viernes, 4 de septiembre de 2026

ATALAYA DE MI PALABRA

 

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ATALAYA DE MI PALABRA

GUÍA DE ORACIÓN, 06-09-26, XXIII Domingo del Tiempo Ordinario

 

GUÍA: Nos ponemos ante el Señor. Estamos en su presencia, le reconocemos como Padre. Hacemos silencio en el interior y en el exterior preparando nuestro encuentro. ¿Cómo quieres hacerlo para darte cuenta de lo que el Señor dice y qué quiere de nosotros? SILENCIO DE CERCANÍA, DE ESCUCHA, DE VERDAD.

 

Lectura de la profecía de Ezequiel (33,7-9):

 

Así dice el Señor: «A ti, hijo de Adán, te he puesto de atalaya en la casa de Israel; cuando escuches palabra de mi boca, les darás la alarma de mi parte. Si yo digo al malvado: «¡Malvado, eres reo de muerte!», y tú no hablas, poniendo en guardia al malvado para que cambie de conducta, el malvado morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su sangre; pero si tú pones en guardia al malvado para que cambie de conducta, si no cambia de conducta, él morirá por su culpa, pero tú has salvado la vida.»

 

GUÍA: Leemos el texto y nos fijamos en lo que dice. Lo imaginas dirigido a ti y te fijas en cómo te sientes. Sorpresa, admiración, responsabilidad, deseo. Desde el corazón expones tus sentimientos y pides gracia para cumplirlo. SILENCIO DE FE, DE ESPERANZA, DE ACCIÓN CONFIADA EN SU BONDAD.

 

SALMO

Sal 94,1-2.6-7.8-9

 

R/. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor:

«No endurezcáis vuestro corazón»

 

Venid, aclamemos al Señor,

demos vitores a la Roca que nos salva;

entremos a su presencia dándole gracias,

aclamándolo con cantos. R/.

 

Entrad, postrémonos por tierra,

bendiciendo al Señor, creador nuestro.

Porque él es nuestro Dios,

y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. R/.

 

Ojalá escuchéis hoy su voz:

«No endurezcáis el corazón como en Meribá,

como el día de Masa en el desierto;

cuando vuestros padres me pusieron a prueba

y me tentaron, aunque habían visto mis obras.» R/.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (13,8-10):

 

A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley. De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» y los demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase: «Amarás a tu prójimo como a tí mismo.» Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.

 

GUÍA: Amar al hermano, no hacerle daño. Amar es cumplir la ley entera. Analizamos nuestro amor. No hacer daño ¿qué significa para ti? Padre, Dios, enséñanos a amar. Amar al prójimo como a uno mismo. Lo que no quieres para ti, no lo quieras para otro. SILENCIO DE VISUALIZACIÓN DE UN CASO DONDE HAS AMADO Y OTRO DONDE NO, DE COMPROMISO.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,15-20):

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»

 

GUÍA: Forma de hablar unos con otros y de hablar con nuestro Padre Dios. Entre nosotros ponernos de acuerdo, explicarnos cosas, aclarar motivos. Con Dios fiarnos de su palabra y orar con fe. Donde dos se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Lo reflexionamos y practicamos. SILENCIO DE COMPROBACIÓN, DE FIARNOS, DE ACTUAR.

 

RECOGEMOS LOS PENSAMIENTOS Y SENTIMIENTOS PERCIBIDOS, LOS PRESENTAMOS AL PADRE.

 

INVOCAMOS A MARÍA QUE NOS ACOMPAÑE EN LA ORACIÓN.

 

EL ESPÍRITU SANTO NOS AYUDA A CONFIAR Y ORAR.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESUS.

 

CANTAMOS:

           

Amar es darse

 

Amar es darse a todos los hermanos

uniendo en nuestras manos

el gozo y el dolor;

y al amarnos el mundo se renueva,

la vida siempre es nueva:

siempre es nuevo el amor.

 

Yo s, Seor,

que aunque hablara las lenguas del mundo,

aunque todos me llamen profeta,

si no puedo amar, soy solo un rumor.

Yo s

que sabiendo las ciencias extraas,

conociendo secretos ocultos,

ser poca cosa si no tengo amor.

 

Yo s, Seor,

que aunque tenga una fe tan intensa

que traslade montaas y rocas

de nada me sirve si no tengo amor.

Yo s

que aunque queme mi cuerpo en las llamas,

aunque todo lo entregue a los pobres,

si no puedo amar es todo ilusin.

 Yo s, Seor,

que la vida imperfecta del hombre,

las palabras y ciencias transcurren

como un ave errante que cruza veloz.

Yo s

que aunque el tiempo devore la tierra

y el olvido sepulte la historia

en medio de todo perdura el amor.

https://www.youtube.com/watch?v=O5DTLlk9CoM

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