jueves, 15 de enero de 2026

TE HAGO LUZ DE LAS NACIONES

 

REZA Y COMPARTE

TE HAGO LUZ DE LAS NACIONES

 

GUÍA ORACIÓN 18-01-26,  II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

GUÍA: Tú eres mi siervo…te hago luz de las naciones. Isaías nos presenta la promesa de Dios para su pueblo. Nuestra oración se hace confiada y pide la ayuda para todos los que lo necesitan. La gloria de Dios se manifiesta y llena la tierra de su luz. Nos ponemos en oración y acogemos su presencia con amor de hijos. SILENCIO DE ESCUCHA, DE COMPRENSIÓN, DE ELECCIÓN.

 

Lectura del libro de Isaías (49,3.5-6):

 

ME dijo el Señor:

«Tu eres mi siervo, Israel,

por medio de ti me glorificaré».

Y ahora dice el Señor,

el que me formó desde el vientre como siervo suyo,

para que le devolviese a Jacob,

para que le reuniera a Israel;

he sido glorificado a los ojos de Dios.

Y mi Dios era mi fuerza:

«Es poco que seas mi siervo

para restablecer las tribus de Jacob

y traer de vuelta a los supervivientes de Israel.

Te hago luz de las naciones,

para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra».

GUÍA: Tú eres mi siervo… para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra.  Abrimos el corazón a la fe y confianza. El amor de Dios llega también a nosotros. Somos sus hijos, criaturas de sus manos. Ahora es el tiempo de la salvación y del encuentro. Lo descubrimos en la fe, en la esperanza se  renueva y en el amor se fortalece. SILENCIO DE ENCUENTRO, DE CONEXIÓN, DE ACCIÓN.

 

SALMO

Sal 39,2.4ab.7-8a.8b-9.10

 

R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad

 

V/. Yo esperaba con ansia al Señor;

él se inclinó y escuchó mi grito.

Me puso en la boca un cántico nuevo,

un himno a nuestro Dios. R/.

 

V/. Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,

y, en cambio, me abriste el oído;

no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios,

entonces yo digo: «Aquí estoy». R/.

 

V/. «-Como está escrito en mi libro-

para hacer tu voluntad.

Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas». R/.

 

V/. He proclamado tu justicia

ante la gran asamblea;

no he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes. R/.

 

Comienzo de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,1-3):

 

PABLO, llamado a ser apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes, nuestro hermano, a la Iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados por Jesucristo, llamados santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: a vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

 

GUÍA: Pablo, llamado a ser apóstol por la voluntad de Dios. Es el nombre con que se presenta Pablo. Lo reconoce: Llamado a ser apóstol por la voluntad de Dios. Nos reconocemos en esas palabras también nosotros, bautizados en Cristo Jesús,  por voluntad de Dios.  en silencio admitimos esta llamada y misión. Pedimos fe, valor y disponibilidad. SILENCIO DE ESCUCHA, DE TOMA DE CONCIENCIA, DE DECISIÓN.

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (1,29-34):

 

EN aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:

«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».

Y Juan dio testimonio diciendo:

«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él.

Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo:

“Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”.

Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

 

GUÍA: Juan anuncia a Jesús, explica su acción. Los que escuchan captan la verdad de su palabra.  El Espíritu desciende sobre Jesús y Juan lo reconoce. Visualizamos los momentos. Nos unimos a los asistentes y entre ellos descubrimos al Espíritu. Veamos cómo descubrimos al Espíritu en las acciones en que se manifiesta. SILENCIO DE INTERIORIZACIÓN, DE FE, DE APERTURA.

 

CONTEMPLAMOS A JUAN, A JESÚS, A LOS QUE SE BAUTIZAN,  NOS UNIMOS A ELLOS, SENTIMOS LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU EN NOSOTROS Y EN LA VIDA. ORAMOS.

 

PRESENTAMOS  NUESTRO CAMINO  AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU.

 

INVOCAMOS  A MARÍA. HABLAMOS CON ELLA.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS. PADRE NUESTRO…

 

CANTAMOS:

 

Oh Señor, delante delante de ti…



https://www.youtube.com/watch?v=9EA0l9xW9U4
 

7 comentarios:

  1. Te hago luz de las naciones. Luz para todos los pueblos, luz para la vida en que nos movemos. Participamos de esa luz y la transmitimos. Nos unimos para dar luz y colaborar con Jesús en el reino de Dios. Buena semana.

    ResponderEliminar
  2. Luz de la naciones. El siervo de Dios y cada persona puede cumplir este mandato. Sentimos el amor de Dios presente en nosotros y procuramos hacerlo realidad en nuestro modo de vida. Hagamos que dé fruto abundante en la convivencia diaria. Oremos.

    ResponderEliminar
  3. «He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él." Juan lo afirma. El Espíritu baja sobre Jesús. Visualizamos, nos unimos a la vivencia de Jesús. Glorificamos al Padre que envía su Espíritu también sobre nosotros en el Bautismo y en tantas ocasiones. Oramos.

    ResponderEliminar
  4. S 39 , " me abriste el oído; no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios, entonces yo digo: «Aquí estoy» En el salmo secontesta con : Aquí estoy para hacer tu voluntad. Lo interiorizamos en silencio y pedimos al Señor que nos fortalezca en esa respuesta y nos dé amor para cumplirla.

    ResponderEliminar
  5. “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Lo dice Juan Bautista refiriéndose a Jesús en el Jordán. Juan indica al Mesías, deja paso a Jesús para que él crezca. Nos da ejemplo de verdad y de humildad. Nos enseña a ser sencillos en las presentaciones de nuestros valores.

    ResponderEliminar
  6. S 39, "He proclamado tu justicia, ante la gran asamblea; no he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes" El Salmo nos hace pensar en nuestras proclamaciones ante los demás. No he cerrado los labios ante la gran asamblea. Ser consciente del momento en que vivimos y proclamar la acción de Dios en nuestro mundo, es gesto de fidelidad. Oremos.

    ResponderEliminar
  7. S. 39 "Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas». Confiamos, avivamos la fe y amamos con todo el corazón. Lo interiorizamos.

    ResponderEliminar