REZA Y
COMPARTE
HA
LLENADO DE GLORIA EL CAMINO
GUÍA
ORACIÓN 25-01-26, III Domingo del Tiempo Ordinario
GUÍA: Ha llenado de luz el camino que en otro tiempo estaba en
tinieblas. Acreciste su alegría, Señor, con tu luz y tu fortaleza. En la
oración nos situamos en ese camino oscuro y luego iluminado. Acogemos el don de
Dios para el pueblo y nos ponemos en marcha hacia el Dios que nos salva y nos
protege como hijos. Agradecemos su favor. SILENCIO DE CERCANÍA, DE
ILUMINACIÓN, DE ALEGRÍA.
Lectura
del libro de Isaías (8,23b–9,3):
EN otro
tiempo, humilló el Señor la tierra de Zabulón y la tierra de Neftalí, pero
luego ha llenado de gloria el camino del mar, el otro lado del Jordán, Galilea
de los gentiles.
El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande;
habitaba en tierra y sombras de muerte, y una luz les brilló.
Acreciste la alegría, aumentaste el gozo;
se gozan en tu presencia, como gozan al segar,
como se alegran al repartirse el botín.
Porque la vara del opresor, el yugo de su carga,
el bastón de su hombro, los quebrantaste como el día de Madián.
GUÍA: El camino es difícil, las tinieblas
cubren la tierra pero Dios manda su luz y nos ilumina. Envía su gracia y
renueva los corazones y las conciencias.
Acrecienta el gozo con su presencia. Nuestra mirada se dirige a su mano
salvadora, nuestro corazón se abre al bien que nos envía. SILENCIO DE VUELTA
A CASA, DE ENCUENTRO, DE SUPERACIÓN.
Salmo
Sal
26,1.4.13-14
R/. El Señor es mi luz y mi
salvación
V/. El Señor
es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R/.
V/. Una cosa
pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R/.
V/. Espero
gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R/.
Lectura
de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,10-13.17):
OS ruego,
hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, que digáis todos lo mismo y
que no haya divisiones entre vosotros. Estad bien unidos con un mismo pensar y
un mismo sentir.
Pues, hermanos, me he enterado por los de Cloe de que hay discordias entre
vosotros. Y os digo esto porque cada cual anda diciendo: «Yo soy de Pablo, yo
soy de Apolo, yo soy de Cefas, yo soy de Cristo».
¿Está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿Fuisteis
bautizados en nombre de Pablo?
Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con
sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo.
GUÍA: Que no estéis divididos entre
vosotros. Nos llama a la unión, a la concordia, al bien compartido. Que el Espíritu
de Cristo esté con vosotros. Lo acogemos en nuestro interior. Nos sentimos
llamados por Jesús a una vda intensa de amor y cordialidad en el trato y en
toda circunstanica. SILENCIO DE PRESENTACIÓN, DE CONFIANZA, DE RESPUESTA.
Lectura
del santo evangelio según san Mateo (4,12-23):
AL enterarse
Jesús de que habían arrestado a Juan se retira a Galilea. Dejando Nazaret se
estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí,
para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:
«Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,
camino del mar, al otro lado del Jordán,
Galilea de los gentiles.
El pueblo que habitaba en tinieblas
vio una luz grande;
a los que habitaban en tierra y sombras de muerte,
una luz les brilló».
Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos».
Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y
a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.
Les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a
Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su
padre, y los llamó.
Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.
Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el
evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
GUÍA:
Convertíos, porque está cerca el reino de Dios. Jesús prepara el camino con su
presencia y sus llamadas. Los llamados
dan su respuesta le siguen y fiados de su palabra, serán pescadores de hombres.
Él sigue anunciando el reino de Dios y de toda dolencia curando a los que se lo
piden. Jesús, abre nuestro corazón a tu palabra y conforta nuestra forma de actuar para que venga tu reino.
CONTEMPLAMOS
A JESÚS, A LOS QUE ESCUCHAN, NOS UNIMOS
A ELLOS, SENTIMOS LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU EN NOSOTROS Y EN LA VIDA. ORAMOS.
PRESENTAMOS NUESTRO CAMINO AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU.
INVOCAMOS A MARÍA. HABLAMOS CON ELLA.
NOS
DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS. PADRE NUESTRO…
CANTAMOS
TE SEGUIRÉ
SEÑOR
POR LOS CAMINOS DEL MUNDO.
SERÉ COMO EL VAGABUNDO
QUE VA MENDIGANDO AMOR.
SERÉ COMO EL VAGABUNDO
QUE VA MENDIGANDO AMOR.
1. Sé que estás en los caminos
mendigando nuestro amor,
Tú te has hecho un peregrino
yo te seguiré Señor.
2. No viniste a ser servido
sino a ser el Servidor,
la vida tiene sentido,
yo te seguiré Señor.
3. Buscas lo que está perdido
das consuelo a nuestro dolor,
eres como el fiel amigo,
yo te seguiré Señor.
4. Sé que vives solitario
en la soledad del anciano,
en el niño abandonado,
yo te seguiré Señor.

















