoy». R/.
V/. «-Como
está escrito en mi libro-
para hacer
tu voluntad.
Dios mío, lo
quiero, y llevo tu ley en las entrañas». R/.
V/. He
proclamado tu justicia
ante la gran
asamblea;
no he
cerrado los labios, Señor, tú lo sabes. R/.
Comienzo
de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,1-3):
PABLO,
llamado a ser apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes, nuestro
hermano, a la Iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados por
Jesucristo, llamados santos con todos los que en cualquier lugar invocan el
nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: a vosotros,
gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
GUÍA: Pablo, llamado a ser apóstol por la
voluntad de Dios. Es el nombre con que se presenta Pablo. Lo reconoce: Llamado
a ser apóstol por la voluntad de Dios. Nos reconocemos en esas palabras también
nosotros, bautizados en Cristo Jesús,
por voluntad de Dios. en silencio
admitimos esta llamada y misión. Pedimos fe, valor y disponibilidad.
SILENCIO DE ESCUCHA, DE TOMA DE CONCIENCIA, DE DECISIÓN.
Lectura
del santo evangelio según san Juan (1,29-34):
EN aquel
tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:
«Este es el
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije:
“Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes
que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea
manifestado a Israel».
Y Juan dio
testimonio diciendo:
«He
contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre
él.
Yo no lo
conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo:
“Aquel sobre
quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con
Espíritu Santo”.
Y yo lo he
visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».
GUÍA: Juan anuncia a Jesús, explica su
acción. Los que escuchan captan la verdad de su palabra. El Espíritu desciende sobre Jesús y Juan lo
reconoce. Visualizamos los momentos. Nos unimos a los asistentes y entre ellos descubrimos
al Espíritu. Veamos cómo descubrimos al Espíritu en las acciones en que se
manifiesta. SILENCIO DE INTERIORIZACIÓN, DE FE, DE APERTURA.
CONTEMPLAMOS
A JUAN, A JESÚS, A LOS QUE SE BAUTIZAN,
NOS UNIMOS A ELLOS, SENTIMOS LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU EN NOSOTROS Y EN LA
VIDA. ORAMOS.
PRESENTAMOS NUESTRO CAMINO AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU.
INVOCAMOS A MARÍA. HABLAMOS CON ELLA.
NOS
DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS. PADRE NUESTRO…
CANTAMOS:
Oh Señor, delante delante de ti…
https://www.youtube.com/watch?v=9EA0l9xW9U4




Te hago luz de las naciones. Luz para todos los pueblos, luz para la vida en que nos movemos. Participamos de esa luz y la transmitimos. Nos unimos para dar luz y colaborar con Jesús en el reino de Dios. Buena semana.
ResponderEliminarLuz de la naciones. El siervo de Dios y cada persona puede cumplir este mandato. Sentimos el amor de Dios presente en nosotros y procuramos hacerlo realidad en nuestro modo de vida. Hagamos que dé fruto abundante en la convivencia diaria. Oremos.
ResponderEliminar«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él." Juan lo afirma. El Espíritu baja sobre Jesús. Visualizamos, nos unimos a la vivencia de Jesús. Glorificamos al Padre que envía su Espíritu también sobre nosotros en el Bautismo y en tantas ocasiones. Oramos.
ResponderEliminarS 39 , " me abriste el oído; no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios, entonces yo digo: «Aquí estoy» En el salmo secontesta con : Aquí estoy para hacer tu voluntad. Lo interiorizamos en silencio y pedimos al Señor que nos fortalezca en esa respuesta y nos dé amor para cumplirla.
ResponderEliminar“Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Lo dice Juan Bautista refiriéndose a Jesús en el Jordán. Juan indica al Mesías, deja paso a Jesús para que él crezca. Nos da ejemplo de verdad y de humildad. Nos enseña a ser sencillos en las presentaciones de nuestros valores.
ResponderEliminarS 39, "He proclamado tu justicia, ante la gran asamblea; no he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes" El Salmo nos hace pensar en nuestras proclamaciones ante los demás. No he cerrado los labios ante la gran asamblea. Ser consciente del momento en que vivimos y proclamar la acción de Dios en nuestro mundo, es gesto de fidelidad. Oremos.
ResponderEliminarS. 39 "Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas». Confiamos, avivamos la fe y amamos con todo el corazón. Lo interiorizamos.
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