martes, 7 de marzo de 2017

CARTA AL PAPA







               CARTA AL PAPA



Papa Francisco, hemos leído la carta que  escribe a los jóvenes,  comunicando la reunión de Obispos en Sínodo, para tratar el tema de “los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”. Nos pide que apoyemos con alguna idea.

A nosotros nos ha parecido que el tema de la educación, la sociedad que encontramos, el problema del hambre, el bien y el mal son importantes para la orientación de nuestra vida. Pero necesitamos asimilar contenidos y tener voluntad para llevar todo eso a  la práctica.

Necesitamos acrecentar la fe y tener los medios para vivir, para desarrollar nuestras capacidades. Hay jóvenes que pierden la  fe y la esperanza. Viven sin ningún interés, ni sentido en su vida. ¿Qué se puede hacer en esos casos?

Es verdad que Usted nos estimula para que nos comprometamos a cambiar.

 Ahí, en nuestro interior existe ese deseo, pero también existe la duda. 

Confiamos que este Sínodo nos ayude a vivir mejor nuestra fe y a dirigir la mirada a Jesús con más intensidad.


Pedimos a María, la madre de Jesús y nuestra, que les ayude a encontrar el enfoque más acertado y nosotros sepamos actuar con ilusión y esfuerzo, en el camino de Dios.

Gracias, Papa Francisco. Pedimos por sus deseos e intenciones a favor de la Iglesia y de la juventud.



                     Le queremos.     UN GRUPO DE JÓVENES







viernes, 3 de marzo de 2017

¡TENTACIÓN!

     
                                       
GUÍA DE  ORACIÓN 05-03-17 
GUÍA de Oración: Es Domingo 1º de Cuaresma-Ciclo A.  Con el Miércoles de Ceniza ha comenzado la Cuaresma. Se nos ha dicho: Cree en el Evangelio y conviértete. Aquí estamos, Padre. Queremos creer, y convertir nuestra vida hacia ti. Espíritu de Dios, ilumina nuestras decisiones. Jesús, Hijo de Dios, acompaña nuestro camino en la tentación, líbranos del mal. SILENCIO DE ADORACIÓN, DE FE Y CONFIANZA.


Del libro del Génesis (2,7-9; 3,1-7):
EL Señor Dios modeló al hombre del polvo del suelo e insufló en su nariz aliento de vida; y el hombre se convirtió en ser vivo.
Luego el Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia oriente, y colocó en él al hombre que había modelado.El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos para la vista y buenos para comer; además, el árbol de la vida en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y el mal.
La serpiente era más astuta que las demás bestias del campo que el Señor había hecho. Y dijo a la mujer: «¿Conque Dios os ha dicho que no comáis de ningún árbol del jardín?».
La mujer contestó a la serpiente:
«Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; pero del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios:
“No comáis de él ni lo toquéis, de lo contrario moriréis”».
La serpiente replicó a la mujer:
«No, no moriréis; es que Dios sabe que el día en que comáis de él, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal».
Entonces la mujer se dio cuenta de que el árbol era bueno de comer, atrayente a los ojos y deseable para lograr inteligencia; así que tomó de su fruto y comió. Luego se lo dio a su marido, que también comió.
Se les abrieron los ojos a los dos y descubrieron que estaban desnudos; y entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron.
GUÍA: Es la descripción de una tentación. En silencio reconocemos qué momentos son los que forman el conjunto de nuestras tentaciones, de nuestros dilemas. Vemos la situación, nos halaga y caemos. Señor, cuida nuestras decisiones, danos la fuerza para elegir lo mejor y realizar el bien que tú nos propones. Perdona nuestros fallos, líbranos del mal. SILENCIO DE ACEPTACIÓN A TUS LEYES, DE PETICIÓN DE PERDÓN, DE AMOR  A TI. 

De la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (5,12-19):

HERMANOS:
Lo mismo que por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte se propagó a todos los hombres, porque todos pecaron...
Pues, hasta que llegó la ley había pecado en el mundo, pero el pecado no se imputaba porque no había ley. Pese a todo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso sobre los que no habían pecado con una transgresión como la de Adán, que era figura del que tenía que venir.
Sin embargo, no hay proporción entre el delito y el don: si por el delito de uno solo murieron todos, con mayor razón la gracia de Dios y el don otorgado en virtud de un hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos.
Y tampoco hay proporción entre la gracia y el pecado de uno: pues el juicio, a partir de uno, acabó en condena, mientras que la gracia, a partir de muchos pecados, acabó en justicia.
Si por el delito de uno solo, la muerte inauguró su reinado, a través de uno solo, con cuánta más razón los que reciben a raudales el don gratuito de la justificación reinarán en la vida gracias a uno solo, Jesucristo.

En resumen, lo mismo que por un solo delito resultó condena para todos, así también por un acto de justicia resultó justificación y vida para todos.
Pues, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo, todos serán constituidos justos.

GUÍA: Gracias, Jesús. Por ti hemos entrado de nuevo en la gracia del Padre. Por ti el amor del Padre se ha desbordado sobre la humanidad. Por ti recibimos a raudales el don gratuito de Dios y su justificación. En silencio acogemos el don de Jesús, agradecemos su entrega, pedimos perdón por nuestros extravíos. SILENCIO AGRADECIDO, DE AMOR Y FIEL.
Del santo evangelio según san Mateo (4,1-11):

EN aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre. El tentador se le acercó y le dijo:
«Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes».
Pero él le contestó:
«Está escrito: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”».
Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo y le dijo:
«Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras”».
Jesús le dijo: «También está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”».
De nuevo el diablo lo llevó a un monte altísimo y le mostró los
reinos del mundo y su gloria, y le dijo:
«Todo esto te daré, si te postras y me adoras».
Entonces le dijo Jesús: «Vete, Satanás, porque está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”».
Entonces lo dejó el diablo, y he aquí que se acercaron los ángeles y lo servían.

GUÍA: Nueva tentación. Jesús es tentado por el maligno provocador. No sólo de pan vive el hombre.  Él responde del lado del Padre. No tentarás al Señor tu Dios. Jesús sigue en su fuerte respuesta: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”». ¿Cómo las podemos aplicar a nuestras situaciones? En silencio, reconocemos a Dios sobre todas las cosas, él solamente merece nuestra adoración. En él quedamos libres de toda esclavitud. SILENCIO DE ADORACIÓN, DE RECONOCIMIENTO, DE LIBERTAD INTERIOR.

HACEMOS SÍNTESIS DE NUESTRA ORACIÓN.

AGRADECEMOS, PEDIMOS, OFRECEMOS,
Con Jesús decimos: PADRE NUESTRO.

INVOCAMOS A MARÍA, nuestra madre.

CANTAMOS1. Sólo tú eres mi plenitud, eres mi apoyo, mi fuerza y mi luz./ Eres mi vida y mi juventud, eres mi gozo y mi cruz./ Sólo Tú eres todo mi bien, sólo Tú./Sólo, Tú sólo eres mi plenitud, sólo Tú sólo Tú./2. Samaritana siempre con sed, cuando en la tarde abrasaba el calor./Pero me diste un día a beber del manantial de tu amor./3. Siento a mi lado tu palpitar por el camino que va hacia Emaús. /Das un sentido a mi caminar, mi Salvador eres tú.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                

martes, 28 de febrero de 2017

CUARESMA 2017

CUARESMA 2017
El Papa Francisco escribe su mensaje para la Cuaresma. Escogemos un fragmento para la reflexión. Nos habla del don de la Palabra y el don de las personas. Comenta la parábola del “hombre rico y del pobre Lázaro”
…Su mensaje se dirige a todos los cristianos. En efecto, el rico, cuyos hermanos todavía viven, pide a Abraham que les envíe a Lázaro para advertirles; pero Abraham le responde: «Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen» (v. 29). Y, frente a la objeción del rico, añade: «Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto» (v. 31).
De esta manera se descubre el verdadero problema del rico: la raíz de sus males está en no prestar oído a la Palabra de Dios; esto es lo que le llevó a no amar ya a Dios y por tanto a despreciar al prójimo.
La Palabra de Dios es una fuerza viva, capaz de suscitar la conversión del corazón de los hombres y orientar nuevamente a Dios. Cerrar el corazón al don de Dios que habla tiene como efecto cerrar el corazón al don del hermano.
Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma es el tiempo propicio para renovarse en el encuentro con Cristo vivo en su Palabra, en los sacramentos y en el prójimo. El Señor "que en los cuarenta días que pasó en el desierto venció los engaños del Tentador" nos muestra el camino a seguir.
Que el Espíritu Santo nos guíe a realizar un verdadero camino de conversión, para redescubrir el don de la Palabra de Dios, ser purificados del pecado que nos ciega y servir a Cristo presente en los hermanos necesitados.
Ánimo a todos los fieles a que manifiesten también esta renovación espiritual participando en las campañas de Cuaresma que muchas organizaciones de la Iglesia promueven en distintas partes del mundo para que aumente la cultura del encuentro en la única familia humana.
Oremos unos por otros para que, participando de la victoria de Cristo, sepamos abrir nuestras puertas a los débiles y a los pobres. Entonces viviremos y daremos un testimonio pleno de la alegría de la Pascua.
Vaticano 2017
 FRANCISCO
·         ¿Qué idea es la que  te gusta  más? ¿Qué dirías tú de eso? Coméntalo.



viernes, 24 de febrero de 2017

YO NO TE OLVIDARÉ



                                                                                                                                                                                                                                                    ORACIÓN 26-02-17
GUÍA: Estamos en el ahora.  Aquí y ahora estamos ante ti, Padre. Tomamos conciencia de nuestro ser, de nuestra vida. Sólo tu voz de Padre nos llama y nos atrae. Jesús acompaña nuestra oración, el Espíritu de Dios nos ilumina con su amor. Te damos gracias, Padre, por esta semana transcurrida. Te bendecimos por tu inmensa gloria. Te pedimos perdón por lo que realizamos contra ti o contra los hermanos. Ayúdanos a librarnos del pecado, a avanzar por la senda del bien. SILENCIO DE PETICIÓN, DE PERDÓN, DE ESPERANZA.

Del libro de Isaías (49,14-15):

Sión decía: «Me ha abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado».
¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta, no tener compasión del hijo de sus entrañas?
Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré.

GUÍA: Seguimos ante ti, Padre. Oímos tu Palabra de consuelo: Yo no te olvidaré. Como hijos pródigos, sentimos el abandono. Pero queremos escuchar tu voz y recibirla en lo profundo del ser. El niño que se siente querido y recordado es feliz. Nuestra experiencia tiende a olvidar, a olvidarte. Tu perdón es generoso y nos cubre  con el abrazo y beso de Padre. Que permanezcamos en él, que vivamos como hijos dignos de ti. SILENCIO DE ACEPTACIÓN, DE PRESENCIA, DE ALEGRÍA EN EL PERDÓN.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (4,1-5):

Hermanos:
Que la gente sólo vea en nosotros servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora, lo que se busca en los administradores es que sean fieles. Para mí lo de menos es que me pidáis cuentas vosotros o un tribunal humano; ni siquiera yo me pido cuentas. La conciencia, es verdad, no me remuerde; pero tampoco por eso quedo absuelto: mi juez es el Señor.
Así, pues, no juzguéis antes de tiempo, dejad que venga el Señor. Él iluminará lo que esconden las tinieblas y pondrá al descubierto los designios del corazón; entonces cada uno recibirá de Dios lo que merece.                                                                                                                                                         
GUÍA: Ser servidores de Cristo, administradores de los misterios de Dios. Es lo que se pide a los cristianos. ¿Te toca esto a ti? Servidores, administradores, portadores del don de Dios. Nos toca mucho, aunque a veces lo olvidamos. Obrar en conciencia, no juzguéis antes de tiempo. Es Dios el que juzga. Son un conjunto de normas para actuar como cristiano. Hacemos eco en nuestro corazón y nos sentimos amigos de Dios, servidores de su misión en el mundo. SILENCIO DE ADORACIÓN, DE COMPROMISO, ESTAR CON ÉL.                                                                                                                                                                                                          

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Nadie puede servir a dos señores. Porque despreciará a uno y amará al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.
Por eso os digo: no estéis agobiados por vuestra vida pensando qué vais a comer, ni por vuestro cuerpo pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad los pájaros del cielo: no siembran ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?

¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?
¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se arroja al horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los paganos se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso.
Buscad sobre todo el reino de Dios y su justicia; y todo esto se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le basta su desgracia».


GUÍA: La oración de hoy nos invita  a la confianza. En la primera lectura, el Padre nos dice: Yo no te olvidaré. Y en ésta, Jesús  nos dice: No andéis agobiados…vuestro Padre  sabe cuidar de vosotros…Buscad el reino de Dios. Confiamos en ti, Jesús. Contigo nos sentimos hijos, cuidados por el Padre Dios. Dejemos que la confianza brote en nuestro corazón y practiquémosla cada día. En el silencio, visualizamos los pájaros, los árboles, las personas cuidadas por Dios. Confiamos y somos las manos del Dios que cuida de los otros hermanos. SILENCIO DE CONFIANZA, DE SEGURIDAD, DE AMOR.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           RESUMIMOS nuestra oración en alguna frase para recordar.                                                                                                                                                                                                                                    AGRADECEMOS, ADORAMOS, OFRECEMOS, PEDIMOS PERDÓN, Y AYUDA PARA LOS NECESITADOS.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   INVOCAMOS A MARÍA nuestra madre                                                                                                                                                                                                                                                                                                        PADRE NUESTRO con toda la humanidad y con Jesús.                                                                                                                                                                                                                                         CANTAMOS:                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     CREO EN JESÚS. CREO EN JESÚS.                                                                                                                        EL ES MI AMIGO, ES MI ALEGRÍA.                                                                                                                      CREO EN JESÚS. CREO EN JESÚS                                                                                                                           EL ES MI SALVADOR.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         
1. El llamó a mi puerta,
me invitó a compartir su heredad,
seguiré a su lado,
llevaré su mensaje de paz.

2. Día y noche (creo en Jesús),
él está a mi lado (creo en Jesús),
sigo sus palabras (creo en Jesús),
doy por él la vida (creo en Jesús),
es mi Salvador.

3. Enseñó a Zaqueo
a partir su hacienda y su pan,
alabó a la viuda
porque dio cuanto pudo ella dar.

4. Aleluya (creo en Jesús),
El es mi Mesías (creo en Jesús),                                                                                                                             Èl es mi esperanza                                                                                                                                                      Vive para siempre (creo en Jesús),
Es mi Salvador.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             
El es mi esperanza (creo en Jesús),

viernes, 17 de febrero de 2017

GLORÍATE EN EL SEÑOR




ORACIÓN 19-02-17
GUÍA: ¡Gloríate en el Señor! Durante la semana, ¿has visto la gloria Dios, en tus actuaciones? ¿Has visto tu gloria? El Espíritu de Dios se hace presente en este rato de oración. Su presencia coloca las cosas en su sitio. ¿Qué es lo que enaltece tus acciones?
Revisa la semana, ¿Descubres la presencia del Espíritu en alguno de tus momentos? ¿Cuáles? Agradece, recorre nuevos pasos de apertura a Dios y a los hermanos. SILENCIO DE ENCUENTRO, PRESENCIA, AGRADECIMIENTO

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (3,16-23):

HERMANOS:



¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?
Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: y ese templo sois vosotros.
Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «Él caza a los sabios en su astucia». Y también:
«El Señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos».
Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo Y Cristo de Dios. 
GUÍA: ¿Qué te dice la lectura? Moisés transmite al pueblo el mandato de Dios: Seréis santos porque yo soy santo…No te vengarás…amarás a tu prójimo como a ti mismo. Señor, aquí estoy escuchando tu Palabra. Que mi corazón la acoja, que la cumpla. Tú eres quien juzga las acciones. Limpia mi corazón y el de todos los hombres y mujeres. SILENCIO DE ESCUCHA, DE ACEPTACIÓN, DE COMPROMISO
Lectura del santo evangelio
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente”. Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.
Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo”.
Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

GUÍA: Nos hablas del amor incluso a los enemigos. Enséñanos a amar. Que no nos ocupe el deseo de venganza. El Padre es bueno con todos.  Quieres que seamos santos, llenos del amor que derrama en nosotros el Espíritu. Manifiesta tu gloria en nuestros corazones.  Hacemos nuestra esta oración, conviértenos a ti. SILENCIO DE PETICIÓN, CONVERSIÓN, AMOR

SINTETIZAMOS LA ORACIÓN  en varias palabras.

OFRECEMOS, PEDIMOS, DAMOS GRACIAS, ALABAMOS A DIOS

INVOCAMOS A MARÍA que nos enseñe a vivir la fe.

PADRE NUESTRO con toda la humanidad, con los jóvenes  y con Jesùs.

CANTAMOS.

Danos un corazón, grande para amar
Danos un corazón, fuerte para luchar.

- Pueblos nuevos, creadores de la historia
Constructores de nueva humanidad.
Pueblos nuevos, que viven la existencia
como riesgo de un largo caminar.

Pueblos nuevos, luchando en esperanza,
caminantes, sedientos de verdad.
Pueblos nuevos, sin frenos ni cadenas,
pueblos libres que exigen libertad.

Pueblos nuevos, amando sin fronteras,
por encima de razas y lugar.
Pueblos nuevos, al lado de los pobres,
compartiendo con ellos techo y pan.




martes, 14 de febrero de 2017

CARTA DE PAPA FRANCISCO A LOS JÓVENES






CARTA DEL 

PAPA FRANCISCO

A LOS JÓVENES


ANUNCIO de   un



           "Sínodo de los  Obispos,  sobre los jóvenes"                                                                         

 ….En Cracovia, durante la apertura de la última Jornada Mundial de la Juventud, les pregunté varias veces:

 «Las cosas, ¿se pueden cambiar?». Y ustedes exclamaron juntos a gran voz «sí». Esa es una respuesta que nace de un corazón joven que no soporta la injusticia y no puede doblegarse a la cultura del descarte, ni ceder ante la globalización de la indiferencia.

        ¡Escuchen ese grito que viene de lo más íntimo! También cuando adviertan, como el profeta Jeremías, la inexperiencia propia de la joven edad, Dios los estimula a ir donde Él los envía: «No les tengas miedo, que contigo estoy para salvarte» (Jer 1,8).

         Un mundo mejor se construye también gracias a ustedes, que siempre desean cambiar y ser generosos. No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les sugiere opciones audaces, no pierdan tiempo cuando la conciencia les pida arriesgar para seguir al Maestro.

        También la Iglesia desea ponerse a la escucha de la voz, de la sensibilidad, de la fe de cada uno; así como también de las dudas y las críticas. Hagan sentir a todos el grito de ustedes, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores. San Benito recomendaba a los abades consultar también a los jóvenes antes de cada decisión importante, porque «muchas veces el Señor revela al más joven lo que es mejor» (Regla de San Benito III, 3).


 
         Así, también a través del camino de este Sínodo, yo y mis hermanos Obispos queremos contribuir cada vez más a vuestro gozo (cfr. 2 Cor 1,24). Los proteja María de Nazaret, una joven como ustedes a quien Dios ha dirigido su mirada amorosa, para que los tome de la mano y los guíe a la alegría de un ¡heme aquí! pleno y generoso (cfr. Lc 1,38).

         Con paternal afecto,
FRANCISCO


RESPUESTA: Escribe tu carta al Papa. ¿Qué le puedes comentar?