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jueves, 11 de junio de 2020

CUERPO Y SANGRE DE JESUCRISTO



REZA Y COMPARTE

CUERPO Y SANGRE DE JESUCRISTO                                                                                            

GUÍA DE ORACIÓN 14-06-20



GUÍA: Corpus Christi, se dice tradicionalmente. Un día solemne para festejar la presencia de Jesús en el sacramento del pan y del vino. Haced esto en memoria mía, nos dijo Jesús y seguimos haciéndolo hoy. Cuerpo y sangre derramada por la humanidad. Jesús se hace solidario con nosotros. Preparamos nuestro corazón para agradecer y adorar tan gran misterio. También celebramos el día de la Caridad fraterna, Cáritas nos recuerda las posibilidades que tenemos de colaborar con los que nos necesitan. SILENCIO DE ACEPTACIÓN, FE Y ADORACIÓN.

Del libro del Deuteronomio (8,2-3.14b-16a):

Moisés habló al pueblo, diciendo: «Recuerda el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto; para afligirte, para ponerte a prueba y conocer tus intenciones: si guardas sus preceptos o no. Él te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, que tú no conocías ni conocieron tus padres, para enseñarte que no sólo vive el hombre de pan sino de todo cuanto sale de la boca de Dios. No te olvides del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto, de la esclavitud, que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, con dragones y alacranes, un sequedal sin una gota de agua, que sacó agua para ti de una roca de pedernal; que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres.»

GUÍA:  Recuerda el camino que yo, el señor, te he hecho recorrer por el desierto. Recuerda el maná con que te alimentaste y el agua que manó de la roca. El Señor te ha cuidado, te ha acompañado a través del desierto. Hoy también recordamos nuestros desiertos, cómo nos acompaña con su protección y nos ayuda en la vida. Es una llamada a ser agradecidos y a no olvidar los beneficios recibidos del Señor  SILENCIO DE REFLEXIÓN, DE ESPERANZA Y DE GRACIAS.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (10,16-17):

El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan.

GUÍA:  Comunión con la sangre, Comunión con el Cuerpo de Cristo. Unión con él y en él. Un mismo pan y formamos un solo cuerpo con él. Admiramos  esta unión y la participación en el Cuerpo de Cristo. ¿Nos hace fuertes en la fe y en la solidaridad? Gloria a tan gran encuentro. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, CONFIANZA Y ENTREGA.

Del santo evangelio según san Juan (6,51-58):

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»
Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
Entonces Jesús les dijo: «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.»

GUÍA:  Yo soy   el pan vivo bajado del cielo, quien come de este pan vivirá para siempre. Nos alimenta y produce vida nueva en nosotros. Vida de unión con Jesús y vida solidaria con la comunidad. Él hace que dé fruto de vida para la humanidad y que nos lleve a la vida eterna. Antes de comulgar, ¿nos arrepentimos de nuestros pecados, y si son graves recibimos el sacramento de la Confesión? Sólo recibiéndolo en gracia y con respeto dará su fruto y nos mejorará. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, CONFIANZA, PERDÓN

HACEMOS SÍNTESIS DE NUESTRA ORACIÓN: UNA FRASE NOS AYUDARÁ A RECORDARLA.

PRESENCIA, ADORACIÓN, PETICIÓN, FUTURO.

INVOCAMOS A MARÍA PARA QUE NOS ACOMPAÑE EN LA ORACIÓN Y EN LA VIDA.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO.

CANTAMOS

1. Cantemos al Amor de los amores,
cantemos al Señor./Dios está aquí,
venid adoradores,/adoremos a Cristo Redentor.
Gloria a Cristo Jesús, cielos y tierra bendecid al Señor:
honor y gloria a Ti, Rey de la gloria;
amor por siempre a Ti, Dios del Amor.

2. Unamos nuestra voz a los cantares
del coro celestial;/Dios está aquí,
al Dios de los altares/alabemos con gozo angelical.
Gloria a Cristo…

3. Los que buscáis solaz en vuestras penas
y alivio en el dolor;/Dios está aquí,
y vierte a manos llenas/los tesoros de divinal dulzor.
Gloria a Cristo…

4. ¡Oh rara caridad y real fineza,
oh dulce memorial!/Dios está aquí
con toda su riqueza,/con su Cuerpo y su Sangre divinal.
Gloria a Cristo…
           



viernes, 1 de junio de 2018

CUERPO DE CRISTO


                                                                           REZA Y COMPARTE
CUERPO DE  CRISTO                                                                                                                          

GUÍA DE ORACIÓN 03-06-18
GUÍA: “ Corpus Christi”  Cuerpo de Cristo, es la fiesta que celebramos hoy. La presencia de Jesús en el pan y el vino, es el misterio contemplado y vivido en la vida cristiana. Jesús,  en nuestra oración,  queremos hacer silencio  para contemplarte oculto y presente, vivo y verdadero, solitario y amigo. Ilumina nuestros ojos  y nuestra mente para  que te encontremos y adoremos. SILENCIO DE  FE, ADORACIÓN Y AMOR.

 Del libro de Éxodo (24,3-8):

En aquellos días, Moisés bajó y contó al pueblo todo lo que había dicho el Señor y todos sus mandatos; y el pueblo contestó a una: «Haremos todo lo que dice el Señor.»
Moisés puso por escrito todas las palabras del Señor. Se levantó temprano y edificó un altar en la falda del monte, y doce estelas, por las doce tribus de Israel. Y mandó a algunos jóvenes israelitas ofrecer al Señor holocaustos, y vacas como sacrificio de comunión. Tomó la mitad de la sangre, y la puso en vasijas, y la otra mitad la derramó sobre el altar. Después, tomó el documento de la alianza y se lo leyó en alta voz al pueblo, el cual respondió: «Haremos todo lo que manda el Señor y lo obedeceremos.»
Tomó Moisés la sangre y roció al pueblo, diciendo: «Ésta es la sangre de la alianza que hace el Señor con vosotros, sobre todos estos mandatos.»

GUÍA: “Haremos lo que dice el Señor y le obedeceremos” dijo el pueblo. La alianza quedó sellada con su sacrificio. Aquellas voces del pueblo y las nuestras se unen para alabar al Señor y obedecer sus mandatos. ¿Unimos nuestro pensar, sentir y actuar a esa alianza establecida con Dios? Replanteémosla cada día en el sacrificio del día a día. Cada día,  renovemos nuestro trato de amistad con Dios que nos cuida y nos libera. Hagámosla ahora, desarrollando nuestro pensar, nuestro ser.  SILENCIO DE ALIANZA, DE AMISTAD Y DE HIJOS.

Lectura de la carta a los Hebreos (9,11-15):

Cristo ha venido como sumo sacerdote de los bienes definitivos. Su tabernáculo es más grande y más perfecto: no hecho por manos de hombre, es decir, no de este mundo creado. No usa sangre de machos cabríos ni de becerros, sino la suya propia; y así ha entrado en el santuario una vez para siempre, consiguiendo la liberación eterna. Si la sangre de machos cabríos y de toros y el rociar con las cenizas de una becerra tienen poder de consagrar a los profanos, devolviéndoles la pureza externa, cuánto más la sangre de Cristo, que, en virtud del Espíritu eterno, se ha ofrecido a Dios como sacrificio sin mancha, podrá purificar nuestra conciencia de las obras muertas, llevándonos al culto del Dios vivo. Por esa razón, es mediador de una alianza nueva: en ella ha habido una muerte que ha redimido de los pecados cometidos durante la primera alianza; y así los llamados pueden recibir la promesa de la herencia eterna. 


GUÍA:  Jesús, Sumo Sacerdote del templo eterno de Dios, se ofrece como víctima por nuestros pecados. Es sello de nueva alianza con Dios Padre.  Visualizamos al Sumo Sacerdote, la víctima, el culto al Dios vivo, la nueva alianza. Nos sentimos unidos en él y presentamos nuestra necesidad de perdón y liberación. Lo acogemos desde  la misericordia de Dios. SILENCIO DE VISUALIZACIÓN, OFRENDA, PERDÓN.


Lectura del santo evangelio según san Marcos (14,12-16.22-26):

El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron a Jesús sus discípulos: «¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?»
Él envió a dos discípulos, diciéndoles: «Id a la ciudad, encontraréis un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo y, en la casa en que entre, decidle al dueño: "El Maestro pregunta: ¿Dónde está la habitación en que voy a comer la Pascua con mis discípulos?" Os enseñará una sala grande en el piso de arriba, arreglada con divanes. Preparadnos allí la cena.»
Los discípulos se marcharon, llegaron a la ciudad, encontraron lo que les había dicho y prepararon la cena de Pascua.
Mientras comían. Jesús tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio, diciendo: «Tomad, esto es mi cuerpo.» Cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias, se la dio, y todos bebieron. Y les dijo: «Ésta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos. Os aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el reino de Dios.»
Después de cantar el salmo, salieron para el monte de los Olivos.

GUÍA:  En silencio, reconstruimos la escena  y nos unimos a ella: Pan y vino. Cuerpo y vida. Derramado por nosotros  y por todos. Nos sentimos perdonados, salvados, amados. Jesús en el  pan y el vino, se queda con nosotros en la Eucaristía. Es sacrificio, alimento, ofrenda. Lo recibimos y junto con él, ofrecemos al Padre el amor  nuestro y el de toda la humanidad.  SILENCIO DE PRESENCIA, AMOR Y OFRENDA.

RECOGEMOS LA ORACIÓN Y LA PRESENTAMOS AL PADRE, A JESÚS HIJO  Y AL ESPÍRITU

AGRADECEMOS, ADORAMOS, PEDIMOS

INVOCAMOS A MARÍA, MADRE Y  ADORADORA

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LAS PALABRAS DE JESÚS: PADRE NUESTRO…

CANTAMOS
Cantemos al amor de los amores

Cantemos al Amor de los Amores
cantemos al Señor,
Dios está aquí, ¡venid adoradores,
adoremos, a Cristo Redentor!

¡Gloria a Cristo Jesús,
cielos y tierra, bendecid al señor
honor y gloria a Ti, rey de la gloria
amor por siempre a Ti
Dios del Amor!

Unamos nuestra voz a los cantares
del Coro Celestial,
Dios está aquí, al Dios de los Altares
alabemos con gozo angelical.

https://www.youtube.com/watch?v=aJmbdPB91TE