viernes, 15 de julio de 2022

¿QUIÉN PUEDE HOSPEDARSE EN TU TIENDA?

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¿QUIÉN PUEDE HOSPEDARSE EN TU TIENDA?

GUÍA  DE ORACIÓN 17-07-22  Domingo 16º del Tiempo Ordinario - Ciclo C

GUÍA: Abrahán frece el don de la hospitalidad. Recibe a aquellos visitantes. El Salmista se pregunta quién puede ser recibido en la tienda del Señor. En el silencio interior nos unimos al Salmista y descubrimos las actitudes que necesitamos para ser acogidos en ella. Reflexionamos, admiramos el encuentro y nos presentamos con un corazón recto. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE RECTITUD, DE ACOGIDA.

Lectura del libro del Génesis (18,1-10a):

En aquellos días, el Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda, en lo más caluroso del día. Alzó la vista y vio tres hombres frente a él. Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda, se postró en tierra y dijo:

«Señor mío, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. Haré que traigan agua para que os lavéis los pies y descanséis junto al árbol. Mientras, traeré un bocado de pan para que recobréis fuerzas antes de seguir, ya que habéis pasado junto a la casa de vuestro siervo».

Contestaron: «Bien, haz lo que dices».

Abrahán entró corriendo en la tienda donde estaba Sara y le dijo:

«Aprisa, prepara tres cuartillos de flor de harina, amásalos y haz unas tortas».

Abrahán corrió enseguida a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase de inmediato. Tomó también cuajada, leche y el ternero guisado y se lo sirvió. Mientras él estaba bajo el árbol, ellos comían.

Después le dijeron: «Dónde está Sara, tu mujer?».

Contestó: «Aquí, en la tienda».

Y uno añadió: «Cuando yo vuelva a verte, dentro del tiempo de costumbre Sara habrá tenido un hijo».

GUÍA:  Abrahán recibe al Señor en aquellos hombres. Ellos le hacen una promesa: Habrás tenido un hijo. Dios se le hace presente también en la promesa. Abrimos nuestro corazón, acogemos la presencia de Dios, escuchamos su palabra y su promesa. SILENCIO DE APERTURA, DE ESCUCHA, DE CONFIANZA.

Sal 14,2-3ab.3cd-4ab.5

R/. Señor, ¿Quién puede hospedarse en tu tienda?

V/. El que procede honradamente

y practica la justicia,

el que tiene intenciones leales

y no calumnia con su lengua. R/.

 

V/. El que no hace mal a su prójimo

ni difama al vecino,

el que considera despreciable al impío

y honra a los que temen al Señor. R/.

 

V/. El que no presta dinero a usura

ni acepta soborno contra el inocente.

El que así obra nunca fallará. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (1,24-28):

Hermanos:

Ahora me alegro de mis sufrimientos por vosotros: así completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, en favor de su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado servidor, conforme al encargo que me ha sido encomendado en orden a vosotros: llevar a plenitud la palabra de Dios, el misterio escondido desde siglos y generaciones y revelado ahora a sus santos, a quienes Dios ha querido dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para presentarlos a todos perfectos en Cristo.

GUÍA: Completo lo que falta a la pasión de Cristo, en favor del cuerpo de Cristo que es la Iglesia. Pablo se hace portador de la necesidad  de la Iglesia. Él que ha sido nombrado su servidor la perfecciona y la completa por medio de Cristo, muerto y resucitado. Todos los cristianos somos perfeccionados en él. SILENCIO DE VERDAD, DE ENCUENTRO, DE TRANSFORMACIÓN.

Lectura del santo evangelio según san Lucas (10, 38-42):

EN aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.

Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra.

Marta, en cambio, andaba muy afanada con los muchos servicios; hasta que, acercándose, dijo:

«Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para servir? Dile que me eche una mano».

Respondiendo, le dijo el Señor:

«Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada».

GUÍA: Acogida, hospitalidad, transformación. Actitudes que unen, que hacen la vida. Te ofrecemos, Padre, el don de Jesús para la salvación de cada persona, la llegada a tu presencia, la escucha a tu Palabra. Visualizamos, asimilamos y compartimos. SILENCIO DE PRESENCIA, DE FIDELIDAD, DE CAMINO.

SINTETIZAMOS NUESTRA ORACIÓN. UNA FRASE NOS AYUDA A RECORDAR.

SENTIMOS LA PRESENCIA DEL ESPÍRITU, AGRADECEMOS SU PAZ, SU ENTREGA.

INVOCAMOS A MARÍA PARA QUE NOS ENSEÑE A ORAR Y A COMPARTIR.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE Y NOS SENTIMOS HIJOS SUYOS, HERMANOS CON LOS DEMÁS. PADRE NUESTRO.

CANTAMOS:

Anunciaremos tu reino, señor/ Tu reino, Señor, tu reino


+Reino de paz y justicia/ Reino de vida y verdad/Tu reino, señor, tu reino

+Reino de amor y de gracia/Reino que habita en nosotros/Tu reino, señor, tu reino

+Reino que sufre violencia/Reino que no es de este mundo/Tu reino, señor, tu reino

Reino que ya ha comenzado/Reino que no tendrá fin/Tu reino, señor, tu reino

https://www.youtube.com/watch?v=7rEjzteyLEs

7 comentarios:

  1. "¿Quién puede hospedarse en tu tienda?" «Señor mío, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo" Lo dice Abrahán. En aquella misma escena lo decimos nosotros: No pases de largo, Señor. Confiamos en tu gracia y bendición.

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  2. Día de la hospitalidad y convivencia. La buena acogida es valorada y promovida por todos. Trabajamos por la familia humana y la construimos en la paz.

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  3. "Abrimos nuestro corazón, acogemos la presencia de Dios, escuchamos su palabra y su promesa." La Palabra se cumple en nuestro mundo. Jesús se encarna y anuncia el amor del Padre. Caminamos con él.

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  4. «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Al practicarlo recorremos el camino de la paz y de la justicia.

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  5. "Señor, ¿Quién puede hospedarse en tu tienda? El que procede honradamente y practica la justicia..." Hospedarse en tu casa, Señor. Necesitamos el misterio de tu gracia. Confiamos en ti.

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  6. «Señor mío, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo." Abrahán hospeda al que llega a su casa, no quiere que pase sin entrar. Que abramos los ojos y el corazón para recibirle bien.

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  7. Reflexionamos, admiramos el encuentro y nos presentamos con un corazón recto. Oramos.

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