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martes, 17 de diciembre de 2019

EVENTO RC Alegraos, sed fuertes

REZA Y COMPARTE
EVENTO RC Alegraos, sed fuertes


Te presentamos el resumen del Evento Oración Grupo reza y Comparte.  Va en torno a las Lecturas del  Tercer Domingo de Adviento. Destaca el tema de la alegría y de la esperanza. Descúbrelo.

              1.       REZA Y Comparte
7 h · 
Hola amigos/as. Estamos empezando el encuentro de oración de hoy. Vais llegando y espero que os dispongáis a centraros en la oración, consciencia, fe y atención a lo que el Espíritu Santo nos vaya indicando.

              2.       REZA Y Comparte compartió un enlace.
6 h · 
Aquí encontramos las lecturas de este domingo.https://rezaycomparte.blogspot.com/2019/12/alegraos-sed
REZAYCOMPARTE.BLOGSPOT.COM

                3.       REZA Y Comparte
6 h · 
"Alegraos, sed fuertes, el Señor llega" En el camino del Adviento, de preparación a la venida de Jesús, es el tercer domingo. Nos silenciamos en nuestro interior y pedimos al Espíritu de Dios que nos ayuda a orar, a escuchar su voz.
  
               4.       REZA Y Comparte
6 h •
Es un domingo en que destaca la alegría. "El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrarán el páramo y la estepa, florecerá como flor de narciso, se alegrará con gozo y alegría". el profeta anima al pueblo para que confíe en Dios que los acompaña después de la vuelta del destierro. Nosotros sentimos esta invitación y la acogemos. La trasladamos a nuestra vida y la descubrimos realizada en muchas ocasiones. Silencio contemplativo.


               5.       REZA Y Comparte
6 h · 
A veces no entendemos, se nos vuelve obscura la situación. Pero queremos confiar en el Señor que nos cuida y protege. Veamos dónde está la mayor dificultad, dónde es la mayor confianza.


               6.       REZA Y Comparte
6 h · 
"El desierto se regocijará…contemplará la gloria del Señor." La imagen es bonita. El desierto personificado se alegra, nuestro desierto también ve la gloria del Señor. Que la descubramos con ojos limpios. La captamos, la agradecemos, estamos en ella en silencio.


              7.       REZA Y Comparte
6 h · 
"Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor" Sentimos al Señor, Dios y avivamos la fe. Él está ahí aunque nos siempre lo reconocemos. ¿Cuáles pueden ser sus signos en nuestra vida, en la vida de otros, en nuestro mundo? Silencio de gracia y apertura.

              8.       REZA Y Comparte
6 h · 
"No os quejéis, hermanos, unos de otros" nos dice Santiago en carta. Tratemos de comprender al otro, entender sus razones. Jesús, enséñanos a entender al hermano, no a juzgarlo. el que esté libre de pecado que tire la primera piedra, decías tú. Paz y silencio en ti. Confiamos en tu amor.

             9.       REZA Y Comparte

              10.   REZA Y Comparte
              11.   REZA Y Comparte
6 h · 
Reconocemos nuestra realidad y nos acercamos a su venida, su manifestación. Él es quien salva. Despertad es tiempo de esperanza. Abre los ojos y haz posible su manifestación. Dejamos espacio para reconocerle, agradecer, pedir perdón, caminar a su lado. Vamos terminando este encuentro. El Señor está cerca. Preparemos su nacimiento en nosotros y en los hermanos.

              12.   REZA Y Comparte
6 h · 
¿Quieres comentar algo que te guste? Gracias por estar ahí. Saludos y mi oración para todos.


viernes, 7 de junio de 2019

VEN ESPÍRITU DIVINO



REZA Y COMPARTE

VEN ESPÍRITU DIVINO

GUÍA DE ORACIÓN 09-06-2019

GUÍA: Ven Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo. Nos abrimos a tu luz, a tu amor. Padre amoroso del pobre, don en tus dones espléndido. Luz que penetras las almas, fuente del mayor consuelo.
Estamos aquí, somos tu templo. Tú, huésped, del alma. Te acogemos, fortalécenos. SILENCIO DE PRESENCIA, DE ACOGIDA, DE LUZ.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles (2,1-11):

Al cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, se produjo desde el cielo un estruendo, como de viento que soplaba fuertemente, y llenó toda la casa donde se encontraban sentados. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse.
Residían entonces en Jerusalén judíos devotos venidos de todos los pueblos que hay bajo el cielo. Al oírse este ruido, acudió la multitud y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Estaban todos estupefactos y admirados, diciendo:
«¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos, elamitas y habitantes de Mesopotamia, de Judea y Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia y Panfilia, de Egipto y de la zona de Libia que limita con Cirene; hay ciudadanos romanos forasteros, tanto judíos como prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las grandezas de Dios en nuestra propia lengua».
GUÍA: Se llenaron todos del Espíritu santo. El hecho nos admira y entusiasma. El Espíritu llega para todos, si se abre el corazón y la mente para recibirle. Entonces hubo consciencia de su venida, se da la comunicación con todos los presentes, cada uno los oye en su propia lengua. Los encontró dispuestos a recibir la buena Noticia. Ahora nos toca a nosotros estar abiertos, recibirlo. ¿Nos consideramos agraciados por ese don? ¡Espíritu Santo ven! SILENCIO DE APERTURA, DE ENCUENTRO, DE  ENTREGA.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (12,3b-7.12-13):

HERMANOS:
Nadie puede decir: «Jesús es Señor», sino por el Espíritu Santo.
Y hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. Pero a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común.
Pues, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo.
Pues todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.
GUÍA: Nadie puede decir Jesús es Señor, sino por el Espíritu Santo. Toda fe y confianza vienen del Espíritu y llenan el corazón creyente. Acogemos su presencia, sentimos su fortaleza, su unión con Jesús salvador y con los hermanos salvados. SILENCIO DE VERDAD, DE PRESENCIA, DE UNIÓN
Secuencia

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequia,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas,
infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.


Del santo evangelio según san Juan (20,19-23):

AL anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
«Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

GUÍA: ¡Paz a vosotros! …y se llenaron de alegría. Recibimos la paz de Jesús. Una paz que facilita la convivencia y la unión en los corazones. Descubrimos la unión a nuestro alrededor, en los grupos humanos, en la Iglesia, en la sociedad. La pedimos para todos. Tocados por el Espíritu, recibimos el soplo de Espíritu de Jesús. También somos enviados por Jesús y por el Padre a nuestra misión y tarea. SILENCIO DE PAZ, DE UNIFICACIÓN, DE ENVÍO.

RECOGEMOS NUESTROS SENTIMIENTOS Y ORACIÓN. Una frase ayuda.

CONFIAMOS, AMAMOS, DAMOS GRACIAS, PROPONEMOS.

RECONOCEMOS AL PADRE DIOS: PADRE NUESTRO.

INVOCAMOS A MARÍA, MADRE Y AUXILIADORA.

CANTAMOS
¡Espíritu Santo ven!
.


sábado, 20 de abril de 2019

¡HA RESUCITADO!


REZA Y COMPARTE


¡HA RESUCITADO!

GUÍA DE ORACIÓN 21-04-19

GUÍA: Jesús ha muerto y por la fuerza de Dios, resucita. Alegría, Cristo vive y nos acompaña en Galilea, en nuestra Galilea del día a día.  La fuerza de Dios le da una nueva vida. Los discípulos le van viendo y reciben la fortaleza interior para anunciar al resucitado, para ser sus testigos.  Aquí estamos Jesús, nos alegramos contigo, por tu triunfo sobre la muerte, sobre el pecado. El Padre te ha acogido en su ser y te sigue enviando a nuestro mundo.  Nos sentimos  agraciados con tu triunfo y exaltación. SILENCIO DE ACOGIDA, DE FE, DE ALEGRÍA.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles (10,34a.37-43):


En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
«Vosotros conocéis lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la tierra de los judíos y en Jerusalén. A este lo mataron, colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió la gracia de manifestarse, no a todo el pueblo, sino a los testigos designados por Dios: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos.
Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. De él dan testimonio todos los profetas: que todos los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados».

GUÍA: Jesús, ungido por el Espíritu, pasó haciendo el bien porque Dios estaba con él. Colgado de un madero, Dios lo resucitó. Nos lo comunica Pedro. La resurrección transforma el temor de los discípulos, en audacia. Les encarga predicar al pueblo, dar su testimonio acerca del Maestro y Señor. Su testimonio llega a nosotros  y perdona los pecados a los que creen. Asimilamos estas palabras. SILENCIO DE ACOGIDA, DE TRANSFORMACIÓN, DE CONFIANZA.

De la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (3,1-4):

Hermanos:
Si habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra.
Porque habéis muerto; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida vuestra, entonces también vosotros apareceréis gloriosos, juntamente con él.

GUÍA: Si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba. Tu resurrección, Jesús, nos atrae hacia ti. Cambia nuestro corazón y llénalo de tu amor. Habéis muerto y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Vemos esta palabra cumplida en nosotros por el Bautismo. La luz de tu resurrección nos transforma y nos une contigo al Padre. SILENCIO DE LUZ, UNIÓN, TRANSFORMACIÓN.

Del santo evangelio según san Juan (20,1-9):

El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.
Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:
«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.
Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.
Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos. 

GUÍA: El Evangelio narra una aparición del resucitado. La muerte ha sido vencida. Has resucitado como habías dicho. Danos fe profunda que nos enseñe a creer. Danos un corazón nuevo capaz de acogerte. Ojos limpios para descubrirte en la Eucaristía, en tu Palabra y en el hermano. SILENCIO DE ACOGIDA, DE ESPÍRITU, DE RESURRECCIÓN.

RECOGEMOS LA ORACIÓN, SINTETIZAMOS UNA FRASE PARA REPETIR.

AVIVAMOS LA FE, LA ESPERANZA, EL AMOR, AGRADECEMOS, ADORAMOS.

INVOCAMOS A MARÍA, MADRE DE JESÚS Y NUESTRA, NOS ALEGRAMOS CON ELLA.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LAS PALABRAS DE JESÚS: PADRE NUESTRO.

CANTAMOS:

Hoy el Señor resucitó
y de la muerte nos salvó.

Alegría y paz, hermanos,
que el Señor resucitó.

Porque esperó Dios le libró
y de la muerte lo sacó.

El pueblo en Él vida encontró,
la esclavitud ya terminó.

La luz de Dios en Él brilló,
la nueva vida nos llevó.

Con gozo alzad el rostro a Dios,
que de Él nos llega la salvación.

Todos cantad: ¡aleluya!.
Todos gritad: ¡aleluya!