viernes, 30 de octubre de 2026

MUCHEDUMBRE INMENSA

 

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MUCHEDUMBRE INMENSA

 

GUÍA DE ORACIÓN 01-11-26, FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS

 

GUÍA: Celebramos la fiesta de Todos los Santos. Nos preparamos para contemplar la inmensa muchedumbre de santos, de la humanidad, en torno al trono de Dios. Se nos presenta como algo grandioso. Nos unimos a toda la Iglesia y a los coros de ángeles para glorificar el nombre del Señor. El triunfo de la gloria de Dios a través de los tiempos. SILENCIO DE CONTEMPLACIÒN, DE ADORACIÓN, DE UNIÓN.

 

Lectura del libro del Apocalipsis (7,2-4.9-14):

 

Yo, Juan, vi a otro Ángel que subía del Oriente y tenía el sello de Dios vivo; y gritó con fuerte voz a los cuatro Ángeles a quienes había encomendado causar daño a la tierra y al mar: «No causéis daño ni a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta que marquemos con el sello la frente de los siervos de nuestro Dios.»

Y oí el número de los marcados con el sello: ciento cuarenta y cuatro mil sellados, de todas las tribus de los hijos de Israel. Después miré y había una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, razas, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y el Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos.

Y gritan con fuerte voz: «La salvación es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero.»

Y todos los Ángeles que estaban en pie alrededor del trono de los Ancianos y de los cuatro Vivientes, se postraron delante del trono, rostro en tierra, y adoraron a Dios diciendo: «Amén, alabanza, gloria, sabiduría, acción de gracias, honor, poder y fuerza, a nuestro Dios por los siglos de los siglos, amén.»

Uno de los Ancianos tomó la palabra y me dijo: «Esos que están vestidos con vestiduras blancas quiénes son y de dónde han venido?»

Yo le respondí: «Señor mío, tú lo sabrás.»

Me respondió: «Esos son los que vienen de la gran tribulación; han lavado sus vestiduras y las han blanqueado con la Sangre del Cordero.»

 

GUÍA: Juan en el Apocalipsis nos presenta la gloria de Dios en la multitud de santos, sellados, santificados por gracia, limpios por  la sangre del cordero, Jesucristo. Han pasado la gran tribulación. El mundo de hoy también se prepara para el tiempo de triunfo caminando hacia Dios. Formamos parte de ese caminar y unimos a él el día a día ofreciéndolo al Padre Dios. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE PRESENCIA, DE COLABORACION,

 

SALMO

Sal 23,1-2.3-4ab.5-6

 

R/. Este es el grupo que viene a tu presencia, Señor

 

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,

el orbe y todos sus habitantes:

él la fundó sobre los mares,

él la afianzó sobre los ríos. R/.

 

Quién puede subir al monte del Señor?

Quién puede estar en el recinto sacro?

El hombre de manos inocentes y puro corazón,

que no confía en los ídolos. R/.

 

Ése recibirá la bendición del Señor,

le hará justicia el Dios de salvación.

Éste es el grupo que busca al Señor,

que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R/.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan (3,1-3):

 

Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! El mundo no nos conoce porque no le conoció a él. Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él porque le veremos tal cual es. Todo el que tiene esta esperanza en él se purificará a sí mismo, como él es puro.

 

GUÍA: San Juan nos comunica el amor del Padre que nos llama hijos suyos. Hijos de Dios por su gracia y misericordia. La esperanza nos lleva a purificarnos para aparecer santos ante el Padre. Visualizamos nuestro tiempo y presencia actual y pedimos su favor hacia nosotros y toda la humanidad. SILENCIO DE MANIFESTACIÓN, DE AGRADECIMIENTO, DE CAMINO.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,1-12):

 

Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.»

GUÍA: Jesús presenta el programa de las bienaventuranzas. Los pobres de espíritu tendrán el Reino de los cielos. Los mansos , los obradores de la paz y más comportamientos serán llamados hijos de Dios. Es la multitud de los santos que gozarán del reino de Dios. Nos unimos a ellos. CONTEMPLAMOS TODA ESTA MANIFESTACIÓN Y ADORAMOS AGRADECIDOS.

 

REPASAMOS LOS SENTIMIENTOS, LOS DESEOS, LAS CONTRADICCIONES.

 

INVOCAMOS A MARÍA PARA QUE NOS ACOMPAÑE Y FORTALEZCA.

 

PEDIMOS  AL ESPÍRITU SANTO SU PRESENCIA  Y LO QUE NOS FALTA.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS:  PADRE NUESTRO.

 

CANTAMOS:

 

Gloria a Dios, gloria a Dios Padre


https://www.youtube.com/watch?v=M0YHZZf1nTY
 

1 comentario:

  1. "Muchedumbre inmensa" La santidad de Dios reflejada en la humanidad es la fiesta de hoy. Hacemos oración uniéndonos a ellos y a Jesús para gloria del Padre Dios. Sigue las indicaciones de la Guía y date in tiempo de encuentro con el Señor. Buena semana. Felicidades por tu santo.

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