viernes, 12 de abril de 2024

DIOS HA GLORIFICADO A JESÚS

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DIOS HA GLORIFICADO A JESÚS

GUÍA DE ORACIÓN  14-04-24  III Domingo de Pascua Ciclo B


GUÍA: Estamos en tiempo Pascual. Dios ha glorificado a Jesús y se hace presente a los apóstoles. Ellos son testigos y nosotros recibimos el anuncio. Jesús vive y nos acompaña en la vida y en toda necesidad. Avivamos la fe para conocerlo mejor. Reforzamos la esperanza de que resucitamos con él y apoyamos el amor. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE PRESENCIA Y DE FE.


Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (3,13-15.17-19):

En aquellos días, Pedro dijo a la gente: «El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, al que vosotros entregasteis y rechazasteis ante Pilato, cuando había decidido soltarlo. Rechazasteis al santo, al justo, y pedisteis el indulto de un asesino; matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos. Sin embargo, hermanos, sé que lo hicisteis por ignorancia, y vuestras autoridades lo mismo; pero Dios cumplió de esta manera lo que había dicho por los profetas, que su Mesías tenía que padecer. Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que se borren vuestros pecados.»

Guía: Fue condenado pero Dios lo resucitó de entre los muertos. El morir por todos nos hace capaces de resucitar con él. En este tiempo de oración nos unimos a su muerte y a su resurrección en una vida nueva de esperanza y de amor. Padre, guárdanos en tu amor. Enséñanos a caminar por la vida como tu quieres. SILENCIO DE PETICIÓN, DE CONFIANZA, DE CAMINO.

Salmo

Sal 4,2.7.9

R/. Haz brillar sobre nosotros la luz de tu rostro, Señor

Escúchame cuando te invoco,

Dios, defensor mío;

tú que en el aprieto me diste anchura,

ten piedad de mí y escucha mi oración. R/.

Hay muchos que dicen:

«¿Quién nos hará ver la dicha,

si la luz de tu rostro

ha huido de nosotros?» R/.

En paz me acuesto

y en seguida me duermo,

porque tú solo, Señor,

me haces vivir tranquilo. R/.

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan (2,1-5):

Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.

En esto sabemos que lo conocemos: en que guardamos sus mandamientos. Quien dice: «Yo lo conozco», y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. En esto conocemos que estamos en él.


GUÍA: No pequéis, nos dice San Juan. Él ha muerto por nosotros. En tu presencia, Padre, elevamos el corazón y la vida. Agradecemos tu entrega en Jesús. Amamos con el amor del Espíritu y caminamos por las sendas que tú nos presentas. Guardar tus mandamientos nos da la seguridad en la fe y en el amor. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE UNIÓN, DE ESPERA.


Lectura del santo evangelio según san Lucas (24,35-48):

En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan.

Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice: «Paz a vosotros.»

Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma.

Él les dijo: «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.»

Dicho esto, les mostró las manos y los pies.

Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: «¿Tenéis ahí algo que comer?»

Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos.

Y les dijo: «Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse.»

Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras.

Y añadió: «Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto.»

GUÍA: Jesús aparece en medio de ellos. «¿Por qué os alarmáis?, les dice, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Visualizamos el momento. Estamos con ellos y tomamos parte en el miedo o en  la paz. En nuestro interior te reconocemos y te buscamos. Jesús, enséñanos a vivir contigo. SILENCIO DE ENCUENTRO, DE UNIÓN, DE ESPERANZA.


RECOGEMOS LA ORACIÓN: UNA FRASE NOS AYUDA A RECORDAR.


ADORACIÓN, CONFIANZA, ILUMINACIÓN, AGRADECIMIENTO.


INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE, MUJER DE ESPERANZA.


NOS DIRIGIMOS AL PADRE, CON JESÚS Y DECIMOS: PADRE NUESTRO.

CANTAMOS:

Cristo nuestro hermano

Letra:

ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA.


/ Porque Cristo nuestro hermano, ha resucitado:

María, alégrate. / (2)


/ ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA. / (2)


/ Porque Cristo nuestro hermano, nos ha redimido:

María, alégrate. / (2)

/ ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA. / (2)


/ Porque en Cristo nuestro hermano, hemos renacido:

María, alégrate. / (2)

/ ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA. / (2)


/ Porque en Cristo nuestro hermano, todos somos hijos:

María, alégrate. / (2)

/ ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA. / (2)

Letra y música: Cesáreo Gabaráin

https://www.youtube.com/watch?v=I0jQvxj38Sw


4 comentarios:

  1. "Dios le ha glorificado" Nos unimos a él y hacemos nuestra oración. Buen día.

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  2. "Porque Cristo nuestro hermano, nos ha redimido: María, alégrate." Cristo nos ha redimido, nos alegraamos junto con María. Lo interiorizamos.

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  3. "Padre, guárdanos en tu amor. Enséñanos a caminar por la vida como tu quieres" Unidos en la oración y en la vida con Jesús, el Padre es glorificado. Interiorizamos.

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  4. S. 4, “Dios, defensor mío; tú que en el aprieto me diste anchura, ten pie-dad de mí y escucha mi oración” Unimos nuestra oración a la del salmo y confiamos en el Señor que va con nosotros.

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