viernes, 24 de julio de 2026

UN CORAZÓN DÓCIL PARA GOBERNAR

 

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UN CORAZÓN DÓCIL PARA GOBERNAR

 

GUÍA DE ORACIÓN 26-07-26  XVII Domingo del Tiempo

 

GUÍA GUÍA: Comenzamos este rato de oración, preparando el corazón para conectar con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

 Salomón nos habla de docilidad al querer de Dios, disponible a su voluntad.

Pablo recomienda ser la imagen del Hijo.

 El Evangelio presenta la imagen del tesoro escondido, y de la red.

 Iremos viendo cómo se relaciona con nosotros.

 SILENCIO DE INTERIORIZACIÓN DEL QUERER DE DIOS, DE BÚSQUEDA DE SU IMAGEN, DE DISCERNIMIENTO EN NUESTRA VIDA.

 

Lectura del primer libro de los Reyes (3,5.7-12):

 

En aquellos días, el Señor se apareció en sueños a Salomón y le dijo: «Pídeme lo que quieras.»

Respondió Salomón: «Señor, Dios mío, tú has hecho que tu siervo suceda a David, mi padre, en el trono, aunque yo soy un muchacho y no sé desenvolverme. Tu siervo se encuentra en medio de tu pueblo, un pueblo inmenso, incontable, innumerable. Da a tu siervo un corazón dócil para gobernar a tu pueblo, para discernir el mal del bien, pues, ¿quién sería capaz de gobernar a este pueblo tan numeroso?»

Al Señor le agradó que Salomón hubiera pedido aquello, y Dios le dijo: «Por haber pedido esto y no haber pedido para ti vida larga ni riquezas ni la vida de tus enemigos, sino que pediste discernimiento para escuchar y gobernar, te cumplo tu petición: te doy un corazón sabio e inteligente, como no lo ha habido antes ni lo habrá después de ti.»

 

GUÍA: Con Salomón buscamos el querer de Dios en nuestra vida.

Seleccionamos lo que le agrada y lo que le produce rechazo.

Dios concede a Salomón un corazón inteligente y sabio.

Pedimos ese corazón para caminar en su presencia.

 SILENCIO DE PROFUNDIZACIÓN PARA PODER CAMINAR CON ÉL,  Y CONOCER LO QUE ES JUSTO, RECTO.

 

SALMO

Sal 118,57.72.76-77.127-128.129-130

 

R/. ¡Cuánto amo tu voluntad, Señor!

 

Mi porción es el Señor;

he resuelto guardar tus palabras.

Más estimo yo los preceptos de tu boca

que miles de monedas de oro y plata. R/.

 

Que tu bondad me consuele,

según la promesa hecha a tu siervo;

cuando me alcance tu compasión,

viviré, y mis delicias serán tu voluntad. R/.

 

Yo amo tus mandatos

más que el oro purísimo;

por eso aprecio tus decretos

y detesto el camino de la mentira. R/.

 

Tus preceptos son admirables,

por eso los guarda mi alma;

la explicación de tus palabras ilumina,

da inteligencia a los ignorantes. R/.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,28-30):

 

Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien: a los que ha llamado conforme a su designio. A los que había escogido, Dios los predestinó a ser imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito de muchos hermanos. A los que predestinó, los llamó; a los que llamó, los justificó; a los que justificó, los glorificó.

 

GUÍA: Todo contribuye al bien para los que aman a Dios.

 ¿Lo has experimentado alguna vez? Al principio quizás no entiendes pero acabas cambiando el corazón.

 Ser primogénitos de muchos hermanos es Jesús entre nosotros.

Visualizamos y nos sentimos amados.

 SILENCIO DE PRESENCIA, DE TRANSFORMACIÓN, DE CAMINO.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,44-52):

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra. El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?»

Ellos le contestaron: «Sí.»Él les dijo: «Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.»

 

GUÍA: Tesoro escondido en un campo, es el reino de los cielos.

El que lo descubre va y compra el campo.

 La red que coge la pesca también se semeja al reino de los cielos. Coge toda clase de peces y luego son seleccionados.

 Participamos en la red y en el tesoro escondido.

 Visualizamos nuestras formas de participar  en ese reino de los cielos.

SILENCIO DE INTERIORIZACIÓN, DE UNIÓN, DE VALORACIÓN.

 

RECOGEMOS NUESTRA REFLEXIÓN, LA ORACIÓN Y ACCIÓN Y LA OFRECEMOS AL PADRE.

 

INVOCAMOS A MARÍA QUE ORA CON NOSOTROS Y NOS AYUDA.

 

PEDIMOS AL ESPÍRITU SANTO QUE NOS AYUDE A ORAR.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESUS: PADRE NUESTRO.

 

CANTAMOS

 El sembrador vino a sembrar


https://www.youtube.com/watch?v=mOHEMoYjz08
 

1 comentario:

  1. "Un corazón dócil para gobernar" La oración nos enseña lo que pide Salomón. Acogemos su inspiración para recibir la fuerza y sabiduría de Dios. Dedicamos un tiempo a estar con él y sentirnos hijos. Buena semana.

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