viernes, 26 de mayo de 2023

PENTECOSTÉS

 

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PENTECOSTÉS

GUÍA DE ORACIÓN  Domingo de Pentecostés 28 de mayo de 2023

 

GUÍA: Se produjo un viento que soplaba fuertemente. El Espíritu de Dios se hizo presente. Nos unimos a la oración de María y los apóstoles. Pedimos al Padre que envíe su Espíritu que renueve la faz de la tierra. Estamos aquí, escucha nuestras peticiones y alienta nuestro ánimo para servirte y anunciarte entre nuestros hermanos. SILENCIO DE CONOCIMIENTO, DE VENIDA, DE ENVÍO.

 

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (2,1-11):

 

AL cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, se produjo desde el cielo un estruendo, como de viento que soplaba fuertemente, y llenó toda la casa donde se encontraban sentados. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse.

Residían entonces en Jerusalén judíos devotos venidos de todos los pueblos que hay bajo el cielo. Al oírse este ruido, acudió la multitud y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Estaban todos estupefactos y admirados, diciendo:

«¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos, elamitas y habitantes de Mesopotamia, de Judea y Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia y Panfilia, de Egipto y de la zona de Libia que limita con Cirene; hay ciudadanos romanos forasteros, tanto judíos como prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las grandezas de Dios en nuestra propia lengua».

 

GUÍA: Vino el Espíritu Santo y cada uno les oía hablar en su lengua.  Las grandezas del Señor se difundían y todos alababan al Dios de cielo y tierra. Padre, te escuchamos, haznos capaces de comprender y vivir según tu Espíritu nos inspira. Llena nuestros corazones del fuego de tu amor. SILENCIO DE ACOGIDA, DE ILUMINACIÓN, DE ENCUENTRO.

 

Sal 103,1ab.24ac.29bc-30.31.34

 

R/. Envía tu Espíritu, Señor,

y repuebla la faz de la tierra

 

Bendice, alma mía, al Señor:

¡Dios mío, qué grande eres!

Cuántas son tus obras, Señor;

la tierra está llena de tus criaturas. R/.

 

Les retiras el aliento, y expiran

y vuelven a ser polvo;

envías tu espíritu, y los creas,

y repueblas la faz de la tierra. R/.

 

Gloria a Dios para siempre,

goce el Señor con sus obras;

que le sea agradable mi poema,

y yo me alegraré con el Señor. R/.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (12,3b-7.12-13):

 

HERMANOS:

Nadie puede decir: «Jesús es Señor», sino por el Espíritu Santo.

Y hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. Pero a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común.

Pues, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo.

Pues todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.

 

GUÍA: Ven Espíritu de Dios. Bautizados en el mismo Espíritu  para formar un solo cuerpo. Somos uno con Cristo y vivimos la unidad entre nosotros y con el Espíritu. Danos tu fuerza, tu amor, tu vida que nos transforme y recree. Un solo cuerpo con Cristo y un solo cuerpo con la humanidad. SILENCIO DE UNIÓN, DE ESPERANZA, DE CONSUELO.

Secuencia

 

Ven, Espíritu divino,

manda tu luz desde el cielo.

Padre amoroso del pobre;

don, en tus dones espléndido;

luz que penetra las almas;

fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,

descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo,

brisa en las horas de fuego,

gozo que enjuga las lágrimas

y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,

divina luz, y enriquécenos.

Mira el vacío del hombre,

si tú le faltas por dentro;

mira el poder del pecado,

cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequia,

sana el corazón enfermo,

lava las manchas,

infunde calor de vida en el hielo,

doma el espíritu indómito,

guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones,

según la fe de tus siervos;

por tu bondad y tu gracia,

dale al esfuerzo su mérito;

salva al que busca salvarse

y danos tu gozo eterno.

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (20,19-23):

 

AL anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:

«Paz a vosotros».

Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:

«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».

Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:

«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

 

GUÍA: Como el Padre me ha enviado así yo os envío. Somos tus hijos y recibimos  tu Espíritu.

Todo se llena de tu gloria y  de tu poder. Gracias, Padre. Los pecados serán perdonados. Tu misericordia transforma el corazón de los hombre y mujeres de hoy para cantar tu sabiduría. Todo es posible a tu bondad. Enlaza tus manos con las nuestras y lleva adelante el corazón creyente. SILENCIO DE MANIFESTACIÓN, AGRADECIMIENTO, SABIDURÍA.

 

RECOGEMOS NUESTROS SENTIMIENTOS, LOS PRESENTAMOS A JESÚS.

NOS DIRIGIMOS A MARÍA QUE VIVE SU ENTREGA GENEROSA

ELEVAMOS NUESTRA ORACIÓN AL PADRE, JUNTO CON JESÚS: PADRE NUESTRO…

 

CANTAMOS: Ven, Espíritu de Dios, sobre mí

 

Me abro a tu presencia


Cambiarás mi corazón. (2)

Toca mi debilidad,

Toma todo lo que soy.

Pongo mi vida en tus manos

Y mi fe.

Poco a poco llegarás

A inundarme de tu luz.

Tú cambiarás mi pasado.

Cantaré.

 

Ven,  Espíritu de Dios, sobre mí

Me abro a tu presencia

Cambiarás mi corazón. (2)

Quiero ser signo de paz.

Quiero compartir mi ser.


Yo necesito tu fuerza,

Tu valor.

Quiero proclamarte a ti.

Ser testigo de tu amor.

Entra y transforma mi vida.

¡Ven a mí!

https://www.youtube.com/watch?v=6tcj1x3Ajbg

4 comentarios:

  1. "Pentecostés" guía para unirnos con la Palabra de Dios y con el Espíritu. El mundo abierto a la luz, la verdad y el amor. Todos lo recibimos y lo actualizamos en nuestra vida. Gracias, Padre.

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  2. "Cada uno los oímos hablar de las grandezas de Dios en nuestra propia lengua». Es bonita la experiencia. Cada uno descubre a Dios en su propia lengua, su propia conciencia. Estar abiertos a su manifestación sin obstáculos por nuestra parte, es importante.

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  3. "El Espíritu de Dios se hizo presente. Nos unimos a la oración de María y los apóstoles." Estamos con ellos, recibimos el espíritu y lo pedimos para todos. Dios sigue estando presente.

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  4. "Poco a poco llegarás / A inundarme de tu luz. / Tú cambiarás mi pasado." Abrimos el corazón a su venida, en silencio de adoración le acogemos. Ven Espíritu de Dios.

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